A la izquierda, la bandera de Sandino capturada por marines estadounidenses. A la derecha, la bandera del FSLN.

La bandera rojinegra: el repudiado símbolo que evoca dolor y muerte entre los nicaragüenses

Con raíces en el anarcosindicalismo, la bandera rojinegra ha dejado en Nicaragua una estela de sangre desde que la comenzó a usar Sandino en los años 20 hasta cuando los paramilitares asesinaron cobijados con ella.

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La misma Rosario Murillo sabía que el rojinegro es una combinación de colores de no gratos recuerdos entre los nicaragüenses, debido a los crímenes cometidos por el sandinismo durante su primer régimen en los años ochenta.

Por eso, en la campaña presidencial de 2006, de las elecciones en las que el dictador Daniel Ortega logró recuperar el poder, su esposa “desterró” el rojinegro y lo remplazó con uno que en Nicaragua se le llama “rosado chicha”, porque es un rosado similar al de la bebida indígena hecha a base de maíz y que se llama chicha.

Ahora, cuando ella y su marido tienen controlado el poder en Nicaragua, y ya no necesitan aparentar ser democráticos, ordenaron reformar la Constitución Política de Nicaragua para, entre otras “barbaridades”, como acusan los opositores, instaurar las banderas rojinegras del general Augusto C. Sandino y del Frente Sandinista (FSLN), como símbolos patrios, equiparándolas a la bandera nacional, la Azul y Blanco.

“Es una locura usar una bandera de un partido como símbolo patrio”, se queja el opositor Juan Sebastián Chamorro.

Una bandera del FSLN quemada durante las protestas de 2018. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

“(Esa bandera rojinegra) representa luto, confiscaciones, destierro, hambre, tarjetas (de racionamiento), cárcel, exilio, asesinatos. Con solo verla, la gente se acuerda de todo lo que ha ocurrido en los últimos más de 40 años”, comenta por su parte el exjefe contra Luis Fley, también conocido como Comandante Johnson, y quien habla refiriéndose a la guerra de los años ochenta, cuando el sandinismo mandó a morir a miles de jóvenes a las montañas, en la guerra con los contras, y cometió otros abusos y crímenes contra la población civil del país.

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El especialista en derechos humanos, Uriel Pineda, afirma que, aunque todavía existe población que recuerda esos años, en la actualidad ese rechazo al rojinegro está más motivado por los crímenes que los Ortega Murillo han cometido desde 2018, incluso antes.

“Es una generación (la actual) que sabe qué es vivir en democracia. La otra (la de los ochenta) estaba saliendo de una dictadura (la somocista)”, explica Pineda.

Una bandera anarcosindicalista

Para conocer el origen de esa bandera rojinegra hay que trasladarse primero a los inicios de la década de 1960, cuando Carlos Fonseca y otros fundaron el movimiento guerrillero Frente de Liberación Nacional (FLN). Pero, luego, Fonseca decidió agregarle el calificativo de “sandinista”, para rescatar la lucha del general Sandino contra la ocupación en Nicaragua de los marines estadounidenses a finales de la década de 1920 y principios de 1930.

Así, pasó a llamarse Frente Sandinista (FSLN) y, con ello, Fonseca también adoptó la bandera que Sandino había usado para su ejército, explica la historiadora del sandinismo, Mónica Baltodano.

Para profundizar aún más en la bandera rojinegra que tanta repulsión causa en Nicaragua, hay que ir a 1920, cuando un joven Sandino tuvo que salir huyendo del país porque había herido a un hombre en su natal Niquinohomo, en Masaya.

Tras recorrer los países centroamericanos del norte, Sandino llegó a México, donde se respiraba en ese momento un ambiente antimperialista. “Sandino tomó ese emblema del anarcosindicalismo con el que entró en contacto cuando estuvo en México y participó en los primeros años de la revolución mexicana. Le encantó ese símbolo”, indica Baltodano.

