Ramona Rodríguez (centro) junto a una delegación de China en el primer encuentro del Instituto Confucio en marzo de 2024, meses antes de su inauguración oficial. Foto: Unan Managua.

Qué se sabe del instituto chino Confucio, ubicado en la UNAN Managua

Aunque fue presentado como un centro para enseñar mandarín y difundir la cultura china, especialistas advierten que estos institutos responden a una estrategia geopolítica del Partido Comunista chino

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En medio de los aplausos, el 23 de septiembre de 2024, la entonces rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN Managua) y presidenta del Consejo Nacional de Universidades (CNU), Ramona Rodríguez (actualmente despojada de ambos cargos), a la par del hijo de los dictadores, Laureano Ortega Murillo, inauguraron el primer Instituto Confucio en la sede de la universidad estatal, asegurando que se trata de una «consolidación» de las relaciones entre el régimen Ortega Murillo y China, a raíz del rompimiento con Taiwán el 10 de diciembre de 2021.

“Este evento marca un hito en el desarrollo educativo”, aseguró Rodríguez durante el lanzamiento, quien señaló que el propósito del Instituto Confucio sería la enseñanza del idioma chino y la promoción de la cultura china. A la vez, Rodríguez y Ortega Murillo aseguraron que la meta es instalar un segundo instituto en la UNAN León.

Sin embargo, los Institutos Confucio son centros educativos promovidos por el Partido Comunista Chino (PCC) y, aunque se presentan como plataformas culturales, han estado envueltos en numerosas controversias a nivel global por su presunto rol en la expansión del poder blando chino, con acusaciones que van desde censura académica hasta espionaje. Por esta razón, la instalación de este instituto en la universidad estatal se da en el marco de la destrucción de la autonomía universitaria que el régimen puso en marcha desde el retorno al poder del dictador Daniel Ortega en 2007.

Laureano Ortega y Ramona Rodríguez durante la inauguración oficial del Instituto Confucio el 23 de septiembre de 2023. Foto: Presidencia.

¿Por qué debería preocupar la instalación de institutos Confucio en Nicaragua?

En el portal oficial del Instituto Confucio se establece, en su visión institucional, que busca “apoyar y mejorar la cooperación entre China y Nicaragua, mantener el entendimiento mutuo… y participar en la Iniciativa de la Franja y la Ruta”, lo que refleja cómo se inserta en la agenda estratégica china a nivel global.

El periodista español e investigador sobre la influencia de China en la región, Juan Pablo Cardenal, dijo a LA PRENSA que los institutos Confucio corresponden a una estrategia geopolítica de China para posicionar su narrativa y a la vez forma parte del “poder blando”, que consiste en la capacidad de un país de influir en otros a través de la persuasión. A la vez, remarcó que una de las preocupaciones es que estos centros no son independientes y que responden a los intereses de China.

“No podemos hablar de los institutos Confucio como espacios de enseñanza libres, donde los profesores gozan de libertad de cátedra porque están controlados por un gobierno extranjero, y no cualquier gobierno, sino uno abiertamente autoritario: el Partido Comunista chino. No son centros independientes. La cultura que enseñan no es la diversidad cultural de China, sino aquella que el régimen considera válida. Todo pasa por un filtro y ese filtro es censura”, dijo Cardenal.

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Por su parte, el filósofo e investigador del centro de pensamiento Expediente Abierto, César Eduardo Santos, dijo a este Diario que los institutos Confucio son administrados centralmente por el Consejo Internacional de la Lengua China, el cual está subordinado al Departamento del Frente Unido de Trabajo.

“Este departamento es el principal órgano de proyección internacional del Partido Comunista, encargado de implementar estrategias de propaganda, desinformación e interferencia en el extranjero. Así, al estar directamente vinculados al Frente Unido, los institutos Confucio funcionan como instrumentos de influencia exterior dentro de la estrategia global de China”, señaló.

Santos mencionó que estos institutos promueven la narrativa oficial respecto a Taiwán, defendiendo su «reunificación con China» bajo la tesis de que la soberanía de la isla pertenece a Pekín. Además, en sus investigaciones, Santos ha encontrado que algunos institutos replican el discurso del régimen sobre el movimiento religioso Falun Gong, calificándolo como una secta peligrosa, en línea con la campaña oficial de deslegitimación de Pekín.

Juan Pablo Cardenal, especialista en temas de China. Foto: Tomada de internet.

Dictadura entregó “en bandeja” a la UNAN

En el portal oficial del Instituto Confucio se señala que la sede se encuentra en la UNAN Managua y que incluye aulas regulares, salas de experiencias culturales y oficina administrativa dentro del campus.

Según los medios de propaganda oficialista de Nicaragua, el Instituto está ubicado en el pabellón 32 de la UNAN. Según informes de la UNAN en redes sociales, el 22 de marzo de este año el Instituto Confucio entregó certificados a un primer grupo de 50 estudiantes que culminaron el nivel básico de chino.

“Esto se debe a que, para la universidad que los acoge, no representan un costo real. El gobierno chino suele cubrir la mayoría de los gastos: profesores, docencia, materiales. A veces, las universidades les ceden un edificio o algunas aulas, pero, en general, no hay desembolso económico por parte de la institución anfitriona”, consideró Cardenal, quien remarcó que esto les permite tener una cercanía directa con los alumnos.

