abogados despojados de sus títulos

De izquierda a derecha: Yonarqui Martínez, Héctor Mairena y Gonzalo Carrión, forman parte de los 27 abogados despojados de sus títulos. Archivo

En el Día Nacional del Abogado, profesionales despojados de sus títulos exigen a la dictadura reivindicar sus derechos

La dictadura despojó de sus títulos profesionales a 27 abogados nicaragüenses, entre ellos, defensores de presos políticos y de derechos humanos, críticos y opositores a su régimen y hasta militantes orteguistas

En el marco del Día Nacional del Abogado, en Nicaragua, profesionales despojados de sus títulos por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por órdenes de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, exigen reivindicar sus derechos y los de sus colegas, que en su mayoría se han destacado por su defensa de los presos políticos y derechos humanos en Nicaragua, y por su posición crítica hacia las acciones de represión.

En mayo pasado, la dictadura despojó de sus títulos profesionales a 27 abogados nicaragüenses, entre ellos, defensores de presos políticos y de derechos humanos, críticos y opositores a su régimen y hasta militantes orteguistas. La primera fue la doctora Yonarqui Martínez, luego vinieron 25 colegas y también el preso político, Manuel Urbina Lara.

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«Este día elevo mi voz nuevamente para exigirle al Estado de Nicaragua se reivindiquen los derechos de todos los profesionales que hemos sido despojados de una manera cobarde, violatoria y sobre todo arbitraria, unilateral», expresó la abogada y defensora de presos políticos, Yonarqui Martínez.

Martínez por su labor de defensa sufrió atentados y amenazas de muerte. «Mi aporte a la sociedad nicaragüense fue defender personas inocentes y hacerle honor a aquel título que me dieron en la UNAN-Managua hace más de 18 años», agregó Martínez.

En honor al primer abogado nicaragüense

A partir de 2013, por mandato de la Ley 844, Ley que declara el Día Nacional del Abogado y la Abogada, cada 29 de septiembre se celebra esta fecha en reconocimiento y homenaje al natalicio del doctor Miguel Larreynaga, primer abogado nicaragüense graduado en 1801, quien además fue catedrático, jurisconsulto y prócer de la Independencia de Centroamérica.

El opositor en el exilio Héctor Mairena, suspendido de su profesión y despojado de su nacionalidad como nicaragüense, demandó la reivindicación «de este día y en particular el ejercicio de mis colegas que apegados a las leyes y a la justicia han ejercido en Nicaragua, que por esa razón y por cuestionar a la dictadura Ortega-Murillo casi una treintena fuimos despojados de nuestros títulos de abogados y notarios, por la Corte Suprema de Justicia, que no es más que un aparato controlado plena y absolutamente por el orteguismo».

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El abogado Gonzalo Carrión, miembro del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca, manifestó que «en Nicaragua no hay libertad para ejercer los procesos de ciudadanía y menos defender derechos».

Carrión se graduó de la reciente confiscada Universidad Centroamericana (UCA) en 1993, sin embargo, desde antes de graduarse ha dedicado a la labor de la defensa de los derechos humanos. «Esa ha sido mi vida, dedicada a ello», destacó.

La defensa de los derechos humanos implica riesgos, dice Carrión, quien fue sometido al exilio forzado, a la desnacionalización, a la suspensión de su título y hasta la confiscación de su vivienda, desafíos «he asumido con firmeza y dignidad», aseguró.

Yonarqui no se arrepiente de estar del lado correcto

Martínez expresó su solidaridad con los demás 26 abogados sancionados arbitrariamente por la dictadura y dijo tener muchos reclamos en nombre de sus colegas, «porque el Estado en virtud de honrar y de conmemorar nuestra profesión, cada vez está haciendo que nuestra profesión se convierta en una profesión botada en el léxico vulgar, precisamente porque los actuales profesionales del derecho están aprendiendo a que las influencias políticas, a que el nepotismo, la corrupción, están sobre la justicia», expresó.

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La reconocida defensora de presos políticos afirmó que no se arrepiente de haber estado y seguir del lado correcto, «por lo cual fui la primera a la que se le pasó factura», comentó. Sin embargo «no me arrepiento, al día de hoy el compromiso es el mismo, el arduo trabajo no cesa, seguimos trabajando con las víctimas y denunciando las atrocidades que se dan en contra de los inocentes», sostuvo.

A la vez Martínez exigió la libertad del abogado y preso político Manuel Urbina Lara, quien a pesar de estar privado de su libertad, también fue despojado de su título. «Un abogado de trayectoria que lamentablemente se encuentra en la cárcel siendo sometido a torturas y en condiciones inhumanas», denunció la abogada.

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