Los últimos discursos de odio de la esposa del dictador Daniel Ortega, Rosario Murillo, han estado seguidos de una nueva ola de persecución y hostigamiento policial a opositores y periodistas que todavía se mantienen en Nicaragua.
En el caso de los periodistas, algunos de ellos ni siquiera ejercen su profesión, sin embargo, han sido visitados por la Policía y en algunos casos han sido despojados de sus celulares y computadoras.
Vísperas del 19 de julio
Estos asedios policiales se dan en la víspera del acto del 19 de julio, que es el evento partidario más importante del año para la dictadura de Ortega y su esposa.
Pero también, en los últimos días, Murillo ha lanzado intensos discursos de odio contra los opositores, a quienes ha llamado «cobardes, hipócritas, falsos, estúpidos, minúsculos, inexistentes, mentecatos…».
Particularmente este lunes 15 de julio, Murillo dijo que quienes se oponen al progreso del país «son cachivaches caducos», «desalmados», «diablos de zacate», «virecos de alma», «chuecos», «ciegos», «sordos», «cacrecos del corazón», «derrotados», «llenos de maldad», «avinagrados por el odio», «decrépitos», «fracasados», «tragamonedas del imperio», «mendrugos» y otros insultos en un solo día.
Censura contra prensa independiente
Desde 2018, el régimen Ortega Murillo ha reprimido a todas las personas que se expresan en su contra de forma pública, entre ellos, políticos, periodistas, disidentes sandinistas, campesinos, exfuncionarios públicos, exdiplomáticos, estudiantes universitarios, sacerdotes, obispos, abogados y defensores de derechos humanos.
También ha tratado de silenciar al periodismo independiente por informar sobre la represión armada contra las protestas civiles que dejaron más de 300 muertos en 2018, según informes de organismos internacionales de derechos humanos.
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Se sabe que muchos de los opositores que se mantienen en el país son obligados a firmar todos los días en las delegaciones policiales de sus municipios, como una forma de control.
Debido a esta persecución, cientos de opositores han salido de Nicaragua, pero también, el régimen se ha encargado de desterrar a muchos o les impide que regresen al país.
Periodistas desterrados
Cristiana Chamorro Barrios, Pedro Joaquín Chamorro Barrios, Miguel Mendoza, Juan Lorenzo Holmann, Miguel Mora y Jaime Arellano son algunos de los periodistas que la dictadura Ortega Murillo mantuvo presos desde 2021. Este grupo forma parte de los 222 ex presos políticos desterrados el 9 de febrero de 2023, y que posteriormente fueron despojados de su nacionalidad.
Actualmente, el periodista Víctor Ticay lleva más de un año preso por transmitir una procesión religiosa en sus redes sociales la Semana Santa de abril de 2023, en un contexto de asedio policial a las actividades de la Iglesia católica, que también es otro blanco de la censura de la dictadura orteguista.
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Ticay es un periodista local, originario del municipio de Nandaime, del departamento de Granada. La justicia orteguista lo condenó a ocho años de prisión por los delitos de menoscabo a la integridad o traición a la patria, y propagación de noticias falsas, confirmó a LA PRENSA una fuente allegada a la familia del comunicador.