Tips para no dejarse engañar por los “rompe unidad”

1-Cuidado con los discursos extremistas de derecha o de izquierda. Detrás de un extremista siempre se esconde un oportunista, un codicioso, un busca protagonismo.

2-Sobrevalorar la expresión “diferencias irreconciliables entre los diferentes grupos opositores”. En la concreta, no hay tales diferencias. La democracia es una sola y los principios de justicia social y derechos humanos; trabajo, libertad de pensamiento que todos buscan, no son adjudicables a un único partido. La dictadura es una sola y hay que combatirla unidos. No olvidar que la dictadura aplicó su odio a todos los ciudadanos por igual y no distinguió en clase social, militancia, edad, sexo, ni ideas políticas.

  1. Infantilismo político. Término de Lenin, que se refería a la inmadurez política de la izquierda que rechazaba participar en compromisos o tácticas con otros parlamentos. Pero en el caso de los “anti-unidad”, se podría decir que la inflexibilidad y el conservadurismo se aplica a la llamada diáspora de los años 80, allegados al somocismo y/o la burguesía de ese entonces. Esto lleva a mi siguiente punto.
  2. El engaño de objetar a la disidencia sandinista para rechazar la unidad. La historia no se puede cambiar y en Nicaragua, nos guste o no, hubo una Revolución que entusiasmó y desencantó a muchos. Algunos nicaragüenses militaban en el Frente Sandinista, otros no, pero había que vivir y trabajar bajo el nuevo sistema. Por lo tanto, para los que buscan culpables, los intachables: ¿toda Nicaragua era sandinista?

Hubo errores objetivos y subjetivos de la Revolución, pero la urgencia ahora es salir de esta dictadura y no podemos desgastarnos en temas que ahora son irrelevantes.

  1. En una democracia, la mayoría manda. Punto. La unidad es primordial en esta lucha y si la decisión es unirnos para ganarle a la dictadura, entonces habrá unidad.
  2. Desenmascarar, denunciar y estar atentos. No caer en el juego de ser eco de estos pequeñísimos grupos en los medios y darle una importancia que no la tienen.
  3. La ingenuidad de periodistas que caen en la trampa de confrontar a la oposición interna de Nicaragua con la oposición en el exterior buscando la división. El pretexto ridículo es que el exilio está ajeno a la realidad económica interna del país.

Esta otra mentira cae por su propio peso. Todos los exiliados y emigrados dejaron familiares atrás y todo lo que hacen para combatir al régimen en el exterior, sus acciones y avances, traen a lo interno, esperanzas y expectativas positivas de que sí se puede llegar a la unidad para derrocar a la dictadura.

La autora es activista política y social.

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