El inglés Thomas Cranshaw, impulsor del futbol en Nicaragua. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Thomas Cranshaw, el “padrino” del futbol nicaragüense

Un inglés de Manchester llegó a Nicaragua en 1915 y se convirtió en uno de los principales impulsores del futbol local. Trascendió tanto que se le dio su nombre al Estadio Nacional, pero, los sandinistas se lo han quitado dos veces por mezquindades políticas.

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La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo demolió el antiguo Estadio Nacional Thomas Cranshaw, donde se jugaba futbol desde la década de 1960, y en su lugar está construyendo uno nuevo al que nombrarán Miguel “Chocorrón” Buitrago, en homenaje al defensa nacido en Managua y que aún vive.

Será la segunda vez que un gobierno sandinista le cambia el nombre a ese estadio, pues en la década de 1980 le quitaron el Thomas Cranshaw para ponerle Estadio Nacional Camilo Ortega Saavedra, en honor al hermano del ahora dictador Daniel Ortega, que fue muerto a manos de la Guardia Nacional en febrero de 1978 y de quien no se ha sabido que haya tenido alguna destreza futbolística.

El “Chocorrón Buitrago, según los entendidos en la materia, se trata del mejor defensa en la historia del futbol nicaragüense, en la que Thomas Cranshaw tampoco se queda atrás, a pesar de que no era nicaragüense, sino británico.

El extranjero, llegó a Nicaragua en 1915 como agente de una aseguradora y se asentó en Granada, destacó como jugador y era reconocido como goleador en torneos locales. Fue el creador de la primera liga de futbol nicaragüense, en 1926, y escribió las reglas para dicho campeonato. Actuó como director técnico de diferentes equipos.

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Luego se convirtió en árbitro de los campeonatos nacionales. Fue delegado del país en eventos internacionales. Dirigió una especie de selección nacional en un juego contra un equipo costarricense, de Alajuela. Y, como si lo anterior no fuera suficiente mérito, en 1931 fue electo el primer presidente de una federación de futbol en Nicaragua, llamada entonces Secretaría General de Futbol, pero que en 1958 pasó a llamarse Federación Nicaragüense de Futbol, a como se le conoce hasta hoy. Le consideraban “el padrino” del futbol nicaragüense.

La que era la fachada del ya derrumbado estadio de futbol Thomas Cranshaw, en Managua. LA PRENSA/ ARCHIVO

No es por falta de méritos que los sandinistas han quitado su nombre dos veces del Estadio Nacional de futbol en Managua, sino porque su nombre quedó asociado al somocismo cuando uno de sus hijos, William Cranshaw Ramírez, fue nombrado por el entonces presidente Luis Somoza Debayle como “jefe político y comandante de armas” en Managua, es decir, como jefe de la Policía en la capital, en 1963.

Ya retirado de cargos públicos, Cranshaw Ramírez estuvo cuatro años preso a partir de que los sandinistas asaltaron el poder en 1979, a pesar de que su hija, Martha Cranshaw Guerra, fue guerrillera sandinista desde inicios de la década de 1970.

A su vez, Cranshaw Guerra se separó del sandinismo después de la derrota electoral de 1990 y con los años fundó un organismo defensor de los migrantes. Ella falleció en 2020.

Un apasionado del futbol

El Estadio Nacional de futbol se llamaba Thomas Cranshaw en honor al inglés radicado en Granada, a pesar de que el acta de nacimiento dice que su nombre es Tom, le confiaron en 1998 sus nietos Patricio y Marta Cranshaw Guerra al periodista deportivo Chris Taylor, quien escribió el libro The beautiful game: a journey through Latin America football.

Cranshaw, nacido en Manchester el 22 de septiembre de 1892, era hijo de un policía y de una modista y llegó a Nicaragua en 1915 con la intención de hacer fortuna como agente de la firma Lavender and Thompson.

