La nicaragüense María Fernanda Vogel, de 29 años, empezó a pintar desde muy pequeña. Tanto así que a sus 15 años hizo su primera exposición en la Galería Códice en Managua. La obra se llamaba Favelas.
“Siempre me incliné por las artes”, cuenta Vogel a LA PRENSA. Por eso, cuando tenía 18 años y tras haber terminado el bachillerato en Nicaragua, se mudó a Washington donde estudió Bellas Artes en la Universidad Católica de América durante dos años y medio y luego, terminó su formación en la Academia Europea de Florencia, en Italia. Volvió a Nicaragua, pero en 2019 regresó a Estados Unidos donde decidió que se dedicaría enteramente a pintar.
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Vogel cuenta que ha realizado seis colecciones a lo largo de su carrera artística. Ha vendido cuadros, asegura, que van desde los 1,000 hasta los 10,000 dólares. “El objetivo es que las obras continuamente tengan un lugar especial en el escenario internacional y adquieran valor cultural con el tiempo”, dice.
Su trabajo está en la Duende Art Gallery ubicada en Miami District. Sus obras, sin embargo, cuenta que han estado en galerías en Nueva York, Las Vegas, Centroamérica y Suiza. “Para mí, lo que me ha abierto el paso en el arte ha sido crear una narrativa y una esencia alrededor de la pintura con la que la gente se pueda identificar. Esa ha sido mi fórmula para abrirme paso”, considera.
El cuadro más caro que ha vendido fue un paisaje de Granada de su más reciente colección llamada La Sultana. Lo vendió en 10,000 dólares. “Ese señor entendió tanto el concepto de mi arte como Granada en sí. Eso buscan mis pinturas. Me sentí feliz”, dice.
La mayoría de las obras de Vogel son paisajes. A través de sus cuadros, dice, cuenta diferentes historias. Desde una autobiografía con la colección Come uno Specchio (Como un Espejo), hasta el reflejo de su identidad con colecciones como La Ciudad Perdida y La Vita e Bella (La Vida es Bella).
Colección más reciente
En su colección La Sultana, publicada en octubre de 2024, Vogel asegura que “explora muchos temas que, para el migrante, el nicaragüense, el latinoamericano, son temas de peso”.
La colección consta de 15 obras y está inspirada en las calles de Granada (ciudad natal de su madre). En los cuadros retrata “cómo es ser de aquí y ser de allá. Vivo en Houston, pero soy nicaragüense. Al mismo tiempo hay muchas cosas que están solo en mi memoria, en mi imaginación, de eso trata la colección”, cuenta.



“María Fernanda no solo abraza su herencia, sino que la reinterpreta a través del lenguaje del arte, anclado en el post impresionismo que define su obra”, se lee en el sitio web de la galería donde se describe su obra.
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Con esta colección, “espero celebrar nuestra identidad nicaragüense a través de una compleja exploración de nuestra historia y su relacional con la nostalgia y la memoria”.
Camiseta de los Marlins
En octubre pasado, Vogel diseñó una camiseta de los Marlins de Miami inspirada en Nicaragua por el Día de la Hispanidad. “La oportunidad con los Marlins de Miami es una con la que estoy sumamente orgullosa y agradecida”, dice.
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Además de sus pinturas, la artista lanzó una colección de piezas derivadas de su arte. En Vogel Collections ofrece productos para uso diario, como pañuelos, vasos, llaveros. El objetivo de esta plataforma es que “el arte sea accesible y memorable, transformando lo cotidiano en algo extraordinario”.

“Me encantaría que mi nombre esté relacionado con arte y cultura, al mismo tiempo, que eso esté relacionado con ser nicaragüense. No salí de la nada, soy nicaragüense y así quiero que me identifique la gente”, asegura.