Martha Alejandra Hernández Zamora, de 62 años, y sus dos hijos Sergio Enrique Silva Hernández, de 39, y Erick Salomón Silva Hernández, de 30 años —tres de los cinco nicaragüenses que fallecieron en un incendio en España—, serán sepultados este lunes en su natal Chinandega.
Los cuerpos de los nicaragüenses arribaron este pasado sábado a eso de las 10:30 a.m., según el reporte de medios chinandeganos, al barrio El Calvario, donde fueron velados este fin de semana.
Sus familiares realizarán sus honras fúnebres a las 3:30 de la tarde de este lunes en la iglesia Dulce Nombre de Jesús.
Vecinos y familiares acompañaron los féretros hasta el lugar donde fueron velados, en una pequeña caravana como muestra de solidaridad.

El incendio ocurrió el pasado 1 de octubre en la discoteca de Murcia, Fonda Milagro, que se propagó a otros dos locales más y provocó la muerte de 13 personas, de las cuales cinco eran nicaragüenses.
Orfilia del Carmen Rivas Blandón, de 27 años, fue otra de las víctimas nicaragüenses y su cuerpo fue repatriado el pasado 18 de octubre a Mina El Limón, en León, de donde era originaria.
Rivas era prometida de Erick Silva Hernández, quien celebraba el día de la tragedia su cumpleaños número 30. La otra nicaragüense que murió en el incendio fue identificada como Tania Martínez, de 49 años.
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La repatriación de las víctimas se logró por la gestión de las autoridades de Murcia, quienes asumieron los costos. El alcalde de Murcia, José Ballestas, lamentó las dificultades que las autoridades nicaragüenses pusieron para que los cuerpos fueran repatriados, como la familia había solicitado.