Según el periodista y escritor peruano Ernesto Toledo Brückmann, el rojo ha identificado al comunismo o seguidores de los partidos de izquierda, y el negro al anarquismo, una doctrina que habla de eliminar al Estado y el poder gubernamental en pro de la libertad absoluta de la persona.

“Algunos investigadores señalan que la oscuridad en la bandera representaría la propensión anarquista a levantar barricadas y a su vocación internacionalista”, escribió Toledo Brückmann en la página web Pacarina del Sur.

Manifestación con una bandera anarcosindicalista en España. LA PRENSA/ CONFEDERACIÓN NACIONAL DEL TRABAJO DE ESPAÑA

La combinación de los dos colores se ha usado en diferentes momentos. Por ejemplo, en Costa Rica el rojo y negro fueron utilizados por el Centro de Estudios Germinal, organización anarquista fundada en 1912. Anteriormente, también se usó en Italia y México, pero, la popularización definitiva vino cuando la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de España tomó el distintivo como enseña del anarcosindicalismo, en la década de 1920.

Luego, no solo Sandino usó el rojinegro como distintivo, sino también Fidel Castro en Cuba, pero, debido a que en la isla también había existido anarquismo en esa década de 1920, indica el periodista peruano.

“Debe quedar claro que la combinación del rojo con el negro no denota identidad entre los comunistas, sino que es adoptado por aquellos movimientos revolucionarios que van más allá del inmovilismo de algunos partidos comunistas burocráticos y sí cumplen con la tarea estratégica de la revolución, principalmente de la liberación nacional camino al socialismo”, concluyó.

Sandino lloró por esa bandera

En 1926, Sandino llegó a Nicaragua para unirse al ejército liberal que luchaba contra los conservadores en la llamada Guerra Constitucionalista. El jefe de Sandino fue el general José María Moncada, el mismo que después firmó el Pacto del Espino Negro para acabar con esa guerra, lo cual después le valió para alcanzar la Presidencia en 1929 y por lo que Sandino le llamó traidor.

Primero, Sandino había iniciado un ejército precario con 30 hombres que reclutó en la mina de San Albino, en Nueva Segovia, grupo que fue engrosando y luego se presentó como general y voluntario ante Moncada.

Cuando Moncada conoció a Sandino, ya este último había colocado pañuelos rojinegros en los cuellos de sus tropas y andaba con una bandera rojinegra, que en el centro estaba decorada con una calavera y dos tibias en forma de cruz, o más bien una X, por la posición en que estaban.

La bandera de Sandino estaba cosida en forma vertical, para marcar diferencia con la Bandera Nacional que tiene franjas horizontales.

Según cuenta el libro de Anastasio Somoza García, El calvario de Las Segovias, cuando Moncada se encontró con Sandino por primera vez, vio la bandera y los pañuelos rojinegros que llevaban colgados del cuello los soldados y les ordenó que se los quitaran.

“Les ordené que se quitaran tal divisa. Nuestros enemigos, les dije, están tratando de desacreditarnos, llamándonos bolcheviques, y no debemos dar oportunidad de que eso se crea que es cierto, ni de que nos pongamos en ridículo, ni mucho menos de que vayamos a la capital con esas divisas”, contó Moncada, según está plasmado en el libro de Somoza García.

Un soldado de Sandino sostiene una bandera del ejército del jefe guerrillero.

“Ni yo ni mi gente queremos quitarnos estas divisas”, contestó Sandino. Sin embargo, Sandino tuvo que acceder a que sus soldados se despojaran de las pañoletas rojinegras y, según el relato de Moncada, lloró. “Esta divisa es el lema de mi vida”, habría dicho el jefe rebelde.

Después, cuando Moncada firmó el Pacto del Espino Negro, dando fin a la Guerra Constitucionalista, Sandino no se desarmó, continuó la lucha contra los marines estadounidenses y retomó la bandera rojinegra con la calavera al centro.

“Rojo y negro son los colores incendiados de nuestra bandera para simbolizar Libertad o Muerte, es decir, propósito firme de ser libres, soberanos e independientes. Patria y Libertad son las palabras oficiales que usa nuestro Ejército”, explicó Sandino después.

