El Instituto Tecnológico Nacional (Inatec) inaugura este miércoles el Centro Tecnológico de Idiomas, Managua, subsede Juan Carlos Herrera Cuarezma «La Foquita», en las instalaciones confiscadas a la organización no gubernamental Fundación Luciérnaga, que se dedicaba a promover la cinematografía.
«Este centro está equipado con ambientes para el desarrollo lingüístico de diferentes idiomas extranjeros, como el inglés y el chino mandarín. Será inaugurado y entregado a las familias nicaragüenses este miércoles 24 de julio», señala el anuncio en las redes sociales del Inatec.

La medida se da a casi un año de que el entonces Ministerio de Gobernación (hoy Ministerio del Interior) canceló la personería jurídica de la Fundación para la Comunicación Social Luciérnaga y otras 24 organizaciones sin fines de lucro; 18 canceladas y seis que solicitaron disolución voluntaria.
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La Fundación Luciérnaga realizó la reconocida telenovela nicaragüense Loma verde, que muestra realidades sociales como la violencia de género, el machismo y los embarazos adolescentes. Esta ONG tenía personería jurídica desde septiembre de 2001.
Sus oficinas estaban ubicadas en residencial Bolonia, en Managua.
Confiscación fue «un retroceso» para el cine nicaragüense
Un productor audiovisual nicaragüense consultado bajo condición de anonimato por temor a represalias aseguró en declaraciones a LA PRENSA que el cierre y confiscación de la Fundación Luciérnaga «es preocupante» para el desarrollo audiovisual del país.
«El cierre de Fundación Luciérnaga en Nicaragua es particularmente preocupante debido a su enfoque en la promoción de acciones a través del cine y la televisión. Esta organización ha jugado un papel crucial en la utilización de estos medios para fomentar la educación, la conciencia social y la defensa de los derechos humanos», refirió.

Además, consideró que el cierre y confiscación de Fundación Luciérnaga implica la pérdida de una herramienta poderosa para la educación, sensibilización y la movilización social en Nicaragua, afectando negativamente a diversas áreas críticas del desarrollo social y cultural del país.
«La Fundación contaba con registros fílmicos, investigaciones y demás sobre cine, derechos humanos y justicia social», añadió.
La Fundación Luciérnaga nació en 1993 como iniciativa de un grupo de personas para promover, difundir y hacer uso del audiovisual con fines educativos y de sensibilización.
Según datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua, hasta diciembre de 2023 se registraron 3,390 organizaciones sin fines de lucro canceladas por el régimen Ortega Murillo, desde el inicio de las protestas en 2018.
Propiedades confiscadas ahora son centros de la dictadura
En lo que va del año, al menos tres propiedades confiscadas por el régimen Ortega Murillo pasaron a manos del Inatec.
El Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) inauguró el 24 de mayo la Nueva Escuela Hotel Nicarao en las propiedades confiscadas a la familia Chamorro Barrios y a Rafaela Cerda, mamá del exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís, en San Juan del Sur, según anunció la institución en sus cuentas en redes sociales.
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“Esta nueva escuela, dedicada a la formación de profesionales del sector turístico y hotelero, atenderá a más de 600 protagonistas en dos instalaciones físicas, completamente equipadas con todas las herramientas para el desarrollo de una amplia oferta formativa”, señala una publicación en la página de Facebook del Inatec.
Según medios de comunicación de la dictadura, la “rehabilitación” de las propiedades confiscadas tuvo una inversión de 10 millones de córdobas.
El pasado 29 de enero, la dictadura se apropió del condominio Farallón de Sotavento, de la familia Chamorro Barrios, compuesto por cuatro apartamentos y una casa de servicio. En esa misma jornada, el régimen también ordenó confiscar el Hotel Casa Blanca, propiedad de Rafaela Cerda.