Tras caer en un caño y ser arrastrado por la corriente hacia la alcantarilla, en una noche lluviosa, los cruzrojistas costarricenses buscaron por siete días sin éxito al hijo de la nicaragüense María Lourdes Mangas, Leandro Mangas, en San José, Costa Rica. LA PRENSA/ ARTE

Tras caer en un caño y ser arrastrado por la corriente hacia la alcantarilla, en una noche lluviosa, los cruzrojistas costarricenses buscaron por siete días sin éxito al hijo de la nicaragüense María Lourdes Mangas, Leandro Mangas, en San José, Costa Rica. LA PRENSA/ ARTE

Tragedia en la familia Mangas: el niño que la alcantarilla se tragó

María Lourdes Mangas vio cómo su hijo de 5 años desaparecía entre el agua y el lodo de San José. Un mes después, sigue buscándolo con la esperanza de una madre que no se rinde.

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Cerca de las 6:25 de la tarde del pasado viernes 26 de septiembre, la nicaragüense María Lourdes Mangas salió de su trabajo, pasó por un kínder recogiendo a sus tres hijos y a dos sobrinos, y estaba a 100 metros de llegar a su casa, en el Alto de Guadalupe, sobre una carretera que va a Purral, en el cantón de Goicoechea, en San José, Costa Rica.

Llovía fuertemente y Mangas le dijo a los cinco niños que se agarraran todos de las manos mientras ella sostenía a su hijo Leandro Mangas, de 5 años. El mayor de sus dos sobrinos, de 13 años, cargaba al menor de los tres hijos de Mangas, de 2 años.

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La incomodidad no podía ser mayor para Mangas porque, además de velar por los cinco menores, también cargaba con tres bolsos mientras sostenía un paraguas que para ella no era tal sino un “pedazo de sombrilla”. Los rayos de la misma se le enredaban en el cabello

Al momento de cruzar la principal carretera que va hacia Purral, y mientras caía el aguacero, les insistió a sus hijos y a sus sobrinos que se tomaran de las manos, pero los niños, cuando ya estaban en la acera de enfrente, se le adelantaron unos metros, unos “cuatro pasos”, dice Mangas.

La nicaragüense María Lourdes Mangas. LA PRENSA/ REPRODUCCIÓN DE VIDEO/ CR HOY
La nicaragüense María Lourdes Mangas. LA PRENSA/ REPRODUCCIÓN DE VIDEO/ CR HOY

La mala fortuna quiso que Leandro metiera un pie en un caño y se fue en falso, de tal manera que cayó de cabeza y la corriente, fuerte de tanto que había llovido, lo arrastró hacia un hueco que lleva a la alcantarilla y que no estaba protegido con rejas.

En fracción de segundo, Mangas tiró los bolsos y la sombrilla hacia un lado, se olvidó de los demás niños e intentó agarrar al pequeño Leandro, pero no pudo. Ni siquiera sintió dolor cuando se golpeó un costado con el filo del caño.

“La única opción era que yo me tirara, pero era muerto los dos. Hice el intento de agarrarlo y no pude”, contó después, con el alma visiblemente partida, al medio costarricense CR Hoy.

El sobrino de 13 años también intentó rescatar a Leandro, a pesar de que cargaba con el niño de 2 años, pero Leandro se perdió entre el agua. En el intento de rescate, el sobrino de 13 años perdió una chancleta y el bebé de 2 años, un zapatito.

Un repartidor de comida en moto y unos policías que de casualidad iban pasando vieron la angustia de Mangas y trataron de ayudar, pero todo fue inútil. Leandro está desaparecido desde entonces.

De El Sauce, León

María Lourdes Mangas es originaria de El Sauce, departamento de León, Nicaragua, pero vive en Costa Rica desde hace 12 años.

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Su hermano Israel Mangas cuenta a la Revista DOMINGO que la difícil situación económica en Nicaragua hizo que la mayoría de los 10 hermanos que son en total se trasladaran a Costa Rica para “buscar mejor vida”. Aunque constantemente viajan a Nicaragua, a El Sauce, donde aún vive la familia, incluidos los padres.

