El padre nicaragüense Enrique Martínez Gamboa, ex preso político desterrado con el grupo de los 222, habló en público por primera vez tras su excarcelamiento en febrero de 2023, en la entrega del Premio a la Libertad que el Instituto Republicano Internacional (IRI) otorgó este año al al obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, y que el padre Martínez recibió en su nombre.
En su discurso de recibimiento, además de describir la grave situación de Nicaragua, el sacerdote señaló «el silencio cómplice y cobarde» de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), en una clara crítica al cardenal Leopoldo Brenes, quien ha callado frente al encarcelamiento y expulsión de más de 100 sacerdotes y religiosos de Nicaragua.
«Yo suplico en nombre de Dios, en nombre de la Iglesia católica en Nicaragua, en nombre de todos los nicaragüenses, no engrosemos la lista de países, de gobiernos, de instituciones, de Conferencias Episcopales de América Latina y del mundo, que en esta hora difícil y amarga que vivimos los nicaragüenses , han vuelto sus ojos a otra dirección en un silencio cómplice y cobarde, del cual habríamos deseado que estuvieran exentos los obispos que conforman la Conferencia Episcopal de Nicaragua», dijo el padre Martínez.
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El padre desterrado recibió el premio a monseñor Álvarez de manos del senador estadounidense Marco Rubio, la noche de este miércoles 15 de mayo, en el Museo Nacional de Washington D.C. Tras entregarle el premio, el senador Rubio expresó la «enorme valentía» del padre Martínez por participar en ese evento público, a pesar de los riesgos que implica.
En su discurso, Rubio habló de la importancia de la democracia y la libertad en el mundo y destacó el papel de la Iglesia por la defensa de la justicia.

Martínez dijo que recibía el galardón no solo en nombre de monseñor Álvarez, sino también en nombre de los hombres, mujeres y niños que «ofrendaron sus vidas en la cruel masacre de 2018».
«Recibo esta distinción a nombre de las familias que junto a sus niños fueron quemados vivos en el barrio Carlos Marx de Managua, a nombre de Alvarito Conrado, el adolescente que murió con una bala en la garganta, disparada por los paramilitares del gobierno sandinista, mientras llevaba agua los valientes jóvenes que luchaban por ser libres», manifestó el sacerdote.
Recuerda el primer régimen sandinista de los ochenta
También expresó que lo recibió en nombre de «los más de 75 mil adolescentes y jóvenes que murieron llevados a la fuerza a la guerra en el primer período de desgobierno sandinista» en los años ochenta. Igualmente en nombre de los 222 presos políticos desterrados y desnacionalizados; en nombre de los más de 120 sacerdotes, monjas y religiosos obligados a vivir en el exilio; en nombre de los miles y miles de nicaragüenses que han tenido que huir del país por puntos ciegos, dejando atrás toda su vida en Nicaragua; en nombre de los que han muerto en la travesía de llegar a Estados Unidos de América y en nombre de todos los que sufren por la dictadura de Ortega y su esposa, Rosario Murillo.

Finalmente, el padre Martínez manifestó que «en nuestro tiempo faltan dos personas, el papa Juan Pablo II y el presidente Ronald Reagan». En los años ochenta, el papa Juan Pablo fue muy crítico del primer régimen sandinista, mientras que el presidente estadounidense, Reagan, influyó en la lucha armada contra los sandinistas.
El padre Martínez Gamboa fue uno de los sacerdotes que destacó en las protestas civiles de 2018, por expresar un discurso claro y directo en contra de las arbitrariedades del régimen de Ortega, en medio de la represión armada contra jóvenes que se manifestaban en las calles de Managua. Uno de sus discursos más recordados fue en la marcha del 30 de mayo de 2018, cuando motivó a los protestantes y los llamó a no tener miedo.

El premio a la Libertad del Instituto Republicano Internacional (IRI) es entregado cada año a una persona o institución que promueve la libertad. El director de América Latina y el Caribe del IRI explicó que el premio es entregado a monseñor Álvarez porque él representa libertad, resiliencia, fortaleza, democracia.
Los anteriores años, este mismo premio ha sido entregado a las Mujeres de Irán, a las Mujeres de Blanco en Cuba, al Pueblo Cubano, entre otros disidentes en el mundo que luchan por la libertad.
El obispo de Matagalpa y administrador apostólico de la Diócesis de Estelí, Rolando José Álvarez Lagos, estuvo preso más de un año por su oposición a la dictadura de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo. Fue desterrado en enero el 14 de enero pasado, junto a otros 18 sacerdotes y religiosos.