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El exasesor económico del dictador Daniel Ortega, Bayardo Arce Castaño, otrora comandante de la revolución sandinista, cumplió el fin de semana 100 días sin que su familia sepa de su paradero ni de su situación física y de salud. Está desaparecido desde que la Policía lo detuvo en la medianoche del pasado 30 de julio.
A propósito de sus 100 días en poder de los Ortega Murillo, dos de sus hijas le dedicaron mensajes en sus redes sociales.
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«¡100 días! ¡Te amo, papá! ¡Te mando fuerza y salud y todo nuestro amor donde estés!», le escribió, adjuntando dos corazones, Sofana Arce Baltodano, la hija que Arce procreó con la comandante guerrillera Mónica Baltodano.

«100 días desde que te llevaron. Que la inmensidad de este mar te acuerpe, te dé refugio, te libere… Te amo», indicó por su parte Ariadna Arce Ybarra-Rojas, hija de Arce con Amelia Ybarra-Rojas, una de las accionistas de la empresa AgriCorp.
Arce Ybarra-Rojas acompañó su mensaje con una imagen de fondo: agua de mar burbujeante sobre la arena.
El asistente de Arce, Ricardo Bonilla, también tiene más de 100 días encarcelado. En un comunicado emitido el 30 de julio, la Procuraduría General de la República confirmó que mantiene preso en el Sistema Penitenciario Nacional a Bonilla, porque supuestamente se negó a asistir a un llamado de la Procuraduría, por lo que lo capturaron y enviaron a prisión donde en ese momento estaba sometido a interrogatorios.
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Arce no está en su casa
Los mensajes de las hijas de Arce corroboran lo que otras fuentes cercanas al ex asesor económico de Ortega ya han asegurado a LA PRENSA, que Arce no está con «casa por cárcel», sino que está preso en poder de los Ortega Murillo.
«El régimen circuló la mentira de que estaba en casa por cárcel, como (el comandante) Henry (Ruiz). Me imagino que para tranquilizar a algunos. Pero es falso», indicó una fuente cercana a Arce.
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Otras fuentes van más allá y aseguran que Arce estaría enfermo y que, a pesar de que no le han iniciado ningún proceso judicial, se encuentra en una de las galerías de la cárcel Modelo de Tipitapa, donde estaría recibiendo maltrato físico y sin derecho a visitas.

Por otra parte, las fuentes cercanas a Arce también afirman que la oficina de Arce y todo lo que hay dentro, en el reparto El Carmen, cercana a la casa de los Ortega Murillo, se encuentra bajo «manu militari», es decir, custodiado por el Ejército.
Sin embargo, otras pertenencias o propiedades de Arce no han sido tocadas ni confiscadas por la dictadura.
Caída en desgracia
La caída en desgracia de Arce frente a los Ortega Murillo se materializó en la noche del 26 de julio pasado, luego de que la Procuraduría General de la República (PGR) le abrió una investigación por «transacciones y/o negociaciones» al margen de la ley con bienes, propiedades y sociedades.
Esa noche, las oficinas y la casa de Arce fueron allanadas por la Policía del régimen y él fue dejado bajo arresto domiciliario.
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Primero, la PGR citó al asistente de Arce, Ricardo Bonilla, quien se habría negado a acatar órdenes de la entidad estatal y fue encarcelado.
Seguidamente, interrogaron a Arce, quien aparecía como dueño de los bienes bajo investigación. Se le pidió que declarara sobre los bienes, pero él «se limitó a argumentar que todo eso le pertenecía, y por lo tanto, no tenía ninguna obligación de responder a la PGR o a sus Investigaciones», dijo la institución en un comunicado.

Entre la noche del 30 de julio y el amanecer del 31, los policías se llevaron a Arce a un lugar que la familia desconoce y desde entonces no han sabido de él.
Arce se sumó a Humberto Ortega (fallecido el 30 de septiembre de 2024 en prisión) y a Henry Ruiz como los tres comandantes de la revolución que en los años ochenta tenían todo el poder, pero ahora se convirtieron en prisioneros políticos de Ortega y su esposa Rosario Murillo.