Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Pese a la aparente tregua en el conflicto de Medio Oriente, el dictador Daniel Ortega aprovechó su discurso del lunes para exaltar a Rusia, China e Irán, distorsionando incluso hechos históricos como parte de su estrategia para alinear la narrativa internacional con la de sus aliados.
Durante su intervención, Ortega afirmó que el Ejército Rojo y la República Popular China «vencieron a Hitler» durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, esta afirmación carece de sustento histórico: la República Popular China no existía en 1945, año de la rendición de la Alemania nazi.
«Hitler fue derrotado por el Ejército Rojo y por el Ejército de esa Gran Nación que fundó Mao Tse-Tung y donde está el presidente Xi Jinping», dijo Ortega en su discurso.
El opositor Héctor Mairena consideró que este tipo de declaraciones refleja el deterioro cognitivo de Ortega.
Lea además: ¿Está América Latina fuera del alcance del conflicto en Medio Oriente?
«Ortega, en su discurso de ayer, dijo cosas que francamente fortalecen la percepción general de que sus capacidades mentales están seriamente afectadas. Afirmar que China venció a Hitler es una alteración histórica brutal. ¿Por qué lo dice? ¿Por qué lo repite? Sólo puedo atribuirlo al deterioro de sus facultades mentales», señaló Mairena.
Reescribiendo la historia para favorecer a sus aliados
Un analista consultado bajo condición de anonimato sostuvo que estas distorsiones históricas responden al interés del régimen por favorecer a sus aliados geopolíticos, particularmente China, Irán y Rusia.
China no derrotó a Hitler porque no participó en el frente europeo de la Segunda Guerra Mundial, donde se libraron las principales batallas contra la Alemania nazi. Mientras el Ejército Rojo soviético y las potencias occidentales encabezaban el combate en Europa, China enfrentaba en Asia al Imperio japonés, aliado del Eje.
Además, la República Popular China fue fundada en 1949 por Mao Zedong (Mao Tse-Tung), cuatro años después del fin del conflicto mundial. Antes de 1949 solamente se llamaba República de China, misma que se fundó en 1912 con la caída de la dinastía Qing.
«Por tanto, vincular a Mao —y menos aún a Xi Jinping— con la derrota del nazismo es históricamente falso y revela más una intención ideológica que un apego a los hechos», afirmó el analista.
Apetito por las armas nucleares
En su discurso, Ortega también insinuó el deseo de contar con armamento nuclear, al afirmar que con este tipo de arsenal «nadie nos tocaría».
«Si a nosotros se nos ocurriera buscar unos cuantos cohetes para que no nos toquen, porque ya con los cohetes aquí nadie nos toca, eso así es. Pero no se nos ocurre, porque no somos pueblos para caer en el juego y en el instrumento del armamento nuclear», expresó.
Para Mairena, este tipo de afirmaciones revela el aislamiento internacional del régimen y su convicción de que sólo mediante la fuerza puede resistir las críticas y exigencias por parte de la comunidad democrática.
Lea además: Asistencia de EE. UU. en el caso Samcam podría revelar redes sandinistas en Costa Rica
Defensa infundada del programa nuclear iraní
Ortega también defendió el programa nuclear de Irán, asegurando que ha sido objeto de inspecciones por parte de organismos de la ONU.
«Solamente desapareciendo el armamento atómico habrá paz y seguridad en el mundo; de lo contrario, todos los pueblos están amenazados y chantajeados cuando una potencia imperialista se atreve a lanzar bombardeos, cuando un país no está en guerra, para destruir lo que son los laboratorios que en Irán venían trabajando, bajo la inspección del Organismo Internacional de Naciones Unidas», afirmó.
«Y los especialistas de organismos que los han visitado, que han ido a inspeccionar los lugares, decían que no había señal de que estuviesen ahí construyendo bombas o cohetes, sino que era con fines pacíficos», añadió.
No obstante, la afirmación de que el programa nuclear iraní es estrictamente pacífico y supervisado ignora aspectos fundamentales: el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), dependiente de la ONU, ha señalado en múltiples ocasiones la falta de cooperación por parte de Irán.
Lea además: Ortega se mantiene al lado de Irán a pesar de emplazamiento de Estados Unidos
El pasado 12 de junio, el OIEA denunció que Irán impide el acceso a inspectores, restringe el monitoreo de sus instalaciones nucleares y no ha esclarecido la presencia de uranio enriquecido en sitios no declarados, lo que incrementa las sospechas sobre posibles fines militares del programa.
«Estas declaraciones, en el contexto del conflicto en Medio Oriente, revelan la profunda afinidad de Ortega con el régimen iraní, demostrada por sus relaciones diplomáticas, visitas mutuas y posicionamientos públicos. Por otro lado, evidencian que no tiene voluntad de paz, ni dentro del país ni a nivel internacional», concluyó Mairena.