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Cuando la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo secuestró al médico costarricense-nicaragüense Yerri Estrada Ruiz, en la tarde del pasado 13 de agosto, en el hospital granadino Amistad Japón-Nicaragua, los agentes policiales del régimen tenían más de tres años de asediar y controlar a Estrada Ruiz y a su familia, en León.
Desde 2022, los policías persiguieron a Estrada Ruiz cuando este último intentaba ganarse la vida como cobrador en una ruta de transporte público en León, indica una persona de ese gremio.
Y después, señala un vecino del barrio leonés Óscar Pérez, cuando al joven se le hizo imposible continuar en ese trabajo, los uniformados llegaban a su casa para interrogarlo, a tomarle fotos y a intimidarlo diciéndole que no se juntara más con los “terroristas” o “golpistas”, a como la dictadura denomina a las personas que no comulgan con ellos.
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La madre de Estrada Ruiz, Rosa Ruiz, maestra y licenciada en Ciencias Sociales, tuvo que irse en 2022 al exilio a Estados Unidos porque ya no aguantaba el acoso del régimen, ya que entre 2018 y 2020 su hijo anduvo en la clandestinidad tras participar en las protestas de 2018 y era a ella a quien intimidaban para que dijera dónde estaba Yerri Estrada, explica el abogado Salvador Lulio Marenco, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, con sede en Costa Rica.
La persecución de los Ortega Murillo contra Estrada Ruiz se debe a que el joven era en 2018 un estudiante de quinto año en la Facultad de Medicina de la UNAN-León, cuyos miembros fueron de los primeros en apoyar a los adultos mayores que en abril de ese año fueron reprimidos por protestar contra unas lesivas reformas al Seguro Social, hecho que dio origen a la rebelión cívica de ese año y que fue reprimida mortalmente por los Ortega Murillo.
El 25 de agosto de 2018, Yerri Estrada Ruiz, quien para entonces ya era uno de los líderes del Movimiento 19 de Abril en León, se salvó de convertirse en preso político de los Ortega Murillo, pues no se subió al vehículo que trasladaba a jóvenes estudiantes de la UNAN-León, como Nahiroby Olivas, Byron Estrada, Luis Quiroz, Yaritza Mairena, Levis Rugama y Victoria Obando.
El vehículo fue detenido por los policías a pocas cuadras de donde los jóvenes participaban en una actividad y todos fueron llevados prisioneros.

Días después, el lunes 10 de septiembre de 2018, a Estrada Ruiz le correspondió denunciar que su compañera de clases y también lideresa del Movimiento 19 de Abril de León, Amaya Coppens, había sido igualmente secuestrada por la dictadura.
Las acciones de Estrada Ruiz, para que en Nicaragua se hiciera justicia tras la masacre perpetrada por los Ortega Murillo, le valieron para que el régimen lo expulsara de la UNAN-León y con ello le truncaron el sueño que tenía de ser médico.
En 2013, explica uno de sus excompañeros de clase, cuando le correspondió hacer el examen de admisión en la UNAN-León, por tres puntos Estrada Ruiz no logró clasificar para la carrera de Medicina. Eligió no estudiar ese año en otra opción, sino que se preparó para hacer el examen de admisión nuevamente, el cual aprobó al año siguiente, porque quería ser médico realmente.
Luego de la detención de sus compañeros, en agosto de 2018, Estrada Ruiz no volvió a su casa en León, porque el entonces jefe policial de esa ciudad, comisionado Fidel Domínguez, dio la orden de que lo capturaran “vivo o muerto”. En los siguientes dos años vivió en la clandestinidad, habitando en casas de seguridad, tanto en Managua como en León y en otros departamentos, inclusive.
Se mantuvo en la lucha hasta el año 2020, cuando decidió enfocarse en los estudios y se alejó de toda actividad política. Intentó continuar la carrera en otra universidad. En 2021, se matriculó en la UAM, pero se salió al año siguiente por frustraciones, al ver que las cosas no han cambiado en Nicaragua y más bien ha persistido y se ha recrudecido la represión en el país.
Intentó trabajar como cobrador de ruta, pero la dictadura no lo dejó. Además de la Policía, también fue perseguido por el paramilitar y presidente de la cooperativa Cotranscool-León, Juan Carlos Reyes, quien intimidaba a los dueños de buses para que no le dieran trabajo y también llamaba a la Policía para que lo bajaran de las unidades de transporte.
Luego, a pesar de que la Policía lo controlaba en la casa, Estrada Ruiz se graduó como médico en la UCAN en diciembre de 2024, que para entonces ya había sido confiscada por la dictadura y estaba convertida en la Universidad Gaspar García Laviana.
Estrada Ruiz hacía sus prácticas profesionales en el Hospital de Granada cuando fue secuestrado por la dictadura, una sorpresa para sus amigos y familiares, que no se explican la detención porque lo tenían controlado y él ya no participaba en política, ni hablaba del tema, más que para quejarse de que cada día se encarecían las cosas en Nicaragua. Hasta había borrado todo lo que posteó en Facebook a partir de abril de 2018.

