Cisa Exportadora, Mercon Coffee Group, Mercapital, Daniel Ortega, Rosario Murillo

Cosecha de café enfrenta amenazas y los bienes de Cisa siguen abandonados

La escasez de cortadores y una caída en la productividad de las plantaciones amenazan con reducir la cosecha 2025-2026, cuya meta oficial supera los 3 millones de quintales

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En medio de la escasez de cortadores y problemas de productividad, la recolección de la cosecha de café 2025-2026 entró en su fase plena. Mientras tanto, se diluyó la esperanza de que la dictadura Ortega Murillo o alguno de los bancos con los que tenían deudas, reactivaran la empresa Cisa Exportadora. En el beneficio de la empresa que confiscaron en diciembre de 2023 los patios donde se debería estar secando el café que sale de las fincas sigue creciendo el monte y en algunas zonas avanza hacia los vehículos que quedaron en los parqueos.

En diciembre de 2023, después que Mercon Coffee Group se acogió al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, los Ortega Murillo confiscaron las dos filiales que el grupo tenía en Nicaragua: Cisa Exportadora y la microfinanciera Mercapital. La intervención se realizó escudada en el cobro de una supuesta deuda de 30 millones de dólares en impuestos.

Aunque inicialmente la empresa negó la existencia de esa deuda, luego intentó alcanzar un arreglo de pago, pero no lo consiguió. Dos años después, los bienes de Cisa Exportadora, que acopiaba, procesaba y exportaba alrededor de la mitad de cada cosecha de café, están abandonados, entre ellos el beneficio, considerado por los productores como es más grande y moderno del país. Y en abril pasado, Mercapital, que entregaba dinero a los productores para que atendieran sus plantaciones y luego recibía en pago el café que producían, perdió su licencia para operar.

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El impacto de la salida de Cisa Exportadora

La confiscación de ambas empresas impactó en la cosecha 2023-2024 cuyas exportaciones llegaron a 2.71 millones de quintales, el nivel más bajo de los últimos años. Esto fue levemente compensado por el buen precio del grano. Con un precio promedio de 193.30 dólares por quintal estos envíos al exterior generaron unos 525 millones de dólares.

Sin embargo, en el ciclo cafetalero 2024-2025 que inició el 1 de octubre del año pasado y concluyó el 30 de septiembre de este año, todo indica que el sector volvió a la normalidad. Las estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN) detallan que se enviaron al exterior 3.18 millones de quintales de café, volumen similar al de los años previos a la confiscación de Cisa Exportadora.

Además, junto al incremento del volumen, en el mercado internacional el precio promedio de venta se incrementó a 274.60 dólares por quintal. Esto propició que los ingresos por la exportación del café se ubicaran en 862.08 millones de dólares. Pese a que el sector superó la ausencia de Cisa había expectativas de que retomar su rol, especialmente en el mecanismo de habilitación, consistía en entregar financiamiento y asistencia técnica a cambio de la cosecha.

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Beneficio de café de Cisa Exportadora abandonado tras su confiscación por el régimen Ortega-Murillo.

Tras salida de Cisa sector se «reacomodó»

Según diversos representantes del sector cafetalero la estabilidad de las exportaciones se logró después de un año de «reacomodos», en el que algunas empresas, entre ellas las más grandes, Exportadora Atlantic y Olam Nicaragua, junto a otros pequeños exportadores que poseen beneficios secos, incrementaran su capacidad de procesamiento; esto sumado a que entraron al mercado nuevos actores que instalaron beneficios pequeños.

Además, recuerdan que el precio no estaba tan atractivo como en el ciclo que acaba de terminar, por tanto, hubo productores que incluso guardaron parte de su cosecha que vendieron en el ciclo siguiente.