La bandera que “cobija” al sandinismo

“Roja y negra bandera nos cobija, patria libre, vencer o morir”, dice parte del himno que el cantautor Carlos Mejía Godoy compuso para el FSLN. Sin embargo, ese movimiento guerrillero no fue el primero en rescatar esa bandera de Sandino.

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Antes, explica un artículo de la página web The Clinic, los guerrilleros del Frente Revolucionario Sandino usaron esos colores en sus jornadas combativas de 1960 y fue hasta después que los usó el FSLN, a partir de 1963, y la primera vez que lo hicieron fue en la guerrilla de Río Coco (Raití-Bocay), desde entonces quedó instalada como el principal símbolo del sandinismo en la lucha contra la dictadura somocista, junto al grito “Patria Libre o Morir”.

En el capítulo Uno de los estatutos del FSLN se puede leer: “Son símbolos del F.S.L.N. la bandera rojinegra en franjas horizontales iguales, con las siglas F.S.L.N. al centro, en letras blancas, y el himno de la unidad sandinista. Su consigna es Patria Libre e o Morir”.

Una bandera impuesta

El primer error que los sandinistas cometieron con el rojinegro, nada más llegar al poder en 1979, fue imponer esos colores a la población, porque desde inicio colocaron la bandera del FSLN junto a la bandera nacional Azul y Blanco. Y así lo han hecho desde entonces.

A pesar de que Rosario Murillo intentó cambiarlos por el rosado chicha, nuevamente el rojinegro invade las instituciones del Estado desde 2007 y también reina en las actividades del dictador Daniel Ortega.

A la defensora de derechos humanos, Haydée Castillo —quien proviene del sandinismo, pero es férrea opositora a la dictadura Ortega Murillo— le parece una lástima que el rojinegro hoy sea rechazado por los nicaragüenses, porque en un tiempo, durante la lucha contra la dictadura somocista, fue un símbolo positivo para salir de esa primera dinastía.

Aun así, le parece muy comprensible el rechazo a la bandera rojinegra, porque los Ortega Murillo la han ensuciado hasta el máximo, desde que colocaron esas banderas en las camionetas que transportaban a los paramilitares que asesinaron a gente inocente durante las protestas cívicas de 2018.

Desde el inicio de su Revolución en 1979, los sandinistas impusieron sus símbolos partidarios.

“(Las banderas rojinegras) iban acompañando las armas de guerra. No hay pueblo que no rechace un símbolo como ese”, comentó Castillo.

La defensora de derechos humanos lamentó que a lo largo de la historia de Nicaragua los políticos han lastimado los sentimientos del pueblo a través de sus símbolos, pues estos últimos “no siempre han significado el respeto a la dignidad del pueblo”, señaló, agregando que durante el somocismo el rojo liberal fue sinónimo de muerte y “habría que revisar en la historia” si el verde también lo fue durante los 30 años de gobiernos conservadores en el siglo XIX.

De momento, el rojinegro es símbolo patrio en Nicaragua, según los Ortega Murillo.

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En la propuesta reciente que Ortega envió a la Asamblea Nacional para reformar la Constitución, el cambio propuesto en el artículo constitucional número 13 dice así:

“Los símbolos patrios son: el Himno Nacional, la bandera de lucha antiimperialista del General Augusto C. Sandino y de la Revolución Popular Sandinista, las banderas azul y blanco y la rojinegra, y el escudo nacional”.

“Una nueva Constitución debe eliminar eso y muchas otras barbaridades”, advierte el opositor Juan Sebastián Chamorro.

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COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    El que fundó el criminal FSLN fue el embajador de Fidel Castro en Managua Quintin Pino Machado el cual fue declarado persona non grata por el gobierno de Luis Somoza. El nombre de la organización fue idea de Fidel Castro el cual vivía obsecionado con los EE.UU. Y que mejor dijo Castro que el nombre de alguien que habia luchado en contra de los Marines estadounidenses. Carlos Fonseca Amador, agente de la KGB de la Union Sovietica, fue solamente un peón en todo ésto.

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