La vicepresidenta, vocera y esposa del dictador Daniel Ortega, Rosario Murillo, lanzó este jueves 18 de julio una advertencia a los opositores desterrados que intenten regresar a Nicaragua, después de días de estarlos ofendiendo y descalificando en su comunicación diaria por los medios oficiales.
«Hemos dicho siempre: no pasarán y lo sostenemos. Y menos, menos que se atrevan a tocar nuestro suelo sagrado, nuestra sagrada geografía, con odio, con maldad. No, con odio nunca más. Siempre hemos dicho y decimos: luchamos contra los enemigos de la humanidad y entre esos enemigos de la humanidad están los traidores y cobardes, los que le fallaron a su pueblo, los que vendieron su pueblo, los que vendieron su patria, los que la siguen vendiendo», dijo Murillo.
En febrero de 2023, la dictadura de Ortega y Murillo desterró y desnacionalizó a más de 222 opositores que estaban presos en Nicaragua por haber expresado su opinión en contra del régimen. También les quitó todos los bienes que tenían en el país. Luego, otros 94 opositores fueron desnacionalizados, aunque la mayoría ya estaban en el exilio.
Además, una larga lista de personas han sido impedidas de regresar a Nicaragua por ser familiares de críticos u opositores. El último caso fue el de una hermana de los Mejía Godoy, a quien le fue negado su retorno a Nicaragua.
Discursos de odio
Los intensos discursos de odio de Murillo de los últimos días han estado acompañados de una nueva ola de represión y hostigamiento a opositores y periodistas que aún se mantienen en el país, algunos alejados totalmente de la política o de su profesión periodística.
Murillo los ha llamado «cobardes, hipócritas, falsos, estúpidos, minúsculos, inexistentes, mentecatos…».
Particularmente el lunes 15 de julio, Murillo dijo que quienes se oponen al progreso del país «son cachivaches caducos», «desalmados», «diablos de zacate», «virecos de alma», «chuecos», «ciegos», «sordos», «cacrecos del corazón», «derrotados», «llenos de maldad», «avinagrados por el odio», «decrépitos», «fracasados», «tragamonedas del imperio», «mendrugos» y otros insultos en un solo día.