Brisa Bucardo Gutiérrez, periodista y activista de derechos de pueblos indígenas y afrodescendientes, encontró en el exilio forzado que vive dentro del territorio costarricense un nuevo espacio para continuar la lucha por su gente. La joven de tan solo 25 años, pese a ser una de las víctimas de la persecución de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, marcó un nuevo hito al lograr que a los indígenas miskitos se les facilite un formulario de solicitud de refugio en su lengua materna (miskito) desde la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica.
La comunicadora miskita tuvo que exiliarse en mayo de 2023, luego que el régimen sandinista emprendió una feroz persecución en su contra. “A finales de abril (de 2023), la Policía me anduvo buscando rigurosamente en la ciudad de Bilwi (Caribe Norte de Nicaragua), debido a la criminalización de mi labor periodística y la defensa de la madre tierra, la denuncia de las múltiples violaciones a derechos humanos y los conflictos de propiedades por invasión a nuestros territorios”, relató Bucardo a LA PRENSA.
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La joven llegó a territorio costarricense de forma irregular, solicitó refugio, pero continuó ejerciendo su profesión y buscando espacios. A finales de 2023 —explicó la periodista pinolera— mientras apenas se adaptaba a un país distinto aceptó participar como voluntaria de la Unidad de Refugio de la Dirección General de Migración y Extranjería.
“Estuve unos meses en el voluntariado, fui creando bases de confianza dentro de la Unidad e incluso propuse una capacitación sobre la situación de los pueblos indígenas y afrodescendientes en Nicaragua, las violencias en los territorios y las particularidades que tenemos en cuanto a esto, y cómo podrían garantizar un poco más la atención y respeto a nuestra interculturalidad. Invité a una persona externa para que pudiera impartir esta capacitación y también apoyamos durante el proceso”, afirmó Bucardo.
Traducción del formulario de solicitud de refugio
Explicó que estuvo solo tres meses de voluntaria, ya que el espacio se completó “por razones externas”, aunque siguió llegando a la Unidad, a título personal, para asistir casos puntuales de personas que requerían apoyo, sobre todo relacionado con interpretación, ya que estos solo hablaban en su lengua materna miskito.
La comunicadora detalló que desde finales de 2024 logró ser contratada como parte del equipo de la Unidad de Refugio, donde además —tras ver la necesidad de sus hermanos indígenas miskitos por entender la información que se les facilitaba— propuso a la Unidad “la traducción de los documentos de español a miskito, y pregunté cómo sería en caso de que aceptaran”.
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“La verdad es que tenía un poco de temor, lo veíamos un poco lejano a nuestro alcance por ser indígena, pero la respuesta fue positiva. Me llamaron y me dijeron: ´Aquí están los documentos´. Fue muy bonito este proceso”, agregó Bucardo.
El trabajo de traducción del formulario de solicitud de refugio —indicó Bucardo— también fue acompañado por las organizaciones Asociación Intercultural de Derechos Humanos (Asidehu), Asociación Voces Diversas Sacuanjoche (Avodis) y People in Need (PIN).

Bucardo apuntó que la “traducción no tomó tanto tiempo, fue más por el hecho de que estaba haciendo otros trabajos, y llevaba mi ritmo. Fueron unos 15 días, intercalados, no solo los formularios, sino otros documentos informativos también, y el diseño. Ya estaba finalizado y no lo pudimos publicar en su momento porque queríamos hacerlo público, lo cual requería gestión”.
La entrega formal del formulario de solicitud de refugio a la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica se realizó el 24 de febrero pasado. La entidad costarricense calificó el avance como un “hito en la atención” a ese grupo poblacional, resaltando que estos “a partir de ahora van a tener acceso a su propia lengua del formulario de refugio, con lo que se reafirma el compromiso de Migración de ofrecer a las personas solicitantes de refugio y refugiadas una atención inclusiva, equitativa y respetuosa de su identidad”.
Proyectos para empoderar a los miskitos
La comunicadora miskita resaltó que todos estos procesos por los que ha pasado en el exilio, desde trabajar en voluntariados y seguir haciendo periodismo enfocado a pueblos originarios, le han permitido seguir conectada “con la realidad” de su pueblo y su identidad étnica.
“Me permite, aún desde lejos, seguir haciendo cosas por mi gente”, remarcó.
Bucardo estando en el exilio creó la revista indígena Prahaku, que sigue realizando paralelo a su trabajo formal en la Unidad de Refugio. También, colabora con medios de comunicación nicaragüenses y apoya algunas iniciativas feministas de grupos como Volcánicas.
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“Soy una persona muy resiliente, siempre he sido muy creativa con espacios e iniciativas que me han permitido irlas cumpliendo poco a poco. Mi sostén y soporte en el exilio son las mujeres y el gremio periodístico, que me ha acompañado en muchos procesos, desde escribirme para consultar sobre algunas terminologías, cosas tan simples como esas, también entender la cosmovisión”, destacó la comunicadora nicaragüense.
A futuro, siempre en su línea de defensa de los derechos de los pueblos indígenas y la conservación de su identidad, espera tener acercamientos con otras instituciones costarricenses, organizaciones y espacios que le permitan también crear otras herramientas que faciliten los procesos para los miskitos que se han visto obligados a migrar a territorio costarricense.
“Quisiera tener acercamiento a otras organizaciones y espacios para crear, aunque sea, alguna aplicación en miskito. Alguna aplicación informativa que asesore, locuciones o espacios informativos para la gente. Es un gran logro el acercamiento en un país que no es el tuyo, donde siempre he creído y creces escuchando que el indígena es limitado, que se debe adaptar a todo, o estamos condicionados por el hecho de ser indígena. La realidad es que podemos hacer muchas cosas, siempre que lo hagamos con colectividad y transparencia”, concluyó.