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El Instituto Segovia para el Liderazgo y la Transformación Social denunció este lunes 25 de agosto que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo entregará muerto al preso político Mauricio Alonso, quien había sido secuestrado junto a su esposa e hijo durante la madrugada del 18 de julio, en medio de las redadas previas al 19 de julio.
De acuerdo con la denuncia, la esposa de Alonso fue liberada el mismo día del operativo, sin embargo, él y su hijo permanecieron detenidos. Su familia lo buscó desesperadamente en cárceles y hospitales del país, pero nunca recibió respuesta de las autoridades.
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El preso político era originario de Carazo. La defensora de derechos humanos, Haydée Castillo dijo a LA PRENSA que la familia del opositor está «aterrorizada».
Desde 2019 a la fecha, al menos cinco personas considerados presos políticos murieron en las cárceles de Ortega. Además de Alonso, las víctimas más reciente fueron José Modesto Solís Aguilar quien falleció el 21 de diciembre de 2023, y el 12 de febrero de 2022, falleció el general en retiro Hugo Torres Jiménez a los 73 años, tras 244 días de su captura como parte de la represión política en Nicaragua.
Medicina Legal llamó a la familia
Este 25 de agosto, la familia de Alonso recibió una llamada del Instituto de Medicina Legal confirmando que les entregarán al opositor sin vida, sin que hasta el momento se conozcan las causas de su muerte.
«Hasta el día de hoy que su familia recibe una llamada de Medicina Legal y lo están entregando muerto», se lee en el comunicado.
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El Instituto Segovia denunció que la muerte del opositor «es un crimen de lesa humanidad que se suma al registro del Grupo de Expertos de Naciones Unidas que investiga sus crímenes».

Asimismo, exigió a la comunidad internacional tomar acciones contundentes para frenar la represión en Nicaragua. «Demandamos a la comunidad internacional a poner los ojos y hacer acciones contundentes para complementar los esfuerzos que ya hace el pueblo dentro y fuera de Nicaragua», concluyó el comunicado.
Habían exigido su liberación
A finales de julio pasado, la organización Christian Solidarity Worldwide (CSW), con sede en Londres, exigió la liberación inmediatamente de un destacado pastor protestante y a otras siete personas detenidas arbitrariamente en Nicaragua.
«Se cree que el pastor Rudy Palacios Vargas, fundador de la Asociación de Iglesias La Roca de Nicaragua, su hermana, dos cuñados y un amigo de la familia están detenidos en la cárcel de máxima seguridad de La Granja, en el departamento de Granada», indica el comunicado.
Alonso Prieto era expresidente departamental en Carazo del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) ahora Unamos, y amigo de Palacios Vargas. Mientras que el hijo de Alonso, del mismo nombre, es un cristiano protestante-evangélico, líder de adoración en la iglesia La Roca de Nicaragua en Jinotepe.
EE. UU. se pronuncia
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos condenó la muerte del preso político nicaragüense Mauricio Alonso, a quien calificaron como un “defensor de la libertad religiosa”.
En un mensaje divulgado en la red social X, la institución expresó que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantuvo a Alonso incomunicado durante un mes, hasta su fallecimiento, y calificó el hecho como una muestra de la “inhumanidad de la dictadura Murillo-Ortega”.
“Esta tragedia ocurrió bajo la vigilancia de Murillo-Ortega. Estados Unidos no tolerará tal crueldad ni olvidará este crimen”, señaló el Departamento de Estado.