La dictadura de Daniel Ortega celebró la libertad del periodista australiano Julian Assange, mientras en Nicaragua impone una férrea censura mediática que lo llevó a encarcelar a periodistas y dueños de medios de comunicación, que luego desterró y desnacionalizó en 2023, y aún mantiene preso al periodista Víctor Ticay por transmitir una procesión religiosa durante la Semana Santa del año pasado.
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A través de una nota de prensa, el régimen orteguista cita a su «gobierno» y a sus «periodistas y comunicadores» que saludan «la liberación del valiente comunicador australiano Julian Assange, cuyas publicaciones y revelaciones permitieron al mundo conocer más de los embustes que, vendidos como angelicales rescates de la democracia, expusieron en toda su desgraciada y brutal intensidad, la barbarie imperialista en tantas partes del mundo».
«Al celebrar su libertad hacemos extensivo nuestro abrazo solidario a su esposa Stella, a sus hijos, y a todos los militantes de las causas verdaderas, que le han acompañado durante todos estos años de reclamo de justicia y respeto a la libertad de expresión», agrega la nota de prensa sobre Assange, fundador de WikiLeaks, sitio web que publicó numerosos documentos secretos que exponen actividades ilegales de gobiernos y empresas.
El «delito» de Víctor Ticay en Nicaragua
En Nicaragua, Ticay lleva más de un año preso por transmitir una procesión religiosa en sus redes sociales la Semana Santa de abril de 2023, en un contexto de asedio policial a las actividades de la Iglesia católica, que también es otro blanco de la censura de la dictadura orteguista.
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Víctor Ticay es un periodista local, originario del municipio de Nandaime, del departamento de Granada. La justicia orteguista lo condenó a ocho años de prisión por los supuestos delitos de menoscabo a la integridad o traición a la patria, y propagación de noticias falsas o ciberdelito, confirmó a LA PRENSA una fuente allegada a la familia del comunicador.

Censura contra prensa independiente
Desde 2018, el régimen de Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, han tratado de silenciar al periodismo independiente por informar sobre la represión armada contra las protestas civiles que dejaron más de 300 muertos ese año, según informes de organismos internacionales de derechos humanos.
En Nicaragua, los periodistas son acosados, asediados, perseguidos y encarcelados, lo que ha obligado a muchos a salir al exilio.
Cristiana Chamorro Barrios, Pedro Joaquín Chamorro Barrios, Miguel Mendoza, Juan Lorenzo Holmann, Miguel Mora y Jaime Arellano son algunos de los periodistas que la dictadura Ortega Murillo mantuvo presos desde 2021. Este grupo forma parte de los 222 ex presos políticos desterrados el 9 de febrero de 2023, y que posteriormente fueron despojados de su nacionalidad.