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La única explicación que encuentran los médicos para que sigan vivos Joao Maldonado y su esposa Nadia Robleto, después de sufrir un atentado en una calle de San José en enero de 2024, es que se trata de “un milagro de Dios”.
Maldonado, quien en 2021 ya había sufrido un primer ataque de cinco disparos, en esta segunda ocasión fue impactado por ocho balazos y su esposa recibió uno, pero la dejó en silla de ruedas. Ahora, Maldonado no para de dar las gracias a Dios porque sigue “respirando” y en esta entrevista con la Revista DOMINGO es lo primero que hace:
“Bueno, antes que todo quiero dar gracias a Dios. Es lo primero que menciono hoy en día porque el único que nos tiene con vida a mí y a Nadia es nuestro Señor Jesucristo. Le doy gracias a Dios por respirar, por ver, y a todas las personas que oraron por nosotros en los momentos más difíciles, para que sepan que las oraciones son escuchadas y que gracias a Dios aquí estamos contestando estas preguntas”, dice.
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Maldonado, de 36 años, es un caraceño que laboró para la dictadura hasta 2018 y es hijo de un exmilitar sandinista, pero, tras las protestas de ese año, ambos participaron en la rebelión y Maldonado se exilió en Costa Rica en el mismo 2018.
La dictadura acusa al joven de haber participado en el asesinato de Bismarck Martínez, un trabajador de la Alcaldía de Managua que hoy es considerado un héroe del orteguismo, pero Maldonado niega incluso haber visto alguna vez a Martínez.
La dictadura intentó hacer creer que los atentados contra Maldonado se debieron a que este último presuntamente tenía nexos con el narcotráfico, sin embargo, las investigaciones determinaron que el móvil es político. Tras los asesinatos de otros opositores que estaban también en el exilio, incluido el más reciente del mayor en retiro del ejército nicaragüense, Roberto Samcam, Maldonado explica que la “persecución transnacional” que ha venido ejerciendo el régimen Ortega Murillo “es una realidad”.
En esta entrevista, Maldonado pidió que no se le realizaran preguntas relacionadas con hechos sobre los cuales ya se ha referido en distintas ocasiones, como el caso Bismarck Martínez y el de una fotografía en la que supuestamente aparece él con un arma en los días de los tranques y sobre la que ha dicho que no es él la persona en la imagen.
Maldonado afirma en la conversación que los sicarios de los Ortega Murillo actúan con total impunidad en Costa Rica, con operaciones que son dirigidas desde El Carmen, donde residen los dictadores en Managua, y que con ellas buscan aterrorizar también a los opositores refugiados en ese país vecino.
Al gobierno de Costa Rica, Maldonado le pide que se pronuncie sobre el asesinato de Samcam, porque está evidenciado que la dictadura opera en territorio costarricense.
Maldonado aprovecha también para denunciar que el principal sospechoso del segundo atentado que sufrió, el periodista Danilo Aguirre Sequeira, camina libremente en Nicaragua, pero que algún día enfrentará a la justicia.
¿Cómo recibiste la muerte de Samcam? ¿Cómo te sentiste en ese momento?
Fue impactante porque es un opositor a la dictadura, al igual que muchos opositores que han sido también asesinados. La persecución transnacional es una realidad y en este caso lamentablemente el asesinato de Roberto Samcam vino a evidenciar aún más la persecución que hace la tiranía Ortega Murillo a los opositores, a las voces disidentes. Los dos atentados en mi contra. Un secuestrado sacado de Costa Rica, pasado por Nicaragua y ejecutado en Honduras, como es el caso de Rodolfo Rojas. Está el caso de un campesino, de Río San Juan, también fue ejecutado. Este es un patrón que se ha venido repitiendo con impunidad, es importante aclararlo. Hasta el día de hoy lo han venido haciendo con impunidad. Y lo último que pasó con Roberto Samcam es una muestra más que ellos siguen operando en el territorio costarricense con total impunidad.
¿Leíste una noticia en que el Organismo de Investigación costarricense, el OIJ, reporta que 137 opositores a los Ortega Murillo fueron asesinados en Costa Rica, entre 2023 y 2024? ¿Es exagerado ese número?
No leí esa noticia, desconozco ese artículo, pero sí conozco el caso de Rodolfo Rojas porque lo conocí en persona. Escuché el caso de un muchacho de Matagalpa, opositor también, incluso antes de mi atentado, saliendo de su trabajo, recibió cuatro impactos de bala. Escuché de un campesino opositor que fue asesinado en la zona norte de Costa Rica y el caso también de Roberto Samcam, que fue un asesinato cruel, atroz. Es evidente que fue una operación dirigida y orientada desde El Carmen (residencia de los Ortega Murillo), desde Nicaragua.
