Este 1 de julio entra en vigencia la Ley SB 1718, una nueva normativa migratoria, promulgada por el gobernador Ron DeSantis que convierte a Florida en el estado del país norteamericano con la ley más dura contra la migración indocumentada, debido a que endurece las políticas migratorias y castigaría penalmente a quienes transporten y convivan con migrantes indocumentados en ese Estado.
DeSantis, quien anunció su candidatura a la Presidencia de Estados Unidos, se ha convertido en una figura de derecha con una agenda conservadora en asuntos de la educación, el aborto y la migración irregular.
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Medios norteamericanos, como la Voz de América, han recogido los testimonios de familias enteras de migrantes latinos que tienen intenciones o han salido de Florida en busca de otro estado, como José Mauricio Gómez, un hondureño que lleva más de 15 años viviendo indocumentado en el sur de la Florida, y a pesar de que nunca había tenido miedo por no tener papeles, ahora está pensando muy seriamente en abandonar ese Estado.
Se esperan protestas en Florida
Según estimaciones del Laboratorio de Ideas Migration Policy Institute, en Florida hay unos 22.2 millones de habitantes, de ellos 772 mil son migrantes indocumentados. Desde el anuncio de la normativa y tras su promulgación, decenas de migrantes y defensores de los derechos humanos han protestado en contra de la Ley, de hecho se espera que este fin de semana —según reportó Univisión— cientos de ellos salgan a las calles de las ciudades como Miami, Tallahassee, Orlando, Tampa, Fort Lauderdale y Jacksonville en rechazo a la Ley.
Ronmell López, activista y especialista en temas migratorios, confirmó a LA PRENSA que «muchos migrantes indocumentados ya se han ido de la Florida a otros Estados donde no hay este tipo de leyes tan fuertes en contra de nuestra gente y no solo nicaragüenses, sino en general toda persona que no tenga estatus migratorio».
Mencionó que varios activistas ya comenzaron a abogar y trabajar en protestas desde California hasta Florida en caravanas, «comenzando hoy, que no crea DeSantis que los derechos humanos se quedarán de brazos esperando», dijo López. El viernes hubo protesta y vigilia en contra de la Ley SB1718.
Señaló que como defensores de los derechos de los migrantes «tenemos esperanzas de que esta Ley sea una de esas que las pasan, mas no las aplican, el mismo partido y congresistas republicanos han llamado a los migrantes a no irse del Estado puesto que han visto las pérdidas en la construcción, la parte agrícola. El porcentaje de latinos en construcción, limpieza y trabajo fuerte conlleva un 80 por ciento de migrantes sin papeles».
Asimismo recomendó a los migrantes nicaragüenses a que mantengan un récord limpio, pues «un solo error puede costar una deportación, las causas de la deportación son por peleas, golpear a mujeres y manejar sin licencia y en estado de ebriedad».
Esto establece la Ley
En la Ley se establecen penas de hasta 15 años de prisión para quienes transporten indocumentados al Estado de Florida. La pena máxima es para los que lleven a menores de edad y se establecen castigos de 5 años si en el vehículo hay mayores de 18 años.
A su vez, obliga a las empresas con más de 25 empleados a utilizar el sistema E-Verify, impulsado por el gobierno federal, para verificar el estatus legal de todos los trabajadores. En caso de tener gente contratada sin papeles, se establecen multas de 1,000 dólares diarios.
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Además, se invalidan las tarjetas de identificación comunitarias y de otros estados que como Nueva York otorgan a los indocumentados, y se prohíbe el uso de licencias de conducir adquiridas por migrantes indocumentados en otros estados, la única válida será la de Florida.
Otro punto que ha causado indignación entre la comunidad migrante y los defensores es que obliga a los hospitales a reportar trimestralmente al estado sobre los pacientes indocumentados a los que atienden.
La ley asigna además 12 millones de dólares para trasladar a migrantes indocumentados a otros estados del país, en el marco de un programa iniciado el año pasado con el envío de dos grupos de venezolanos en aviones privados de Texas al noreste de Estados Unidos. Otra ordenanza perturbadora de esta ley es que los ciudadanos y residentes de Florida deben denunciar si conocen el caso de alguna persona indocumentada.
Así fue el camino de la ley
El proyecto de ley antimigrantes fue patrocinado por los representantes republicanos Berny Jacques (Seminole) y Kiyan Michael (Jacksonville), este último compartió la historia de su hijo, quien falleció durante un accidente automovilístico en el que estuvo involucrado un inmigrante indocumentado que no tenía licencia de conducir.
Además, el 13 de abril, fue presentada por el gobernador de Florida ante el Senado estatal. El proyecto de ley recibió el visto bueno del Senado, que lo aprobó con 27 votos a favor y 10 en contra.
El 2 de mayo, el Congreso, de mayoría republicana, dio la aprobación final a la propuesta con 83 votos a favor y 36 en contra.
Posteriormente la moción pasó a manos del gobernador DeSantis, quien la promulgó el 10 de mayo.