La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha ejecutado las peores embestidas contra la Universidad Centroamericana (UCA), de la Orden de la Compañía de Jesús (Jesuita), en Managua. En menos de dos días, congeló las cuentas bancarias y este jueves se supo, a través del medio Divergentes, que el Registro Público inmovilizó todos los bienes inmuebles a solicitud de la Procuraduría General de la República (PGR).
El medio de comunicación reportó este jueves que una fuente allegada a la UCA les dijo que el régimen tampoco le notificó a las autoridades jesuitas sobre la acción represiva.
«Se dieron cuenta de la inmovilización de todos sus bienes inmuebles cuando iban a realizar movimientos de las propiedades. La UCA no fue notificada para nada y parece que fue una orden dada ya hace un par de meses», habría confiado la fuente a dicho medio.
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Incertidumbre estudiantil
En redes sociales, familiares de universitarios han expresado su preocupación ante la incertidumbre que se vive con respecto a la universidad jesuita en Managua. Han compartido que las autoridades de la UCA han dicho a los estudiantes que no se matriculen para el próximo cuatrimestre.
Sin embargo, hasta este jueves, ni el Ministerio de Gobernación (Migob) ni la propia universidad se han pronunciado al respecto. El miércoles el alma mater envió un correo electrónico institucional a los estudiantes a quienes le informaron que «por inconvenientes en nuestros canales y medios de pago ajeno a nuestra voluntad, no estamos recibiendo pagos correspondientes a aranceles y servicios de ninguna de las instancias de la universidad».
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Enseguida lamentaron los inconvenientes y les dijeron que les estarían informando una vez que se pudieran procesar los pagos en la caja central y canales alternos
Bajo ataque desde 2018
La UCA ha estado bajo ataque permanente del régimen orteguista desde el estallido de la crisis sociopolítica en abril de 2018 en Nicaragua, por haberse convertido en uno de los bastiones de los manifestantes opositores en 2018, y también sirvió de refugio cuando eran reprimidos por las fuerzas policiales y paramilitares de la dictadura.
Su rector en ese entonces, José Alberto Idiáquez, criticó la represión estatal e incluso participó en el primer Diálogo Nacional como miembro de la Alianza Cívica. En junio de 2022, a él en su calidad de exrector fue impedido de volver a Nicaragua, cuando intentó asistir al traspaso de la rectoría.
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El 29 de septiembre de 2022, el vicerrector de la UCA, Jorge Huete, fue impedido de regresar a suelo nicaragüense, tras un viaje de trabajo que realizaba en Argentina. En Panamá le informaron que no le habían permitido abordar el vuelo para Nicaragua.
Desde 2018, el régimen ha ido recortando gradualmente el presupuesto asignado a la UCA con el cual otorgaba becas para jóvenes de escasos recursos. Por decisión interna del Consejo Nacional de Universidades (CNU), en 2022 solamente se le entregó un millón de córdobas de lo que le correspondía de la partida presupuestaria, y en marzo de este año, la Asamblea Nacional controlada por Daniel Ortega, aprobó una reforma a la Ley del CNU que terminó por excluir a la UCA.