El silencio de Costa Rica
Yerri Estrada Ruiz nació el 31 de mayo de 1995 en una clínica de San José, Costa Rica, llamada la Maternidad Carit.
Fue inscrito en Costa Rica como Yerry Gustavo Estrada Ruiz, pero, seis años después, cuando llegó a Nicaragua de la mano de su madre y fue nacionalizado en la tierra de sus padres, fue registrado como Yerri debido a un error de los funcionarios nicaragüenses del Registro Civil.
Su padre, Gustavo José Estrada Maradiaga, originario de Telica, León, había llegado a Costa Rica en busca de oportunidades económicas, y posteriormente se llevó para allá a su novia, Rosa Ruiz Urbina, también leonesa, de Quezalguaque, y allá procrearon a Estrada Ruiz.
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Sin embargo, como ya se mencionó, Estrada Ruiz solo vivió hasta la edad de 6 años en Costa Rica. Estudió preescolar allá, en Santa Teresita de Aserrí y también en el Jardín de Niños María Jiménez, pero sus padres se separaron y, en 2002, la madre decidió regresar con él a León, donde Estrada Ruiz estudió la primaria y parte de la secundaria en el Colegio Balum Botan, en la calle principal de Posada del Sol.
Estrada Ruiz no volvió a Costa Rica sino hasta en 2019, cuando ya estaba inmerso en la lucha por la libertad de Nicaragua y asistió a un congreso en San José. Intentó obtener la cédula costarricense, pero no lo logró porque su madre tenía que firmar en la embajada costarricense en Managua y a ella se le dificultó hacerlo, indica una fuente allegada a la familia.

Ahora que es un prisionero político de los Ortega Murillo, se esperaba que el Gobierno de Costa Rica hiciera algún reclamo público a la dictadura nicaragüense, pero, hasta el cierre de esta edición, sólo ha habido silencio de parte de la administración del presidente Rodrigo Chaves.
Aunque no es ciudadano estadounidense, el Departamento de Estado de Estados Unidos sí se pronunció sobre el caso de Yerri Estrada Ruiz, porque ya llevaba casi un mes detenido y no se sabía nada de él y, peor aún, la información extraoficial indicaba que lo estaban torturando en las mazmorras del régimen.
La denuncia de los Estados Unidos hizo que los Ortega Murillo exhibieran a Estrada Ruiz, alegando que era “golpista” y que estaba en buenas condiciones físicas.
A lo interno de la familia de Estrada Ruiz, se alegraron de que está vivo, pero supieron que al joven médico lo “maquillaron” para que se viera de buen aspecto.

Un joven muy educado
En enero de 2023, los policías del régimen detuvieron durante 29 horas a Estrada Ruiz cuando él era cobrador en una ruta de transporte público en León, la cual va desde el barrio Óscar Pérez hasta el reparto Tomás Borge, cerca del fortín Acosasco.
En esa ocasión, lo golpearon mucho. La Policía lo acusaba de agredir a una pasajera, pero la misma, que era una adulta mayor, dijo que no era él su agresor.
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Por el contrario, indica uno de sus excompañeros de trabajo, Estrada Ruiz era muy atento con los pajeros de la tercera edad, porque en ese entonces él tenía viva a su abuela materna, Maura Esperanza Urbina, y la cuidaba mucho.
En Telica, Estrada Ruiz y su familia vivieron cuatro años, y ahí un vecino indica que el joven es una persona muy educada, muy querido entre todos los vecinos debido a su carácter bondadoso.
Cuando la Policía no lo dejó trabajar como cobrador de ruta, Estrada Ruiz se dedicó a cuidar a la abuelita materna, que padecía de diabetes e hipertensión. Como ya era casi médico, aunque no graduado aun, estaba pendiente de las medicinas de ella y se coordinaba con el médico de cabecera para atenderla. Ella lo llamaba «mi doctorcito».

Además, Estrada Ruiz hacía las veces de padre para su hermano menor de 14 años y también cuidaba de su sobrina, actualmente de 5 años, y quien, desde que el joven está preso, todos los días pregunta por él.
La abuela materna murió en diciembre de 2024, pocos días antes de que él se graduara como médico. De hecho, a la abuelita le estaban buscando un vestido para que fuera ella quien acompañara al joven al momento de la graduación, a como ya lo había hecho cuando él se graduó de sexto grado de primaria y también cuando se bachilleró en el Colegio Santiago Apóstol, de Telica.
Como estudiante ha sido muy bueno también. Nunca dejó clases, desde la primaria hasta la universidad.
Tras las protestas de abril de 2018, a pesar de que sus excompañeros de universidad y de lucha fueron apresados o se fueron al exilio, incluida su mamá, él prefirió quedarse en Nicaragua porque decía que no había cometido ningún delito.
Finalmente, delante de todos los pacientes del Hospital de Granada, fue secuestrado por el régimen el pasado 13 de agosto. Ya se sabe que está vivo, al menos, pero su familia y muchas otras personas, incluido el Departamento de Estado de Estados Unidos, continúan la lucha para que sea liberado junto a las otras 72 personas que siguen como prisioneros políticos de los Ortega Murillo.

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