La mujer en la Academia Nicaragüense de la Lengua

El 13 de octubre de 1997 fui convocado por el entonces director de la Academia Nicaragüense de la Lengua, don Pablo Antonio Cuadra, a una sesión ordinaria de trabajo. Recuerdo que, en esa reunión, al releer los Estatutos de 1928, entonces vigentes, me sorprendió que para ser académico se requería ser varón, mayor de treinta años y tener publicadas obras literarias o históricas, etc… Pedí la palabra y, dirigiéndome a nuestro director, don Pablo Antonio Cuadra, le expresé que me parecía injusto que, encontrándonos en la década de los años noventa del siglo XX, todavía existiera en nuestra Academia una disposición discriminatoria para las mujeres escritoras. Don Pablo Antonio estuvo de acuerdo conmigo, y respaldó mi moción para que se suprimiera el requisito discriminatorio para las mujeres de los Estatutos de la Academia. Posteriormente, en esa misma reunión, el académico doctor Edgardo Buitrago y mi persona, propusimos la candidatura para académica correspondiente de Mariana Sansón Argüello, poeta, pintora y escultora, cuyo ingreso fue aprobado por unanimidad.

Cuando se incorporó Mariana Sansón Argüello, el día 2 de diciembre de 1997, me correspondió el honor de hacer su elogio en estos términos: “Nuestra nueva Académica es para mí una voz única e intemporal en la poesía nicaragüense. Sólo con la poesía metafísica de Alfonso Cortés podríamos emparentarla”.  Y agregué: “¡Cómo me complace que la mujer nicaragüense haga hoy su ingreso en nuestra Academia de la Lengua, dignamente representada por esta singular poetisa!

La primera mujer que fue electa como Académica de Número fue Rosario Aguilar, hecho histórico que tuvo lugar el 21 de julio de 1999. De esta suerte, se hizo justicia al talento de nuestras escritoras y se puso fin a una insostenible tradición de  muchos años, que reservaba las prestigiosas sillas de la Academia únicamente para los escritores varones. Muy jovencita Rosario nos sorprendió con la publicación de su primer libro: Primavera sonámbula (1964), a la que siguió un año después Quince barrotes de izquierda a derecha (1965) y Aquel mar sin fondo ni playa (1966), Rosa Sarmiento (1968), Las doce y veintinueve (1975), El Guerrillero (1976) —Compilación de sus novelas realizadas por la Editorial Universitaria Centroamericana—, Relatos sobre el amor y la guerra (1986), La niña blanca y los pájaros sin pies (1992), Soledad: eres el enlace (1995), biografía de su madre, La promesante (2001), Miraflores (2012), Las mejores aventuras del Quijote de la Mancha.  Una de sus obras inspiró una Opera que se estrenó en Londres, con la asistencia de Rosario. Fue galardonada en el año 2001 con el Premio Internacional de Literatura Gabriela Mistral 2001.  

En el 2002 ingresó como Académica Correspondiente la doctora Conny Palacios, poeta, narradora, ensayista y crítica literaria, residente en los Estados Unidos.

En julio de 2006 ingresó la poeta Ana Ilce Gómez, una de las voces más altas de la poesía escrita por mujeres en nuestro país, en justo reconocimiento a la notable calidad de su poesía, contenida en un par de libros: Las ceremonias del silencio (1975) y Poemas de lo humano cotidiano (2004). Dos obras que por su singularidad y profundidad poética colocaron a su autora en la primera línea de la mejor poesía nicaragüense. Fue la segunda mujer elegida como Miembro de Número.

La doctora Isolda Rodríguez Rosales ingresó el 10 de julio 2007. Fue por muchos años catedrática de literatura española y nicaragüense en la UNAN-Managua y la UCA. Sobre su libro En el país de las alegorías, opiné lo siguiente: “En el país de las alegorías, escrito en elegante lenguaje, por la estructura que le ha dado a cada ensayo resultan sumamente didácticos. Este libro será de gran utilidad para los profesores y catedráticos de literatura nicaragüense”. Otros libros de ella de poesía y ensayos fueron publicados por la Academia.

Ese mismo año, la Academia se enriqueció con el nombramiento recaído en otra mujer. Gloria Elena Espinoza de Tercero, el 29 de noviembre de 2007. Novelista, ensayista y dramaturga, Gloria Elena Espinoza es autora de numerosas obras narrativas y monografías sobre artistas plásticos, entre las que destacan las novelas: La casa de los Mondragón, El sueño del ángel, Túnica de lobos, Conspiración y Aurora del ocaso; el libro de cuentos: El mundo de Cuxi; el ensayo: Breve historia de la plástica leonesa, y tres obras teatrales compiladas en Gritos en silencio, así como Stradivarius y “Sangre atávica”. También dedicó una obra de teatro a Rubén Darío.

El 21 de octubre de 2015, ingresó la doctora Nydia Palacios Vivas, quien fue la primera mujer en ocupar la presidencia del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica. Doctora en Literatura Hispanoamericana y Literatura del Siglo de Oro Español por la Universidad de Tulane. En el campo de los estudios sobre la vida y obra de Darío sobresale su libro: Rubén Darío: melancólico capitán de la Gloria (2009). Compartimos la afirmación de la doctora Palacios sobre el origen de la melancolía del poeta: “La melancolía del poeta se origina en su entorno familiar, en el innegable erotismo de su creación poética y el paso del tiempo. Estas son las fuentes que alimentan su melancolía”.

La doctora María Auxiliadora Rosales Solís fue incorporada el 21 de agosto de 2012. Es autora de numerosas investigaciones lexicográficas y del Atlas lingüístico de Nicaragua. Premio Real Academia Española de la Lengua (2009). El 8 de agosto de 2018 ingresó Hilda María Baltodano, lexicógrafa, quien tomó posesión con su discurso: “El léxico que nos hace amar a Nicaragua”.

Y finalmente, Gioconda Belli ingresó el 20 de agosto de 2019. La nueva académica pronunció su discurso Gozos y tribulaciones del arte de novelar.  Gioconda irrumpió en el escenario literario ganando el Concurso de Poesía Mariano Fiallos Gil de 1972  y publicando en 1974, su libro Sobre la grama, prologado por José Coronel Urtecho. Tras ganar en 1978 el premio Casa de las Américas con su poemario Línea de fuego y publicar otros notables libros de poesía, gran parte de su obra poética fue recogida en El ojo de la mujer (1991). Gioconda incursiona con gran éxito en la narrativa con su primera novela La mujer habitada (1998), que inicia la extraordinaria sucesión de éxitos literarios que han sido sus novelas: Sofía de los presagios (1990), Waslala (1997), El país bajo mi piel: Memorias de amor y guerra (2001), El pergamino de la seducción (2004) y otras. En 2023, fue galardonada con el  XXXII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y es Caballero de las Artes y las Letras de Francia.

El 15 de noviembre de 2021 fue elegida Académica Honoraria la licenciada Lydia González Martinica, en reconocimiento a sus años de trabajo como asistente de la dirección y su valiosa colaboración en la edición de las publicaciones de la Academia.

La Asamblea Nacional canceló la Personería Jurídica de la Academia el 31 de mayo de 2022.

El autor es educador, académico y escritor. Fue rector universitario y ministro de Educación.

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