Pese a que el mecanismo de procesamiento y exportación del café alcanzó una «relativa normalidad», el sector confiaba en que para el ciclo 2025-2026 que inició el 1 de octubre, la empresa Cisa Exportadora, aunque a través de nuevos dueños, volviera a ofrecer sus servicios. Sin embargo, los centros de acopio ya no existen, tampoco la microfinanciera Mercapital y el beneficio que procesaba y exportaba más de un millón de quintales de café en cada cosecha, está abandonado.

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Maduración acelerada del café en Matagalpa y Jinotega

Mientras tanto, las lluvias de los últimos días aceleraron la maduración del grano en gran parte de las zonas altas de Matagalpa y Jinotega. Algunos productores aseguran que debido a que el grano se maduró por completo, lo cortarán de una sola vez, es decir, no habrá necesidad de una segunda vuelta o lo que llaman repela.

El temor es que ante la cercanía de las temporada festiva, los cortadores vuelvan a sus casas a celebrar la Navidad y el Año Nuevo y no regresen a las plantaciones. Los productores aseguran que en algunas zonas más alejadas el problema de la escasez de cortadores es más evidentes.

Esto ha obligado a los productores a recurrir a las redes sociales en busca de trabajadores. Abundan los anuncios ofreciendo trabajo, la mayoría ofrece pagar 120 córdobas por cada lata de café cortado y muchos beneficios, entre ellos alojamiento, recreación, traslado y alimentación completa, es decir tres veces al día.

Los beneficios secos están ubicados entre Sébaco y Matagalpa, y también han recurrido a las redes sociales en busca de trabajadores. Buscan patieros y estibadores para las labores de secado del café. Ofrecen transporte, salario competitivo, bono de fidelidad y otros beneficios.

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Mitrab no establece tabla salarial

Cabe recordar que prácticamente desde el retorno de Daniel Ortega al poder, el Ministerio del Trabajo (Mitrab) no volvió a establecer las tablas salariales para la cosecha. Eso obliga a los productores a competir entre sí por la poca mano de obra disponible. Lo bueno, según los productores, es que actualmente el precio del grano pasa por un buen momento, ronda los 300 dólares por quintal, y eso les permite pagar bien, ya que actualmente el pago por lata cortada es el doble de lo que pagaban en las últimas cosechas.

Con respecto a la escasez de cortadores, recuerdan que ese es un problema que enfrentan desde hace varios años y que se agudizó con la migración masiva de nicaragüenses. Además, el cierre de plazas en algunas empresas de zona franca y otras del comercio y la industria ha compensado un poco la dificultad de encontrar cortadores.

A la falta de mano de obra se suma que en la cosecha actual los rendimientos no son los esperados. «Hay bajos rendimientos de uva a pergamino y de pergamino a oro. Entonces eso va a impactar en la cosecha final. Hace varios años pasó eso que se observaba un gran volumen de café cortado y al final fue una merma en los estimados de hasta 40 por ciento», explica un productor de las zonas altas de Jinotega que agrega que desconoce qué está provocando esta afectación en los rendimientos.

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La meta de producción oficial

Añade que en este ciclo la recolección de la cosecha no se extenderá hasta febrero como en otros años, ya que el grano maduró de una sola vez; asegura que incluso en algunas zonas bajas ya terminaron de cortar. Esto beneficia al sector porque los cortadores se mueven a zonas donde todavía hay trabajo.

Este fenómeno de los bajos rendimientos, según los especialistas, afecta principalmente a los pequeños y medianos productores, ya que los grandes aunque sí registran afectaciones en los rendimientos, las mermas en la producción no son tan grandes. La falta de organizaciones de productores agudiza este problema porque los pequeños y medianos productores no tienen a nadie que los guíe para buscar solución a este problema.

En medio de estas dificultades, las autoridades agropecuarias se limitaron a decir que la cosecha avanza a buen ritmo, pero evitan referirse a las metas de producción y exportación de esta cosecha, aunque inicialmente aseguraron que superaría los tres millones de quintales.

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Cortadores recolectan café durante la cosecha cafetalera 2025-2026 en el norte de Nicaragua.

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