Sobre el Informe Anual del Banco Central de Nicaragua del 2024

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El BCN publicó la semana antepasada su Informe Anual con una primicia que refleja los nuevos tiempos que nos embargan, ya que por primera vez en 63 años fue presentado a dos copresidentes de la República, algo que antes no existía.

El Informe, como ya es tradicional, es de primera y confirma una vez más la alta calidad de sus profesionales. Felicitaciones nuevamente de parte de un antiguo colega. Siguen unos breves comentarios que tratan de complementar y en algunos casos matizar su análisis

El Informe correctamente destaca que la política monetaria del BC y la política fiscal del gobierno continuaron contribuyendo a la estabilidad macroeconómica del país lo que benefició a todos los nicaragüenses y particularmente a los pobres. Por lo que nuevamente le reconozco este mérito al César

El Informe menciona que el crecimiento del PIB del 3.6 por ciento fue favorable, aunque menor que el 4.4 por ciento del 2023. Destaca que “fue impulsado principalmente por los servicios, la construcción, y una robusta demanda interna” pero a su vez pareciera contradecirse al indicar también que “continuó siendo respaldado por un sector primario con orientación exportadora”. No comprendí esto, ya que ya que las actividades primarias más bien bajaron .026 por ciento en términos reales (descontando  la inflación) y las exportaciones 4.9 por ciento.

Por el lado del gasto el Informe destaca que el crecimiento fue impulsado por el consumo privado el que a su vez fue “favorecido por el aumento de los salarios, el crédito, y las remesas” ya que la demanda externa disminuyó. Indiscutiblemente las remesas que crecieron 9.5 por ciento en términos reales y representaron el 26.6 por ciento del PIB fueron las que más contribuyeron al crecimiento del 2024 y el crédito también ayudo, Pero me resulta difícil entender la contribución de los salarios ya que el único dato disponible es el del sector formal que apenas representa el 25 por ciento del empleo total.

Esto me lleva al mercado laboral que es difícil analizar ya que Inide sólo presenta porcentajes (que al menos a mí me cuestan mucho entender) y no valores por lo que el Informe sólo menciona que el empleo en el sector formal creció 1.5 por ciento 

Por mi parte, basado en datos del Inide y suponiendo un crecimiento de la población económicamente activa (PEA) del 1-1.5 por ciento (1.1 por ciento en el primer trimestre del 2024), estimo que el empleo total creció menos del 1 por ciento en el 2024 ya que la tasa bruta de ocupación (población ocupada en relación con la PEA) bajó 0.5 por ciento. Por lo que se puede aseverar que la contribución del empleo al crecimiento del 2024 fue menor.

El Informe también correctamente menciona que la evolución favorable de la economía se dio a pesar de la incertidumbre del entorno internacional pero desafortunadamente omite mencionar que, más importante, se dio a pesar de la continua inestabilidad política y represión en el país.

Esto me lleva a comentar sobre nuestras perspectivas de crecimiento de mediano plazo.

El excelente análisis del Recuadro 1 del Informe apunta a un crecimiento potencial de la economía del 4.4 por ciento en los próximos años. Pero considero que este potencial no se dará ya que en lo externo el crecimiento de las remesas será menor que el de los últimos años más aun con la nueva política de deportaciones de los EE. UU. y, el crecimiento de nuestros principales socios comerciales de por sí ya proyectado a la baja por el Fondo Monetario Internacional será aún menor debido a la nueva política tarifaria de los EE UU. Y en lo interno, aunque la fuerza laboral puede crecer más que en el 2024 debido a las deportaciones, tanto las oportunidades de empleo como las perspectivas de inversión siguen afectadas por la situación e incertidumbre política.

Por lo que estimo que desafortunadamente nuestro crecimiento en los próximos años será menor que el promedio del 3.9 por ciento de los tres últimos años. Aunque una golondrina no hace un verano ya el IMAE de enero apunta en esta dirección.

Finalmente, los términos de intercambio (relación entre precios de exportaciones y precios de importaciones) mejoraron 20 por ciento en los dos últimos años lo que benefició tanto a los productores como a los consumidores. Sería bueno que en su próximo informe el BCN trate de cuantificar este impacto.

El autor es bachiller del Colegio Centro América de Granada.

Opinión
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