Los cruzrojistas solo encontraron el capote del niño Leandro Mangas en un río cercano a donde ocurrió la desaparición. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
Los cruzrojistas solo encontraron el capote del niño Leandro Mangas en un río cercano a donde ocurrió la desaparición. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

María Lourdes Mangas, por ejemplo, tiene hasta casa en El Sauce.

Con 39 años, Mangas trabaja limpiando casas en San José, pero desde que su pequeño Leandro se perdió entre las aguas del caño de alcantarilla no ha podido ir a trabajar.

Suspendieron la búsqueda

La búsqueda del pequeño Leandro se realizó únicamente durante siete días por parte de las autoridades, especialmente la Cruz Roja, pero lo único que encontraron, en un río que está cerca de la zona, fue la capa que Leandro se puso al salir del kínder ese viernes 26 de septiembre, porque estaba lloviendo recio.

Lo buscaron con cuerdas, cascos e instrumentos metálicos para palpar el río, explicó, al medio costarricense La Teja, Marlon Zamora, de la Dirección Nacional de Respuesta a Emergencias de la Cruz Roja.

La búsqueda de los cruzrojistas dentro de una alcantarilla. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
La búsqueda de los cruzrojistas dentro de una alcantarilla. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

También utilizaron cámaras especiales para espacios confinados, especialmente en la noche del trágico hecho, para descartar que el niño estuviera en el ducto de la alcantarilla.

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Israel Mangas dice que la familia seguirá buscando al pequeño Leandro por su propia cuenta y no descansarán hasta encontrarlo. Se organizan los fines de semana para realizar la búsqueda.

Intentaron pedir ayuda al Gobierno de Nicaragua para encontrar a Leandro, pero no les fue posible contactar a las autoridades nicaragüenses.

Impacto emocional

El niño de 2 años de María Lourdes Mangas, el que perdió el zapatito a la hora en que Leandro desapareció, no deja de llamar a su hermano, a quien, en vez de Leandro, le llamaba Nano y, en los primeros días, ni siquiera comía.

“Nano, al hueco, mamá”, repetía con insistencia en esos primeros días, porque él vio a su hermano irse entre la alcantarilla, porque estaba en brazos de su primo de 13 años, quien intentó rescatar a Leandro. El menor también dice que su zapato se perdió en el agua.

Everilda Mangas, hermana de María Lourdes Mangas y madre de los otros dos menores que presenciaron la desaparición de Leandro, explicó a La Teja que también su hijo de 5 años juega como lo hacía con Leandro y habla como si estuviera con él.

Poco después de la tragedia, las autoridades colocaron rejas en los huecos de la alcantarilla. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
Poco después de la tragedia, las autoridades colocaron rejas en los huecos de la alcantarilla. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

“Yo soy la mamá de los otros dos chiquitos que mi hermana traía de la guardería y mi hijo de 5 años siempre andaba jugando con Leandro y tuvo también una reacción que nos sorprendió mucho, porque jugaba con los juguetes y decía: ‘Mirá Leandro’, tal cosa, como si estuviera jugando con su primo”, lamentó Everilda Mangas.

En tanto, el hermano mayor de Leandro, de 8 años, se mantiene callado y triste desde el hecho.

A María Lourdes Mangas los médicos le han recetado pastillas para que pueda dormir, las que acompaña con té relajantes para poder velar también por sus otros dos hijos.

Este domingo 26 de octubre se cumple un mes de la desaparición de Leandro y las autoridades ya no lo están buscando. Su familia sí continúa en la búsqueda.

“Va a encontrar extraño esto que le digo, pero nosotros hasta guardamos la esperanza de encontrarlo vivo, aunque algunas personas no nos entiendan”, expresó su tía Everilda Mangas.

La Prensa Domingo Costa Rica nicaragüense archivo

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