El ex preso político desterrado, Kevin Solís, fue hospitalizado este martes 22 de agosto tras sufrir una parálisis fácil en Estados Unidos, confirmó su novia, la también ex presa política Samantha Jirón.
«Le dio parálisis facial en la mitad de la cara. Nos dieron de alta a las 4:00 a.m., pero aún tenemos cita con la neuróloga», manifestó Jirón a LA PRENSA.
Jirón pasó la noche con él en el hospital. Detalló que le hicieron una resonancia magnética, que confirmó que no hay daño neurológico.
«Ya me dieron los resultados de la resonancia magnética, gracias a Dios todo salió bien, no hay daño neurológico. Le darán seguimiento en la clínica para ver cómo va mejorando, ya le pusieron antinflamatorios para ayudar a reducir la parálisis y con fisioterapia puede mejorar poco a poco», escribió la opositora en un mensaje para los amigos de Solís.
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Solís, de 23 años, fue privado de su libertad por manifestarse en contra de la dictadura de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo. Su primera detención fue en 2018, pasando varios meses en prisión. En su último encierro pasó más de tres años preso. Durante sus detenciones ha sido golpeado y aislado en celdas de máxima de seguridad, popularmente llamada “el Infiernillo” del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo.
El joven es sobreviviente del ataque a la Parroquia Divina Misericordia de Managua, el 13 de julio de 2018.
Solís formó parte del grupo de 222 presos políticos que fueron desnacionalizados y enviados a Estados Unidos el 9 de febrero de 2023, lo que para los críticos significó un destierro.