Los ataques de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra la Iglesia católica de Nicaragua será un tema que se expondrá en una audiencia conjunta en la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos.
El tema se depondrá frente al Subcomité de Salud Global, Derechos Humanos Globales y Organizaciones Internacionales y el Subcomité del Hemisferio Occidental de la Comisión de Relaciones Exteriores.
El interés sobre este tema llega en un contexto en que el Vaticano y el régimen Ortega Murillo suspendieron relaciones diplomáticas.
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La defensora de derechos humanos, Bianca Jagger, y los opositores desterrados, Juan Sebastián Chamorro y Félix Maradiaga, participarán como testigos de lo que es considerado «una guerra del régimen Ortega-Murillo contra la Iglesia católica». También se anunció la participación de Deborah Ullmer, directora regional para América Latina y el Caribe del Programa Nacional del Instituto Democrático.
El evento denominado precisamente: «La guerra del régimen Ortega-Murillo contra la Iglesia católica y la sociedad civil en Nicaragua: Obispo Álvarez, presos políticos y presos de conciencia», se realizará este miércoles 22 de marzo, en la sala 2200 del edificio de oficinas Rayburn House, en Washington DC.
Delitos asociados a crímenes de lesa humanidad
La abogada e investigadora, Martha Patricia Molina, quien ha documentado casi 400 ataques a la Iglesia católica de Nicaragua desde 2018, valoró que es necesario poner en conocimiento de otros Estados del mundo la grave situación que atraviesa Nicaragua.
«No son simples problemas o delitos domésticos, sino asociados con delitos de lesa humanidad, que son de interés para la comunidad internacional. Es necesario que nos ayuden a buscar salidas democráticas urgentes antes que la dictadura acabe con lo poco que queda en Nicaragua», manifestó Molina.
Las tensiones entre la dictadura Ortega Murillo y la Iglesia católica alcanzaron su punto más álgido tras la reciente suspensión de relaciones con el Vaticano, debido a las declaraciones del papa Francisco quien comparó al régimen de Ortega con la «dictadura comunista de 1917 o la hitleriana del 35» y “con mucho respeto” expresó que las acciones de Ortega revelan que tiene «un desequilibrio».

La mala relación de Ortega con los jerarcas de la Iglesia católica en Nicaragua ha implicado sacerdotes atacados físicamente por los simpatizantes del Gobierno, judicializados y presos; iglesias saqueadas y quemadas. Actualmente se mantiene preso el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, una de las voces más críticas contra la dictadura y quien ha resistido hasta las últimas consecuencias en el país.
Represión en aumento
Desde 2018, en el contexto de la represión armada contra las protestas civiles, los sacerdotes y obispos de la Iglesia católica han sido blanco de ataques verbales y agresiones físicas de parte de simpatizantes del régimen de Ortega.
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El 19 de julio de 2018, en el discurso central del acto de aniversario de la revolución sandinista, Ortega dijo que los templos católicos fueron utilizados como cuarteles para almacenar armas y refugiar a torturadores.
Tras ese discurso de Ortega, comenzó una ola de violencia contra sacerdotes, así como el saqueo de templos católicos de parte de simpatizantes de su régimen.