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Viajó por mar desde Inglaterra y en Corinto tomó el tren hasta la ciudad de Granada, donde abrió una gran tienda en la que vendía una variedad de alimentos enlatados y de otro tipo, y se ganó una reputación particular por sus galletas inglesas, escribió Taylor. Además, era agente consular de Gran Bretaña en esa ciudad.

Dos años después se casó con una granadina, Isabel Ramírez, que le dio cinco hijos en siete años, pero luego lo dejó viudo al morir ella a la edad de 30 años.

No obstante, el primer amor de Cranshaw había sido el futbol y en cuanto llegó a Granada “se convirtió en el motor de la incipiente escena futbolística local, labrándose rápidamente un nombre como goleador”, indicó Taylor.

Al poco tiempo de haber llegado al país, Cranshaw escribía cartas a sus familiares en Inglaterra en las que alardeaba de relacionarse con “la mejor clase de gente” y de que leía y escribía en español casi mejor que en inglés.

Sin embargo, quienes lo conocieron decían que hasta el final de sus días hablaba mal español con un marcado acento inglés, a pesar de que nunca regresó a Manchester y vivió la mayor parte de su vida en Centroamérica.

Cranshaw siempre fue alguien sociable, con buen sentido del humor y en Nicaragua siempre se le llamó “Mister Cranshaw”.

Una imagen de archivo del antiguo estadio nacional de beisbol Dennis Martínez, que en la gráfica se observa como un círculo grande, y a la par, el rectángulo, el estadio de futbol Thomas Cranshaw. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Para los años en que Cranshaw llegó a Granada, era una época en la que el deporte en Nicaragua estaba influenciado por los extranjeros, especialmente por los marines estadounidenses que tenían equipos participando en las ligas locales, lo que es más exacto, armadas por ellos mismos.

En esos años, los campeones casi siempre eran los equipos de extranjeros, que incluían tanto a estadounidenses como europeos, destacándose los primeros en el beisbol y los segundos en el futbol.

En el caso de Cranshaw, jugó como delantero en algunos equipos y, para 1922, ya era el director técnico del equipo de futbol de Granada, llamado el Olímpico, y a la vez era el capitán del equipo de beisbol Atlético de Granada, en ese mismo momento, según el libro Sport in Latin America and the Caribbean, de Joseph L. Arbena y David G. LaFrance.

El futbol recién había llegado a Nicaragua a través del diriambino Napoleón Parrales Bendaña, quien lo había aprendido en Costa Rica y el Diriangén fue el primer equipo del país, nacido en 1917.

Cranshaw siempre fue un gran impulsor del futbol en Nicaragua y, en 1920, fue uno de los primeros en organizar en el país un juego contra un equipo extranjero, un club de Guatemala.

La primera liga de futbol en Nicaragua llegó de la mano de Thomas Cranshaw, en 1926. A mediados de julio, había propuesto reglas detalladas para el campeonato, hasta la celebración de los vencedores y el costo máximo de las entradas para el banquete.

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Cuando llegó la lista de jugadores de Ferrocarril, Cranshaw señaló que tres de ellos no trabajaban para el sistema ferroviario y nunca habían jugado en ese equipo. Además, dijo que eran demasiado buenos y alterarían el equilibrio de la liga y decidió que se le debían buscar sustitutos con otros jugadores menos hábiles.

A la vez, Cranshaw también participaba de otros deportes, porque nadaba y también fue director técnico de un equipo de baloncesto femenino, el Flor de Lis.

Dedicado al deporte nicaragüense

Buscando mejores horizontes, en 1931 se trasladó a Managua, compró el hotel Anglo Americano, uno de los más prestigiosos de la capital y adonde los extranjeros llegaban a comprar el periódico estadounidense The New York Times. Sin embargo, al poco tiempo, el terremoto de 1931 destruyó el hotel.