¿Estabas en comunicación con Samcam? ¿Sabías del riesgo en que él se encontraba?
No tenía comunicación con Roberto. Coincidí un par de veces con él en Costa Rica. Incluso, participé en una capacitación que él brindó en algún momento en Costa Rica, en aras, en aquel momento, de la unidad. Pero, no teníamos una comunicación seguida. Conocí el perfil de opositor de él en Costa Rica. Al ser él del departamento de Carazo, y yo también, era más que obvio que prácticamente los caraceños habíamos sido señalados y mencionados en una lista en la cual nos habían marcado como objetivo militar. Eso fue a raíz de la crisis del 2018, después de la «operación limpieza» en Jinotepe. Circuló una lista que la sacó la Secretaría Departamental del Frente (FSLN) de Carazo y después la subieron a Managua y ahí hicieron circular una lista donde aparecía mi persona, aparecía él (Samcam), Dulce Porras, que estuvo activa en Carazo en el 2018 y posteriormente en el exilio alzando su voz por la libertad. Aparecían otras personas, incluso mi papá, Tomás Maldonado (ya fallecido). Él tenía conocimiento de esa lista y me imagino que las informaciones que él lograba obtener de sus fuentes, creo que también lo debieron de haber alertado, porque sí existía esa lista y es prácticamente una sentencia que había elaborado la dictadura en contra de nosotros los caraceños.
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¿Es evidente entonces que el caso de Samcam está ligado al tuyo?
El caso de Samcam es un acto de terrorismo político, persecución política y es un asesinato político, que lo ejecutaron de forma atroz. Este patrón lo ha venido repitiendo la dictadura con total impunidad y no es algo nuevo que realice la dictadura. La dictadura también ejecutó acciones iguales anteriormente con el llamado Ministerio del Interior, desde los años ochenta. La mafia organizada del Frente Sandinista ejecutó también a opositores, en aquel momento comandantes de la Contra, cuando ya ellos habían depuesto sus armas. Ellos, como han estado acostumbrados a gobernar sobre la base del terror, del asesinato, como cualquier organización criminal o terrorista, es lo único que saben hacer, tratar de silenciar las voces, callar las voces, mantener siempre bajo el terror a la ciudadanía para ellos poder actuar con total impunidad en materia de corrupción, tráfico de influencia y, ahora en este caso, ellos son los que manejan el narcotráfico, el crimen organizado. Se les hace más fácil a ellos ejecutar este tipo de operaciones, tanto dentro como fuera de Nicaragua.
En el primer atentado que sufriste, se rumoró que pudo deberse a tu presunto involucramiento en narcotráfico. ¿El asesinato de Samcam te ayuda a aclarar eso, que fue político y no por otras razones?
Efectivamente. Son persecuciones políticas, motivaciones políticas. No existe ninguno de nosotros, los que hemos sido afectados o víctimas de este terrorismo político, no hay otro móvil más que eso. El móvil siempre es político. Pueden revisar la hoja de vida de nosotros, anterior al 2018, hemos sido atletas de alto rendimiento, profesionales, personas que hemos aportado a la sociedad. ¿Qué otro móvil va a haber? Únicamente político. Ahora se ve, según las investigaciones que ha hecho el Organismo de Investigación Judicial, todos los organismos de seguridad en Costa Rica, han determinado que en mi caso el móvil es político. Y, en las pocas informaciones que hemos recibido del caso de Roberto Samcam también han determinado que es político. Lo que pasa es que esa es una narrativa de la dictadura, tratar de desprestigiar a las personas contra las que ellos atentan, con las que han silenciado sus vidas, sus voces. Tratan de desprestigiarlos para poder ellos venderle a su militancia estúpida, que todavía tienen, esa narrativa de desprestigio, para tratar de ocultar el verdadero motivo, que es la persecución transnacional, la persecución política, el terrorismo de Estado que ellos ejecutan.
“El hecho de que (Danilo Aguirre) se encuentre en Nicaragua de una forma, como se ha manifestado en videos que han salido, incluso, de los medios oficialistas, de una forma tranquila, libre, viviendo una vida incluso mejor que la que tenía antes, eso lo único que evidencia es que es un operador del régimen. Ahora, el proceso va a continuar. En algún momento, la dictadura va a acabar, porque no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. En segundo lugar, los crímenes de lesa humanidad no prescriben. Ahorita él puede andar libre, gozando, tranquilo, pero en algún momento se va a enfrentar a la justicia, primero a la terrenal y luego a la divina”.
