Investigadores y docentes universitarios de la extinta Universidad Centroamericana (UCA) lamentan el cierre de espacios de pensamiento administrados por esta alma mater. Esta universidad se ha caracterizado por ser un espacio que fomenta el pensamiento crítico.
La universidad contaba con los últimos espacios de pensamiento críticos como el Instituto de Investigación y Desarrollo Nitlapan y el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA). Además, de otros espacios como Radio Universidad y la Biblioteca José Coronel Urtecho.
Los investigadores que laboraron en estos espacios lamentan la pérdida de la construcción en desarrollo y construcción pedagógica. “Se pierde los avances que se habían hecho en materia de ciudadanía. La comunicación entre estos espacios y comunidades indígenas y campesinas”, indicó un exinvestigador que trabajó en el IHNCA.
Otras de las grandes pérdidas son los avances en la memoria histórica que se conserva en estos espacios, que forman parte del patrimonio cultural del país. “Los mismos espacios que facilitará estos saberes que eran democráticos, abiertos al público, que siempre iban con el enfoque de ser compartidos con el público entre las universidades, pero otros actores de la educación”, agregó otro investigador.
Ambos investigadores prefieren omitir sus nombres por temor a represalias debido a la reciente incautación de la UCA, ahora llamada Universidad Nacional Casimiro Sotelo. La comunidad universitaria se encuentra a la expectativa de qué pasará con su futuro académico.
Último remanso del pensamiento crítico
“Se termina por perder lo poco que quedaba de una gran capacidad de investigación que tuvo esta universidad. Se trabaja temas de liderazgo, comunidad indígena, género, violencia, extractivismo, manejo de tierras, recuerdos naturales y demás”, afirmó a LA PRENSA un docente universitario de la UCA.
Los centros de investigación de esta universidad eran un referente para la región centroamericana.
El docente hizo énfasis en definir qué significa investigación, porque en los últimos años en el país este concepto ha sido interpretado de diversas maneras. Comentó que no le podemos llamar investigación a panfletos o productos de reproducción de ciertos discursos. La investigación es el ejercicio crítico, analítico, apegado a la realidad y principios éticos; el investigador y docente mencionó que en la nueva administración de esta universidad solo “harán información textual que esté en consonancia con su actuar”.
Agregó que aunque la situación le impacta, vivía con la expectativa de que el Frente Sandinista se tomará la UCA. “Este país por muy torcido que camine, ha demostrado ser un país que avanza. En términos históricos hemos enfrentado mayores retos que Daniel Ortega. Hay un compromiso de restaurar todo lo que se está dañando”, indicó.
El exinvestigador del IHNCA mencionó que los mayores afectados serán los estudiantes porque estos se nutrían de las investigaciones y de los demás productos que realizaban estos espacios. “También lo que sufre es la sociedad y la cultura democrática y de formación de pensamiento en todo el territorio nacional, porque al perder estos espacios y estas personas se pierde un gran baluarte del pensamiento que debería de ser abierto para todos y todas. Además de ser cuestionado y observado en la construcción de nuevos parámetros. Esto había sido invaluable luego de los años 80”.
Para el desarrollo de comunidades
El Instituto de Investigación y Desarrollo Nitlapan, de la Universidad Centroamericana, tenía como misión promover a nivel territorial, nacional y además centroamericano, los modelos influyentes de desarrollo. Este centro incluía el enfoque de género en sus investigaciones.
Además, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) describió que este centro de investigaciones “mediante servicios no financieros e intervenciones en cadena de valor, mejor gobernanza de la tierra y los recursos naturales, combinando para ello experimentación de procesos novedosos, generación de métodos, investigaciones, formación académica y profesional e incidencia en políticas públicas”.
En su página oficial, antes que fuera cerrada por la nueva administración de la UCA, aseguraban que contribuyen “a la superación de la pobreza, marginalidad y exclusión de la generación y aplicación de un pensamiento propio sobre procesos de desarrollo en donde los/las productores/as y medianos/as empresarios/as, las comunidades campesinas e indígenas, y sus organizaciones locales y nacionales sean sujetos protagónicos de un desarrollo económico, ambientalmente sostenible, con equidad social, de género y de cultura”.
Archivo histórico
El Instituto de Historia y Centroamérica (IHNCA) es otra instancia de investigación de la UCA. Esta se ha dedicado a difundir historia, pero además al resguardo del patrimonio documental de Nicaragua. Tenía a su resguardo más de 50,000 archivos.
“Se encuentran varias colecciones de documentos de texto, audio y video que relatan y retratan lo que ha ocurrido en Nicaragua desde el siglo XVIII inclusive. Hay revistas de toda temática, especialmente del siglo XX. Periódicos del siglo XIX. Libros escritos aún en castellano arcaico. Mapas que ayudan a explicar cómo ha cambiado la cartografía de Centroamérica desde hace varios siglos. Una colección de cerámica precolombina. Otra colección de libros de Rubén Darío. Fotografías de la historia reciente del país y también de años anteriores”, según logró documentar este Diario a través de un reportaje publicado en 2018.
Fue fundado en 1997, luego de ser fusionada de la Biblioteca del Instituto Histórico de Centroamérica y el Instituto de Nicaragua.
Este instituto ha sido denominado con un valor incalculable por diferentes especialistas, tanto nacionales como extranjeros. “Su proyección cultural no tiene comparación a nivel nacional”, mencionó un académico a LA PRENSA. Se ha documentado que el IHNCA permitía conocer riquezas en conocimiento sobre diversos aspectos de la historia de Nicaragua. Estos archivos debe de tener cuidados específicos y bajo manos especializadas.
El IHNCA ya no realizaba investigaciones debido a la falta de presupuesto y las restricciones que se vive en Nicaragua desde 2018. “Con los recortes de presupuestos y con la salida varios académicos, personas que trabajaban en esta institución debido a inseguridad el trabajo se había mermado enormemente”, agregó el exinvestigador de este Instituto.
Radio Universidad
Otro de los tesoros es la radio de esta universidad llamada Radio Universidad, que fue fundada en 1984. Su eslogan era: Emisora de la Comunidad Universitaria. Se caracterizaba por tener un enfoque juvenil, al servicio de esta comunidad universitaria, las mujeres y los sectores populares.
Desde 2018 los opositores encontraron un espacio donde poder reivindicar sus voces. Esta radio le dio espacio a la lucha universitaria, la lucha medioambiental, lucha por la educación, lucha contra las drogas y las reivindicaciones sociales.
En 2021, esta radio decidió abandonar el dial en busca de la modernidad, y solo era emitida por internet. Esta decisión provocó la desaparición de tres programas críticos contra el Gobierno: “Café con Vos”, “Onda Local” y “Cuerpos Sin Vergüenzas”.
Colectivos de derechos humanos lamentaron esta decisión porque consideraron que era una pérdida de “libertad, justicia y democracia”.
Publicación anónima
Luego del inicio de la crisis que atraviesa el país, gran parte del gremio académico empezó a publicar y opinar desde el anonimato debido al temor de sufrir represalias del régimen Ortega y Murillo.
“No poder publicar con nuestros nombres es terrible porque nos excluye de varios espacios, además que rechazamos invitaciones a participar en conferencias, congresos o participar en volúmenes de investigación por miedo a ser reprimidos”, dijo el exinvestigador del IHNCA quien indicó que esto ha dificultado la labor.