A pesar de ello, el inglés se quedó viviendo a Managua y poco a poco se fue convirtiendo en pieza clave del futbol nicaragüense, pues fundó la asociación de árbitros y también fue electo presidente de la primera federación de futbol nicaragüense.

En sus últimos años en Nicaragua, cuenta Cris Taylor, Cranshaw pasaba los días en su casa recortando meticulosamente periódicos y revistas deportivas las que después enviaba a sus parientes en Inglaterra.

Aún conservaba su sentido del humor, bromista, pues todos los días, cuando sus nietos regresaban a casa a toda prisa de la escuela, les metía una pierna para que se cayeran. Era una broma de la que nunca parecía cansarse y la que jamás entendieron sus nietos.

En la esquina se observa al hotel Anglo Americano, que era propiedad de Thomas Cranshaw, pero que fue destruido por terremoto de 1931. LA PRENSA/ ARCHIVO

Al inicio de la década de 1960 se mudó brevemente a Costa Rica y luego finalmente a Los Ángeles para quedarse con su hija, Lillian. Pero, dos meses después de su llegada murió el 4 de octubre de 1964. La dictadura somocista envió un avión para el traslado del cadáver hacia Managua, donde fue sepultado en medio de una muchedumbre.

La conexión con los Somoza

En una de sus últimas cartas a su familia en Inglaterra, Cranshaw se jactaba de que su hijo William Cranshaw Ramírez, quien había servido en las fuerzas armadas de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, estaba “bien encariñado” con el hombre que probablemente sería el próximo presidente de Nicaragua, Anastasio Somoza Debayle.

Poco después, en 1963, Cranshaw se convirtió en funcionario de la dictadura somocista, como jefe político y de la policía en Managua.

A inicios de la década de 1970, Cranshaw Ramírez se enteró que su hija Martha Isabel Cranshaw Guerra se había unido a los sandinistas e intentó disuadirla de que abandonara esa idea. Incluso, la amenazó con sacarla del país. Pero Martha Cranshaw respondió yéndose a la clandestinidad con el grupo guerrillero que luchaba para sacar del poder al amigo de su padre.

Aunque para cuando triunfaron los sandinistas en 1979, Cranshaw Ramírez ya estaba alejado de puesto dentro del somocismo, fue encarcelado hasta 1983 y sus propiedades confiscadas.

Así era el estadio Thomas Cranshaw por dentro. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Fue también en 1979 cuando los sandinistas quitaron el nombre de Thomas Cranshaw del Estadio Nacional de futbol y lo rebautizaron como Camilo Ortega Saavedra.

Este era un estadio pequeño, ubicado en donde en la Managua anterior al terremoto de 1931 estaba la Penitenciaría, que fue destruida por ese sismo. Eran tan pequeño que solo le cabían 500 fanáticos, pero aun así estaba considerado como el Estadio Nacional por estar en Managua.

Fue en el estadio Thomas Cranshaw donde un equipo nicaragüense le ganó al campeón argentino Estudiantes La Plata, que dos años después se convirtió en campeón de clubes al derrotar al Manchester United de Inglaterra.

Ironías de la vida, en ese equipo jugó Miguel “Chocorrón” Buitrago, quien aún vive y cuyo nombre es el que se le dará al nuevo estadio que construyen los Ortega Murillo, en sustitución del Thomas Cranshaw.

El estadio recuperó el nombre de Thomas Cranshaw después de 1990 tras el triunfo electoral de Violeta Barrios de Chamorro. Hoy lo pierde nuevamente a manos de otro gobierno sandinista.

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COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    Correccion: El juego de Estudiante de la Plata Vs. Seleccion de Nicaragua fue en el estadio General Somoza es decir el estadio nacional. Los argentinos aceptaron a jugar por $4,000.00 (Cuatro Mil Dolares) de 1966 es decir $28 mil Cordobas de la epoca. Cuatro mil Dolares de 1966 son $38,949.00 Dolares actualmente.

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