Joao Maldonado, exiliado y víctima de la represión transnacional de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Tras lo ocurrido a Samcam, se ha avivado un temor entre los nicaragüenses en Costa Rica…
Es que ya no son atentados, sino que ha habido opositores asesinados. No es uno, no son dos. Ellos han venido a trabajar, a hacer sus operaciones con total impunidad en un territorio extranjero. Esto viene a agudizar la preocupación que hay entre la oposición nicaragüense en el exterior, en este caso en Costa Rica. El propósito de ellos ha sido generar terror, ese es el terrorismo político y esto marca cada vez más que el Frente Sandinista es un partido terrorista.
¿Cómo has visto la reacción de Costa Rica tras los casos tuyo y el de Samcam?
En este segundo atentado, en el que iba con Nadia, que fue víctima también, ellos han hecho su investigación, ya está en la segunda etapa, elaborándose una acusación, ya determinaron quiénes han sido los implicados, entre los cuales aparece este hombre, Danilo Aguirre Sequeira, implicado directamente en el atentado. Oficialmente también determinaron que el móvil es político. En el caso de Roberto (Samcam), creo que es importante demandar a Costa Rica que se agilice la investigación y que se determine quiénes son los responsables o quiénes son los autores materiales. También, demandar al Gobierno de Costa Rica que se pronuncie por esta situación de vulnerabilidad de los migrantes nicaragüenses que son solicitantes o refugiados en dicho país. Es importante que se acelere el proceso investigativo, que sea profundo. Hay cámaras de vigilancia en el residencial donde se cometió el asesinato. Pueden determinar el circuito de recorrido de los que ejecutaron esa acción y es importante que haya un pronunciamiento de Costa Rica sobre lo que está pasando, la inseguridad y las acciones que ha realizado la inteligencia de Nicaragua en territorio costarricense.
¿Cómo te parece el hecho de que Danilo Aguirre está en Nicaragua y las autoridades costarricenses no hallan cómo hacer para sentarlo en el banquillo?
El hecho de que se encuentre en Nicaragua de una forma, como se ha manifestado en videos que han salido, incluso, de los medios oficialistas, de una forma tranquila, libre, viviendo una vida incluso mejor que la que tenía antes, eso lo único que evidencia es que es un operador del régimen. ¿Qué opositor va a estar tranquilo en Nicaragua, si todavía tenemos más de 100 presos políticos? ¿Qué opositor en Nicaragua va a hablar amenamente con la Policía, que es un órgano represivo de la dictadura? Eso no existe. Los únicos que tienen esa facultad y ese privilegio son los que colaboran y son operadores de la dictadura. Lo que evidencia todo eso es que Danilo Aguirre es un operador de la dictadura. Ahora, el proceso va a continuar. Esta es una persecución política transnacional, en la cual Danilo Aguirre es un operador de la dictadura y esto lo categoriza también como un criminal de lesa humanidad. En algún momento, la dictadura va a acabar, porque no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. En segundo lugar, los crímenes de lesa humanidad no prescriben. Ahorita él puede andar libre, gozando, tranquilo, pero en algún momento se va a enfrentar a la justicia, primero a la terrenal y luego a la divina.
Has hablado de que Danilo Aguirre se hizo pasar como amigo tuyo…
No solamente como amigo mío, se intentó pasar como opositor. Él estuvo en todas las organizaciones opositoras con incidencia. Lamentablemente yo caí en el tema de la confianza. Porque, cuando uno se mete a esta lucha, uno cree que los demás se meten de igual forma, con un corazón genuino y sincero. Sin embargo, son experiencias de vida que nos dicen que no todos luchan con transparencia, con honestidad y por amor a Nicaragua. No todos, esa es la verdad.
Después de los atentados que sufriste, ¿qué tipo de seguridad te han brindado?
No puedo mencionar dónde estoy, pero sí me encuentro en un lugar seguro. Ya estamos fuera de Costa Rica. Estamos con protección siempre. Damos gracias a Dios por la oportunidad de respirar. En todos los hospitales por los cuales hemos pasado no encuentran una explicación científica al hecho de que estemos vivos. La única explicación que hay es que es un milagro de Dios. Nada más.
¿Cómo están ustedes, Nadia y vos?
