Si bien el informe presentado por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el pasado 3 de abril fue contundente, las acciones no se detienen ahí. Entre los próximos pasos está su presentación ante la Asamblea General del organismo en Nueva York, prevista para septiembre de este año.
Durante la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebrada el 2 de abril, se prorrogó el mandato del GHREN por dos años más y se instruyó que el informe también sea expuesto ante la Asamblea General en octubre, tras haberse incorporado la situación de Nicaragua en la Agenda 4 del organismo. Con ello, la comunidad internacional reconoce oficialmente que en el país existen violaciones sistemáticas y graves a los derechos humanos.
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«Que la Asamblea General escuche al GHREN significa un impacto político importante. Seguiremos presentando informes ante el Consejo en Ginebra (la próxima sesión será en septiembre), pero también presentaremos en la Asamblea General, que se realiza en Nueva York. Ahí están todos los Estados miembros, incluyendo Nicaragua, por lo tanto, no podrá ausentarse sin consecuencias diplomáticas», explicó Ariela Peralta, integrante del GHREN, en entrevista a LA PRENSA.
Según Peralta, este nuevo paso también representa una forma de presión para que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo escuche a la comunidad internacional.

Es probable que Nicaragua no asista a la Asamblea General
Los integrantes del GHREN no descartan la posibilidad de que el régimen de Ortega y Murillo no participe en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, aunque califican este escenario como «grave».
«Pero significaría un aislamiento sin precedentes. En este momento, ningún país del mundo tiene un aislamiento tan grande, porque incluso regímenes muy represivos participan de algún tipo de diálogo o mecanismo multilateral dentro de Naciones Unidas», dijo Peralta.
A raíz de la presentación de un primer informe que expuso la responsabilidad de altos mandos del Ejército en la comisión de graves crímenes el 27 de febrero, la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, anunció que el canciller Valdrack Jaentschke notificó al presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Jürg Lauber, que Nicaragua se retira del organismo internacional, a la vez que rechazó el informe presentado por el GHREN.
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¿Hacia dónde se encamina el GHREN?
Peralta explicó a este Diario que las acciones posteriores a la presentación de los informes ante la Asamblea General aún están en discusión, aunque una de las prioridades es completar los dossiers (expedientes) de los 54 funcionarios señalados por el GHREN de cometer graves crímenes. Esta documentación deberá estar disponible para cualquier requerimiento del Consejo de Derechos Humanos o de alguna jurisdicción penal.
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No obstante, el GHREN también evalúa abordar temas económicos relacionados con decisiones políticas, incluso sin tener un mandato explícito sobre derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.
«Además, queremos profundizar en investigaciones sobre poblaciones vulnerables: personas en el exilio, pueblos indígenas y afrodescendientes, confiscaciones, y una perspectiva de género en las violaciones de derechos humanos. Pero como mencioné, aún es temprano», dijo Peralta.