universidades de Nicaragua, 6 por ciento constitucional

UNAN-Managua LAPRENSA/ARCHIVO

Universidades públicas de Nicaragua harían nada o muy «pobre» aporte a investigaciones científicas en la Luna

El CNU firmó el acuerdo con China para investigación lunar. Este implica experimentos científicos y técnicos, entre otros, pero las universidades no están al nivel

Nicaragua, bajo la dictadura de Daniel Ortega, se unió al ambicioso proyecto de China que busca ganarle a Estados Unidos la carrera por enviar astronautas a la Luna y construir una base. Fue el Consejo Nacional de Universidades (CNU), controlado por Ramona Rodríguez, quien firmó un «acuerdo de cooperación» con el Laboratorio de Exploración del Espacio Profundo de China, el paso que dio el régimen para meter a Nicaragua en el espinoso tema.

El documento firmado por Rodríguez especifica que ambas partes —Nicaragua y China— “cooperarán ampliamente en la demostración, implementación de ingeniería, operación y aplicación” de la estación de investigación lunar. Y establece campos específicos de cooperación, como la demostración conjunta de objetivos científicos, el diseño y desarrollo conjuntos, el embarque de instrumentos científicos, los experimentos científicos y técnicos, el intercambio y análisis de datos, entre otros.

Ante las implicaciones del acuerdo, surge la duda de la capacidad en la que están las universidades nicaragüenses para ahondar en este tipo de investigaciones, tomando en cuenta la poca experiencia en estos temas, la baja calidad educativa y los pocos recursos materiales —como centros de investigación— que existen.

Adrián Meza, rector de la Universidad Pablo Freire (UPF) —confiscada en Nicaragua y establecida ahora en Florida—, explicó a LA PRENSA que en programas o convenios académicos usualmente el grado de desarrollo científico o tecnológico de cualquiera de los dos firmantes es uno de los elementos que se toman en cuenta. Las universidades del país no están al mismo nivel que las del gigante asiático.

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«Si no se toma en consideración ese elemento, las universidades públicas de Nicaragua solo van a servir el café, como decimos nosotros, es la contraparte, pero disminuida. La gran pregunta es cuál va a ser la actitud de China. En materia de ciencia y tecnología los chinos son muy buenos», mencionó.

Aporte «muy pobre» de parte de Nicaragua

El catedrático afirmó que el aporte de las universidades públicas sería extremadamente pobre, ya que la investigación nunca ha sido el lado fuerte de las universidades en Nicaragua. Y es que en la política de desarrollo de la educación universitaria pública en el país, agregó Meza, nunca se le ha dado a la investigación el rol prioritario que en otros países sí.

«Se hacen investigaciones, sí, pero no es cierto que la investigación que hace la universidad pública se equipara con el desarrollo físico y tecnológico de una universidad de China, no es cierto», agrega.

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De acuerdo con su experiencia, en este tipo de acuerdos «nunca trasluce quién es el socio menor y se formulan con lenguajes paritarios, pero la verdad que Nicaragua tiene muy poco que aportar en ese terreno, la mayoría de académicos que entren van a ir a aprender de su contraparte, no es por estar subestimando las capacidades, pongamos los pies en la tierra. Vamos a ir a aprender, aunque el convenio diga que ambas partes van a aportar».

Con lo anterior, coincide el catedrático y exrector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina dijo que Nicaragua no tiene la capacidad para ser un socio activo de un proyecto como el de China que quiere establecer una estación espacial en la Luna. «Nicaragua no tiene ninguna capacidad de ingeniería para proyectos de este tipo, esto es una cuestión política que otra cosa», apuntó.

Adoctrinamiento político y pocos centros de investigación

Desde hace años, académicos nicaragüenses han alertado que la calidad en las universidades públicas de Nicaragua ha ido deteriorándose, sobre todo por la política partidaria que gobierna en estos que deberían ser centros de pensamiento y aprendizaje.

La misma rectora del CNU dijo a un medio de comunicación oficialista, un día después de la firma del acuerdo con China, que un tema pendiente es la calidad. «Tenemos el desafío con el tema de la calidad, porque la calidad pasa porque los profesionales sean calificados y que tengan las competencias académicas y científicas, pero también tener las condiciones en laboratorios e infraestructura», reconoció.

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Si la educación superior, dijo el rector de la UFP, se tomara en serio, «otro sería el resultado». Sin embargo, reprochó que actualmente la principal tarea de la educación es «crear los fundamentos ideológicos y culturales para un régimen de 50 años, que es lo que se está instaurando en el país».

Añadió que el problema no es la firma de convenios que se puedan dar entre Nicaragua y cualquier país. «Se le sacaría provecho a un acuerdo con China, Alemania, Rusia, Francia, Estados Unidos o cualquier país, pero eso depende de la política educativa del país que ahorita es adoctrinamiento político e ideológico, no de ciencia, ni de tecnología», afirmó.

Las autoridades orteguistas que ahora administran los recintos confiscados a universidades privadas como la UCA, realizan proselitismo político. LA PRENSA

Sumado a la baja calidad educativa, hay un factor importante: Nicaragua cuenta con pocos centros de investigación científica y todos están en manos de los dirigentes represivos de la educación privada.

La rectora del CNU dijo que «en Nicaragua tenemos el Centro de Investigación de Astrofísica y Ciencias Espaciales que está instalado en la UNAN, que es una contraparte importante». Sin embargo, hasta ahora este centro no ha presentado investigaciones, al menos no públicamente.

Ortega mete a Nicaragua en espinoso tema

Con la firma del acuerdo, la dictadura metió a Nicaragua en el pleito internacional para llegar a la Luna, que tienen Estados Unidos y China en conjunto con Rusia. Han sido años de desarrollo científico de las grandes potencias para regresar a un ser humano a la Luna, ya que desde 1969 nadie ha podido volver desde el estadounidense Neil Armstrong.

Sobre este tema, la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, general Laura J. Richardson, afirmó esta semana que su país sigue de cerca las operaciones rusas y chinas en la región. Ha expresado sus preocupaciones a Argentina sobre el programa espacial que China tiene en el país sudamericano, sin ahondar detalles.

Esto significa que de avanzar y materializarse el acuerdo con los chinos, EE. UU. voltearía los focos —aún más— sobre Nicaragua y esto podría acarrear consecuencias para el futuro del país.

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