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La mayoría de los economistas estiman que los consumidores estadounidenses terminan pagando más, porque las empresas, ante el aumento de los costos, suben los precios de sus productos. LA PRENSA/AFP

Trump sube los aranceles a decenas de países

La mayoría pagará un 15%, como la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Costa Rica, Bolivia, Ecuador y Venezuela, entre otros. Nicaragua, un 18%.

El presidente estadounidense, Donald Trump, subió este jueves los aranceles a decenas de países para establecer su nuevo orden comercial mundial, en el que las tarifas aduaneras se convierten en un arma de política económica.

Su objetivo: reestructurar el comercio «en beneficio de los trabajadores estadounidenses».

«¡¡¡Es medianoche!!! ¡Miles de millones de dólares en aranceles fluyen hacia Estados Unidos ahora!», escribió Trump en mayúsculas en su plataforma Truth Social.

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Washington mantiene el mínimo universal del 10% impuesto en abril a los países a los que Estados Unidos exporta más de lo que importa, es decir con los que tiene superávit comercial.

Entre 15% y 41%

En el caso contrario, desde este jueves a las 04:01 GMT les aplica recargos más altos de entre el 15% y el 41%.

La mayoría pagará un 15%, como la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Costa Rica, Bolivia, Ecuador y Venezuela, entre otros. Nicaragua, un 18%.

India será el más castigado, con un 50%, si se suma el 25% que entró en vigor este jueves y el 25% que le aplicará dentro de tres semanas por «la compra continua de petróleo ruso».

Para Nueva Delhi, uno de los principales puntos de fricción ha sido la exigencia de Washington de acceder al vasto mercado agrícola y lácteo indio.

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«No comprometeremos los intereses de nuestros agricultores, nuestro sector lácteo y nuestros pescadores», afirmó el jueves el primer ministro Narendra Modi.

Mención aparte merece Brasil.

Pese a tener superávit con el país, muchos de sus productos, incluido el café y la carne, están gravados con un 50% adicional desde el miércoles, en parte en protesta por el juicio por presunta intentona golpista contra el expresidente Jair Bolsonaro, a quien Trump considera víctima de una «caza de brujas».

México ha ganado tiempo con una prórroga de 90 días para negociar un acuerdo y entretanto paga el 25%, salvo en los bienes protegidos por el Tratado de libre comercio de América del Norte (T-MEC), del que forma parte con Estados Unidos y Canadá.

Este acuerdo también protege a muchos bienes de Canadá, golpeado desde hace unos días con 35% de gravámenes suplementarios.

Las nuevas tarifas aduaneras llegan al 41% en el caso de Siria. Suiza, que le pisa los talones con el 39%, intentó en vano rebajar el porcentaje y su gobierno ha convocado una reunión extraordinaria el jueves en la tarde.

En Truth Social, convertida en megáfono, el presidente republicano suele escribir que los recargos harán que Estados Unidos «vuelva a ser GRANDE y RICO».

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Lo escribe en mayúsculas pero, aunque engrosarán indudablemente las arcas del Estado, es pronto para determinar su impacto.

Una encuesta de Morning Consult/The Century Foundation publicada el 31 de julio muestra que el 83% de los estadounidenses están preocupados por el precio de los alimentos.

La mayoría de los economistas estiman que los consumidores estadounidenses terminan pagando más, porque las empresas, ante el aumento de los costos, suben los precios de sus productos.

Trump baraja paliarlo con una promesa que despierta más interrogantes que otra cosa.

«Entra tanto dinero que consideramos un pequeño reembolso» a los estadounidenses, dijo en julio sin especificar cómo se financiaría.

«Lo más importante es saldar la deuda», que a principios de agosto superaba los 36,8 billones de dólares, matizó no obstante.

El presidente estadounidense apuesta por el proteccionismo para reindustrializar Estados Unidos y quiere que las compañías fabriquen en su territorio.

Semiconductores

Este miércoles anunció que tiene la intención de imponer aranceles del 100% sobre los «chips y semiconductores», pero si la compañía «fabrica en Estados Unidos, no hay ningún recargo».

Los productos farmacéuticos deberían ser los siguientes en la lista.

«Inicialmente vamos a colocar un pequeño arancel sobre los productos farmacéuticos, pero en un año, año y medio, como máximo, subirá al 150% y luego al 250% porque queremos que los productos farmacéuticos se fabriquen en nuestro país», declaró Trump esta semana a la cadena CNBC.

El magnate ya impuso recargos específicos a otros sectores, como el 50% al acero, al aluminio y al cobre, y el 25% a automóviles y componentes que no entren en el T-MEC.

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La embestida arancelaria de Trump es escalonada. La próxima fecha importante será el 12 de agosto, cuando expira una tregua comercial con China en virtud de la cual ambos países redujeron sus aranceles respectivos al 10% sobre los productos estadounidenses y al 30% sobre los chinos.

En ese contexto de armisticio comercial, las exportaciones chinas a Estados Unidos cayeron un 6,1% entre junio y julio, según datos oficiales revelados este jueves.

Las dos grandes potencias negocian para prolongar la tregua. La decisión final está en manos de Trump.

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COMENTARIOS

  1. Hace 11 meses

    El Partido Republicano liderado por Trump es el partido de la clase obrera y la clase media de los EE.UU. a las cuales el Partido Demócrata trató de empobrecer desde 1995 para que no poseyeran poder político. El ex-presidente demócrata Bill Clinton lo aseveró cuando creó el tratado NAFTA con Mexico y Canada. Clinton dijo en esa época «La clase obrera de los EE.UU. se debe de olvidar de las fabricas porque estan van a ser instaladas fuera de los EE.UU. Se acabó el tiempo de que un graduado de la escuela secundaria logrará el estatus de clase media trabajando en una fabrica.» Malvado Clinton trato de esta forma de liquidar a la clase obrera estadounidense. El Presidente Trump esta tratando de hacer regresar todas esas fabricas a los EE.UU. a través de imponer aranceles a los productos no fabricados en los EE.UU. Si el producto es fabricado en los EE.UU. no tienen aranceles. Esto forzará a las corporaciones a instalar sus fabricas en los EE.UU. para no pagar los aranceles. Apple acaba de hacer una inversion de 600 billones en los EE.UU. los I-phones van a ser fabricados en los EE.UU, no en China.

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