El día a día es un desafío. Estamos en un proceso muy fuerte. Nadia está en una situación de tetraplejia, un daño medular, en silla de ruedas. Es una lucha diaria. En mi caso, con lesiones bastante graves, tanto a nivel interno como en las extremidades. Es un desafío diario, pero agarrado de la mano de Dios, es el único que nos saca adelante día a día.
Volviendo al asesinato de Samcam, ¿qué te parece el hecho de que el presidente costarricense, Rodrigo Chaves, aún no se pronuncia al respecto?
En el caso de Samcam, le pedimos al Estado de Costa Rica que se pronuncie. Que nosotros, los migrantes nicaragüenses, que hemos estado en Costa Rica o los que están en Costa Rica, refugiados políticos, prácticamente somos unos ciudadanos más del país que nos acoge. Como refugiados, pagamos impuestos, pagamos nuestros servicios básicos, contribuimos a la sociedad con nuestro esfuerzo laboral. Así como tenemos deberes, también tenemos derechos. Es importante recalcar que Costa Rica es firmante de muchos tratados internacionales en materia de derechos humanos, en materia de refugio. Tiene convenios internacionales con Acnur (Agencia de la ONU para los Refugiados), hay financiamiento de Acnur y organizaciones internacionales para la protección y resguardo de los refugiados en Costa Rica. El asesinato político de Roberto Samcam señala los niveles de inseguridad que hay en el país. Al menos humanitariamente debería de pronunciarse, solidarizarse con la familia, con la viuda, con sus hijos, porque perdieron a un ser humano, a uno que luchaba a través de sus propias trincheras por la libertad de un país, así como luchan muchos, no solamente en Costa Rica, sino en todo el mundo. Muchos nicaragüenses levantan su voz para clamar por justicia, libertad y democracia en Nicaragua.
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¿Qué supiste del caso de Rodolfo Rojas?
Fue llevado desde Costa Rica, torturado, pasado por Nicaragua y ejecutado en la línea fronteriza con Honduras. Él era uno de los de Carazo.
¿Se han ensañado con la gente de Carazo? ¿Por qué, si en muchas partes del país hubo tranques?
Carazo fue un departamento en el cual se volcó toda la ciudadanía caraceña en los tranques. En Jinotepe, en Diriamba, en Dolores y de todos los municipios de Carazo iban a Jinotepe a protestar. Eso es lo que más les duele. Segundo, porque Carazo tiene gente con experiencia, con capacidad de organización política, gente con criterio, con pensamiento crítico, personas que no se van a dejar engatusar, como decimos nosotros, y que realmente luchan por convicción. Esto no quiere decir que no hay de otros departamentos, sí hay también de otros departamentos, y hay asesinados también de otros departamentos.

Plano personal
Joao Ismael Maldonado Bermúdez cumplió 36 años este 12 de julio. Nacido en Diriamba, es hijo del mayor del Ejército sandinista, Tomás Ramón Maldonado Pérez, y de la enfermera del Hospital de Jinotepe, Julia Balbina Bermúdez Gutiérrez, quien también es licenciada en pacientes críticos.
Es ingeniero en computación y también fue atleta de alto rendimiento en las disciplinas de sambo y judo.
Era simpatizante sandinista y trabajaba para Alba Petróleos de Nicaragua, mientras que su padre fue secretario político departamental del FSLN en Carazo, diputado suplente en el Parlamento Centroamericano y luego pasó a ser el gerente general del sistema de seguridad del Alba.
Sin embargo, ambos se rebelaron contra el orteguismo tras las protestas de 2018. El padre, que se había vuelto pastor evangélico, oraba por los jóvenes en los tranques de Jinotepe y posteriormente fue prisionero político. Tomás Maldonado falleció en 2021.
Joao Maldonado, por su parte, participó en los tranques de Carazo, por lo que tuvo que salir al exilio, en Costa Rica, tras la «operación limpieza» que ejecutó la dictadura entre los meses de junio y julio de 2018.
La dictadura lo acusa de haber participado en el asesinato en un tranque del trabajador de la Alcaldía de Managua, Bismarck Martínez, quien ha sido convertido en héroe del orteguismo, pero Maldonado ha insistido en que ni siquiera conoció a Martínez.
Actualmente, tuvo que salir de Costa Rica porque en ese país sufrió dos atentados a manos de sicarios de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, según las investigaciones de las autoridades costarricenses.
El primero de esos atentados ocurrió en septiembre de 2021, cuando fue atacado a balazos en Escazú. El segundo, se produjo en enero de 2024, cuando él iba acompañado de su esposa Nadia Robleto y los dos estuvieron a punto de morir.
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