El jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en Managua, Nicaragua, Kevin O’Reilly, se refirió al accidente que sufrió la embarcación que transportaba a 17 migrantes de Medio Oriente y Asia, donde perdieron la vida cinco de ellos tras el naufragio. Y advirtió a los viajeros del riesgo que representa hacer estos viajes por tierra o mar, y lo que les podría pasar si llegan a suelo americano, bajo las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
«Hace unos días, 17 hombres, mujeres, y niños de Medio Oriente y Asia navegaron en una pequeña embarcación, 150 kilómetros desde una isla de Colombia hacia una isla en Nicaragua. Atravesaron la mitad del mundo y pusieron sus vidas en manos de traficantes de migrantes para intentar llegar a mi país, Estados Unidos», expresó O’Reilly en un vídeo publicado en las redes de la sede diplomática.
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La embarcación nicaragüense llevaba a bordo personas de Egipto, India, Irán y Vietnam, quienes zarparon el martes 4 de febrero de la isla colombiana San Andrés, ubicada a unos 100 kilómetros de las costas de Nicaragua. La embarcación se hundió a 150 metros de territorio nicaragüense. Esta ruta marítima es habitual de los migrantes para evitar el paso por la peligrosa selva del Tapón del Darién en Panamá.
Los migrantes ilegales que utilizan esa ruta, desembarcan en Nicaragua y siguen su camino por tierra pasando por Honduras, Guatemala y México, hasta llegar a su destino a la frontera sur de Estados Unidos. El 11 de febrero, el nicaragüense identificado como Freddy Joseph Denis, quien era el capitán de la embarcación que transportaba a los migrantes se entregó a la Policía de Nicaragua.
«Estos viajeros no encontraron un futuro prometedor»
El funcionario estadounidense indicó que «el barco se hundió a menos de 200 metros de la Costa, cinco murieron, algunos de ellos niños, cuatro siguen desaparecidos. Estos viajeros no encontraron un futuro prometedor, sólo muerte, sufrimiento y lamento».
Por lo anterior, O’Reilly recomendó a las personas «¡no hagan esto!. Estos viajes por tierra o por mar pueden costarle sus ahorros, su salud y vidas, y cuando las autoridades de inmigración de mi gobierno los encuentren, los detendrán y los enviarán devuelta a casa».
En la publicación también se incluyó las declaraciones del Secretario de Estado, Marco Rubio, «la migración masiva es una de las grandes tragedias de la era moderna. Afecta a países de toda la ruta. Reconocemos que muchas de las personas que buscan la migración masiva suelen ser víctimas en el camino. No es bueno para nadie. Los únicos que se benefician de la migración masiva son los traficantes».
De hecho, a inicios de enero pasado, Ian Martínez Hanna, codirector de la Fuerza de Tarea Conjunta Alpha (JTFA) —iniciativa de los departamentos de Justicia y de Seguridad Nacional de los Estados Unidos— indicó que a pesar de que no tienen presencia en Nicaragua, dado a que no «hay puertas abiertas», existen «organizaciones criminales que usan territorio nicaragüense para mover migrantes» que buscan llegar a suelo americano.
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Posterior a las declaraciones, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este jueves 16 de enero que impuso restricciones de visa «a múltiples altos ejecutivos de agencias de viajes que operan en Europa y Asia por facilitar conscientemente la migración irregular a los Estados Unidos», por rutas que incluyen a Nicaragua.