Por su parte, Santos señaló que muchos países y rectores ven en estos institutos una fuente potencial de financiamiento para proyectos como becas, intercambios y cursos. A cambio, la universidad ofrece a sus estudiantes acceso al aprendizaje del mandarín.

No obstante, a diferencia de otros países, en el caso de Nicaragua aún no han surgido controversias, posiblemente debido a que el régimen Ortega Murillo está en sintonía con la propaganda china.

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Si bien Nicaragua es el segundo país de Centroamérica —después de Costa Rica— que cuenta con un Instituto Confucio, es el primero que recibe auspicio de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Kunming, una institución pública de educación superior ubicada en Kunming, la capital de la provincia de Yunnan, en el suroeste de China, fundada oficialmente en 1954.

“Todos los contenidos y narrativas difundidos por los Institutos Confucio en América Latina tienen como objetivo mejorar la imagen del Partido Comunista Chino y de Xi Jinping en el extranjero”, señaló Santos.

César Eduardo Santos, filósofo, analista político e investigador sobre temas de China. Foto: Cortesía. LA PRENSA.

Dos tipos de contenidos

En sus investigaciones, Santos asegura que identificó dos grandes tipos de contenido: narrativas agresivas, que buscan legitimar las políticas internas del régimen. Estas incluyen la negación del genocidio uigur en Xinjiang, la represión en el Tíbet, la apropiación de la soberanía de Hong Kong por parte de Pekín y la narrativa beligerante sobre la “reunificación” con Taiwán.

Y narrativas blandas, que promueven el léxico diplomático del gobierno chino: la «comunidad de futuro compartido», la «iniciativa de desarrollo global», entre otras. Estas ideas, expuso Santos, forman parte del discurso oficial de Xi Jinping y buscan posicionar a China como potencia hegemónica del siglo XXI, especialmente ante los países del Sur Global.

Un encuentro público antes de su inauguración oficial

Si bien el régimen anunció con bombos y platillos el lanzamiento de este instituto, en su portal oficial solamente han publicado tres noticias relacionadas con la influencia del PCC en Nicaragua. Entre estas, informaron sobre un primer encuentro cultural que realizó el Instituto Confucio con estudiantes, docentes, autoridades universitarias y representantes de la embajada de China en Nicaragua.

Extrañamente, el primer encuentro del Instituto Confucio en Managua se realizó el 20 de marzo de 2024, pese a que la inauguración oficial del Instituto se hizo hasta septiembre de ese mismo año. Según los medios de propaganda oficialista, en ese encuentro estuvieron presentes Rodríguez, Zhon Yi, ministro consejero de China en Nicaragua, y Vicente Chen Zhan, director chino del Instituto Confucio de la UNAN Managua.

Además, el sitio web no tiene actualizada la información sobre los cursos que ofrece o, al menos, no funciona la redirección.

Grupo de 50 estudiantes que participaron en los primeros cursos del Instituto Confucio en Managua. Foto: UNAN.

El ejemplo en otros países

Los institutos Confucio son centros educativos fundados desde 2004 por el PCC en alianza con universidades locales alrededor del mundo, y se dedican a la enseñanza del idioma chino mandarín y la difusión de la cultura china. Se inspiran en modelos culturales como el Instituto Cervantes de España o la Alianza Francesa, pero dependen directamente del Ministerio de Educación chino (a través de la oficina Hanban) y reciben financiamiento de Pekín.

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En las últimas dos décadas, China estableció más de 500 institutos Confucio en 162 países, además de unas 1,000 “aulas Confucio” en escuelas primarias y secundarias.

Uno de los casos más controversiales con estos institutos ocurrió en Estados Unidos a mediados de 2023, cuando se redujeron de 100 a cinco, atribuido a la creciente alarma de las autoridades por la influencia política y riesgos de espionaje asociados con estos centros.

China, aranceles
El presidente chino, Xi Jinping, en Pekín. EFE/EPA/ANDRES MARTINEZ CASARES / POOL

Las preocupaciones se concretaron en 2018, cuando el gobierno de Donald Trump tomó medidas: se aprobó una disposición en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) que prohíbe financiar con fondos federales de defensa a cualquier universidad que albergue un Instituto Confucio. En 2020, el entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, designó al Instituto Confucio U.S. Center como misión extranjera de la República Popular China, describiéndolo como “una entidad que promueve la propaganda global de Pekín”.

Canadá también señaló a los institutos Confucio de violar la libertad académica, aunque todavía operan en varias universidades. Además, está el caso de Australia, donde se les señala de interferir en los asuntos internos e influir en la opinión pública.

“China logra con esto monopolizar el discurso sobre lo que es China, su cultura y su historia. Pero la cultura china es mucho más amplia y rica que lo que el régimen promueve. Muchos cineastas, escritores y artistas chinos destacados viven en el exilio porque no comulgan con el Partido Comunista. Para el régimen, esas voces simplemente no existen, y por tanto no se reflejan en lo que los institutos Confucio enseñan”, señaló Cardenal.

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