Oscar Caballero en la inauguración de su exhibición llamada En Un Lugar, referida a dos investigaciones geopolíticas, analizando los ojos de agua y volcanes de Nicaragua. LA PRENSA/ CORTESÍA

Oscar Caballero en la inauguración de su exhibición llamada En Un Lugar, referida a dos investigaciones geopolíticas, analizando los ojos de agua y volcanes de Nicaragua. LA PRENSA/ CORTESÍA

De Masaya a Columbia: el arquitecto rebelde que escapó en moto

Tras participar en las protestas de 2018, Oscar M Caballero huyó de la represión en Nicaragua. Hoy se abre espacio como arquitecto en Nueva York y da clases de arquitectura en Columbia University.

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Se llama Oscar Alberto Mayorga Caballero, pero prefiere presentarse solo como Oscar M. Caballero.

Es nicaragüense, tiene 31 años y actualmente labora como arquitecto en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Es, además, curador de arte y artista visual.

Lea también: Franck de las Mercedes: nacido en Nicaragua, made in USA

Recientemente, realizó una exhibición de una instalación ecológica en el Hispanic Society Museum (Museo de la Sociedad Hispánica de América). El último nicaragüense que hasta entonces había colaborado con la Hispanic Society fue nada más y nada menos que el poeta Rubén Darío, quien, en 1915, fue invitado a la misma por su fundador, el banquero e hispanista Archer M. Huntington.

Fue entonces cuando Darío dijo que en cincuenta años las calles de Nueva York podrían dejar de ser horizontales y se convertirían en “calles verticales”, según recordó en un escrito el doctor Ramón Ruiz.

Pasaron 110 años para que un nicaragüense volviera a colaborar con el museo de la Hispanic Society.

En la Hispanic Society, Caballero habló sobre la investigación y proceso creativo de su instalación: Natura Extracta. LA PRENSA/ CORTESÍA
En la Hispanic Society, Caballero habló sobre la investigación y proceso creativo de su instalación: Natura Extracta. LA PRENSA/ CORTESÍA

Actualmente, Caballero es también profesor de arquitectura en Columbia University, una de las más prestigiosas del mundo y con su escuela de arquitectura ubicada como la segunda mejor del continente.

Caballero cree que es el primer nicaragüense en ser catedrático de arquitectura en esa universidad. Ha visto y escuchado deotros nicaragüenses ahí, pero en otras carreras.

La carrera como arquitecto de Oscar Caballero inició en Masaya, en 2009, cuando funcionarios de la Universidad Americana (UAM) llegaron a su colegio a presentar la oferta de carreras y él supo al instante que quería ser arquitecto.

Con una beca, pues su familia no tenía la capacidad económica para costear los estudios, Caballero se graduó en 2015, pero desde antes ya trabajaba en oficinas de arquitectura.

Para 2018, ya había renunciado a su último empleo y había empezado a emprender. A su estudio de arquitectura le caían algunos proyectos, pero llegó el mes de abril y con el mismo las protestas.

Huyó en una moto

En la mañana del 19 de abril de 2018, un día después de que iniciaron las protestas, Caballero se sumó a las mismas. “Me uní a las protestas porque quería ver un cambio positivo”, dice.

Sin embargo, desde el inicio las cosas se pusieron difíciles para él y para algunos de sus familiares, debido a la represión que los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo emprendieron contra los manifestantes.

Además del riesgo de muerte que Caballero tuvo en las protestas, su tío, el excarcelado político Christian Fajardo, uno de los líderes del Movimiento 19 de Abril en Masaya, comenzó a ser perseguido.

Lea también: Sheila Santana, una artista costarricense orgullosa de sus raíces nicaragüenses

Caballero intuyó que las cosas se pondrían peor y decidió salir del país. Tenía la suerte de que, cuando fue estudiante en la UAM, había ido a Estados Unidos en una gira estudiantil, por lo que aún conservaba su pasaporte y la visa de Estados Unidos.

Caballero es arquitecto, curador de arte y artista visual. LA PRENSA/ CORTESÍA
Caballero es arquitecto, curador de arte y artista visual. LA PRENSA/ CORTESÍA

Días después de emigrar, el hotel de su familia fue quemado y su abuelo escapó de ser fusilado por los paramilitares de los Ortega Murillo.

En junio de 2018, Caballero huyó de Masaya horas antes de que la dictadura Ortega Murillo iniciara la Operación Limpieza en Masaya, que consistió en disparar a matar para que la población abandonara los tranques que habían instalado en las principales vías del país.

Durante una mañana, inició su escape en moto. Caballero llevaba solo una mochila. Al motociclista nunca le vio el rostro. No supo quién fue el que lo sacó, pero conocía la solidaridad del movimiento en contra de la dictadura

Lo único que recuerda es que el motorizado tuvo la astucia de sacarlo por la carretera principal de Nindirí, lo que fue un acierto porque los paramilitares estaban aún en la Policía de Nindirí. Si hubiesen salido por una calle alterna que existe en la zona, probablemente los hubieran detectado.

