FOTO: ARCHIVO/LA PRESA

Personas con problemas mentales “no son prioridad” para el Sistema de Salud de Nicaragua

Experta afirma que la atención a personas que padecen algún problema mental es “deficiente” y muchos incluso deambulan en las calles expuestos a abusos y agresiones

Una mujer de entre 40 y 50 años de edad, morena, de cabello rizado, que deambula desnuda en la capital, sobre todo en barrios aledaños al Mercado Roberto Huembes o en el propio centro de compras, es vista con “pesar” por cada uno de los transeúntes que se topan con ella. Sin embargo, ninguno se acerca para ayudarla, darle vestimenta o llamar a alguna autoridad que pueda asistirla. 

El sitio web del Ministerio de Salud (Minsa) no ofrece una línea directa al Centro de Atención Psicosocial, donde se atiende a nivel público a las personas que tienen algún tipo de desorden mental y que en algunos casos no tienen resguardo de sus familias. Las únicas instancias para emergencia, que podrían reportar los ciudadanos son a la Cruz Blanca (antes Cruz Roja) y la Policía Nacional, aunque estaría a discreción de estos si atienden el llamado, al no tratarse de casos de personas lesionadas o la comisión de un delito.

“Juan”, de 32 años, es un capitalino que asegura fue víctima de una agresión de una persona con problemas mentales, que a su juicio también estaba expuesta a agresiones en las calles.

Recordó que en diciembre del año pasado, cuando se dirigía a su centro de trabajo, exactamente por la zona de la colonia Unidad de Propósitos, buscando salida a la Carretera Norte, se cruzó sin menor precaución ante su camioneta una mujer, con ropa sucia, cargando un “motete” y una botella de vidrio en su mano.

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“Frené en seco y afortunadamente no venía rápido porque acababa de pasar un reductor de velocidad, pero ella se pasó como si no supiera qué era cruzar una calle, se miraba desorientada, hablaba incoherencias, estaba toda sucia, con ropa rota, parecía indigente, pero no se miraba cuerda”, describió “Juan”.

Explicó que la mujer además de cruzarse la calle sin reparo, utilizó la botella de vidrio que llevaba en la mano y la estrelló sobre la tapa del motor, le rayó el bomper de la camioneta y se lastimó la mano.

“Me gritaba que me saliera, me quería dar a mí también con la botella. Se tiró al pavimento, hizo de todo, pero no me bajé. Para mí claramente era una loquita, iba a llamar al seguro, pero como sé que no lo iban a cubrir y ella no iba a tener para pagarme los daños ni nadie se haría cargo, solo esperé que se quitara, pero se le empezó a tirar a otros carros y yo me fui en cuanto pude, de ahí no supe, solo me quedó el gasto en reparar los daños en la camioneta”, recordó.

«Atención psicosocial es limitada y deficiente»

Ana Quirós, experta en Salud Pública, señaló que pese a que el Minsa intenta mostrar una realidad «color de rosa» para las personas que sufren enfermedades mentales en el país, sobre todo en los detalles que ofrece en su Normativa de Atención a Salud Mental de 2022, «la realidad es que la atención a los problemas psicosociales es limitada y deficiente».

«El funcionamiento del Hospital Psicosocial, antes Psiquiátrico, es muy deficiente, quienes quedan internados ahí, están como presos y con mala atención, especialmente por lo limitado del presupuesto», apuntó la también feminista y defensora de derechos humanos del Centro de Información y Servicio de Asesoría en Salud (Cisas).

El Minsa, a través de redes sociales, se jacta de dar una excelente atención a los pacientes con problemas mentales que albergan en el Hospital Psicosocial, mostrando actividades recreativas en las que los involucran.

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En los últimos cinco años, según el Mapa Nacional de la Salud en Nicaragua, elaborado por el Ministerio de Salud, la cantidad de personas con enfermedades psiquiátricas ha incrementado de forma consecutiva. Sin embargo, en el país solo existe un hospital especializado que cubre una atención más amplia.

Terapeutas consultados por LA PRENSA refieren que la atención psiquiátrica o psicológica que se ofrece en los centros de salud y hospitales del Sistema de Salud pública es «precaria», apuntando que una consulta o terapia para un paciente con alguna enfermedad mental es solo de 30 minutos y en la mayoría de los casos solo funcionan para recetar medicinas, que en la mayoría de los casos los mantienen prácticamente sedados y no garantiza su involucramiento con sus familias.

Aumento consecutivo de pacientes con enfermedades mentales

El año pasado, según el Minsa, se documentaron 24,136 personas con algún tipo de enfermedad mental, 1,669 más que en 2022.

Quirós también afirma que «las familias no son educadas para su atención y tienen que arreglárselas por ellas solas para ver cómo cuidan a sus integrantes. Entre los problemas mentales, las adicciones no controladas son de los principales y más frecuentes. Y se les da poca atención, porque incluso no se consideran problemas de salud».

En la Normativa de 2022, el Minsa reconoce el aumento de la demanda de los servicios de salud mental en Nicaragua, señalando que entre 2017 y 2019 los cuadros más frecuentes de atención fueron “los trastornos de ansiedad, depresión, consumo o dependencia de sustancias psicoactivas, intentos suicidas, trastornos psicóticos graves, demencias, trastornos del neuro-desarrollo y de conducta”.

Además, revela que en el país solo hay un establecimiento de referencia nacional, justamente ubicado en Managua, el Hospital Docente de atención Psicosocial José Dolores Fletes Valle. En este centro hospitalario, según el Minsa se ofrece “atención integral médico psiquiátrica y multidisciplinaria de referencia nacional que puede ofrecer atención de consulta externa, emergencias, hospitalización breve, de mediano y largo plazo a personas usuarias de nuevo ingreso o subsecuente con trastornos mentales y del comportamiento”.

Adicional a esto, indican que a nivel nacional hay centros de atención psicosocial, ubicados en las cabeceras departamentales, en los que ofrecen “atención integral ambulatoria en salud mental ubicados en el primer nivel de atención, que cuentan con los elementos y equipo necesario para ofrecer detección oportuna y atención inmediata de cualquier trastorno o condición psicosocial”.

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