Cuando vieron la calle limpia, el motociclista aceleró. Eventualmente llegaron al tranque que estaba en el kilómetro 14 de la Carretera a Masaya, donde los dejaron pasar sin problemas, porque eran manifestantes quienes lo controlaban.

Caballero logró llegar al aeropuerto, revisando Facebook se dió cuenta que la ofensiva de los paramilitares había iniciado. Subió al avión lleno de nervios, porque ya había escuchado que a algunos pasajeros los estaban bajando de las aeronaves para encarcelarlos.

Cuando el avión alzó vuelo, respiró tranquilo por primera vez desde que había salido de su casa en Masaya, ubicada cerca del Mercado de Artesanías.

Renacer en el exilio

No fue fácil para Caballero adaptarse al sistema de los Estados Unidos, especialmente porque aún no dominaba completamente el inglés. 

También empezó el proceso de asilo, el cual, para que se lo aprobaran, le llevó casi seis años. En enero de 2024, finalmente le fue aprobado.

Sin embargo, lo que más quería Caballero era trabajar en arquitectura en Estados Unidos. Tuvo la suerte de que su título de la UAM era reconocido por las autoridades estadounidenses.

Lea también: Preso sin delito: la historia del médico Yerri Estrada

Para reiniciar su carrera, buscó inscribirse en un máster de arquitectura para lo cual aplicó a tres universidades: la Catholic University en Washington DC, el Pratt Institute y la Columbia University en Nueva York.

“Enredos volcánicos”, un mapeo del volcán Masaya y que es un dibujo escaneado en carbón y marcador con fotomontaje de Oscar Caballero. LA PRENSA/ CORTESÍA
“Enredos volcánicos”, un mapeo del volcán Masaya y que es un dibujo escaneado en carbón y marcador con fotomontaje de Oscar Caballero. LA PRENSA/ CORTESÍA

En esta última, Caballero aplicó sin muchas esperanzas, porque sabía lo difícil que es ingresar a la misma. Solo el siete por ciento de quienes aplican lograban ser aprobados para ser estudiantes de esa universidad.

La sorpresa para Caballero es que en cada una de ellas lo aprobaron para estudiar. Él prefirió la oportunidad de estudiar en Columbia University.

No solo se destacó en sus proyectos, sino que también fue presidente de su clase, hasta que se graduó en 2020, en medio de la pandemia del COVID-19.

Fue interesante la experiencia no solo para él, sino también para la escuela de arquitectura, porque nunca antes habían tenido a un estudiante que bajo el estado de solicitante de asilo, explica Caballero.

Tras graduarse, ha trabajado en diversas oficinas de arquitectura en Nueva York y colaborado con diversas instituciones de arte y activismo.

Los chayopalos

Mientras cursaba el máster en arquitectura en la Universidad de Columbia, Caballero también comenzó una serie de proyectos de “activismo político académico”, algo que al final le valió para que le aprobaran el asilo.

Según Caballero, la juez de su caso de proceso de asilo tomó en cuenta que él, estudiando en Columbia University, realizó investigaciones geopolíticas y también escribió ensayos sobre los procesos de transformación urbana de Nicaragua, sus monumentos y la evolución urbana del país.

Escribió un ensayo que se llama Monumentos Fantasmas, sobre la destrucción que hicieron los Ortega Murillo de monumentos como la Concha Acústica, el Faro de la Paz y el que estaba en la rotonda Colón o de Plaza Inter.

Exposición de una obra sobre los Árboles de la Vida de Rosario Murillo. LA PRENSA/ CORTESÍA
Exposición de Caballero de su obra sobre los Árboles de la Vida de Rosario Murillo. LA PRENSA/ CORTESÍA

Le llamó la atención cómo los Ortega Murillo han transformado tanto el paisaje urbano para llenarlo de propaganda y como demolieron dichos monumentos en un periodo bastante similar, dos en el mismo año y otro unos meses antes, además de muchos otros casos de borraduras urbanas. Su tesis gira en torno al fenómeno de “amnesia urbana” que estos ciclos de deconstrucción han generado en la memoria colectiva del país.

Eso lo llevó también a analizar los árboles de la vida que Rosario Murillo instaló en la capital y que la gente bautizó como “chayopalos”, hechos de metal.

Para Caballero, esos chayopalos en algún momento, cuando caiga la dictadura, deben de ser “recontextualizados”, es decir, que se transformen en algún otro monumento que le recuerden a los nicaragüenses lo criminal que fue la dictadura Ortega Murillo, algo así como ocurrió con la estatua del caballo de Somoza, del cual estaban los restos en un mercado de Managua, pero ahora se desconoce que fin tuvieron.

Según Caballero, como arquitecto, espera que en el futuro se deben establecer procesos democráticos para no solo revisitar nuestra historia, sino también para determinar cómo los monumentos que se propongan colaboran a la evolución del país y no solo a anclar narrativas con agendas propagandistas, especialmente para que los mismos no sean destruidos cuando se asuma un nuevo gobierno y el ciclo inicie de nuevo.

La Prensa Domingo exiliado Masaya archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí