El Santuario Nacional Nuestra Señora de la Caridad, ubicado en Miami, creó un jardín de oración por los presos políticos de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Aquí se pueden apreciar pequeñas banderas y fotografías que representan a cada de uno de los opositores encarcelados.
La idea de este jardín surgió por motivo del inicio de la Cuaresma, en donde el santuario decidió utilizar como lema versículos bíblicos del Éxodo y adaptarlos a la realidad que están viviendo estos pueblos que sufren por las dictaduras.
“La idea nace porque estábamos viendo qué tema hacer para Cuaresma y como esta empieza con la historia del Éxodo, escogimos la frase: ‘He visto la humillación de mi pueblo y he escuchado sus gritos’ (Éxodo 3:7) y la otra ‘Deja que mi pueblo sea libre’ (Éxodo 5:1)”, explicó el padre José Espino, rector del Santuario.
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Según el padre Espino, el jardín no fue creado como símbolo de protesta sino que su objetivo es rezar por los presos políticos y pedir por su liberación.
“Esto es una manera visible de recordarle a las personas de estos hermanos que sufren. Es una intención muy particular y especial durante esta Cuaresma. Yo quiero que rompan las cadenas injustas, que liberen a los presos. La Cuaresma no solo es rezar sino también actuar”, enfatizó.

Nicaragua presente
En el lado izquierdo de la ermita de la Caridad, a como también es conocido el Santuario, se encuentran las banderitas de Nicaragua y ahí se puede apreciar una fotografía en blanco y negro de monseñor Rolando Álvarez, a quien el régimen de Daniel Ortega lo condenó a 26 años de cárcel por oponerse a ser desterrado de Nicaragua.
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De todo el jardín es la única fotografía que tiene una bandera de la Iglesia Católica, una flor blanca y un girasol. El padre José Espino cree que algún nicaragüense la colocó, porque “han venido muchos nicas a ver el jardín”.
Sobre la firmeza que tuvo monseñor Álvarez al negarse al exilio forzado, el sacerdote dijo que la acción que hizo es profética ya que “sabe por qué y por quién lo hace, él conoce el dolor de su pueblo”.

Además se refirió a la persecución y odio que la dictadura de Daniel Ortega ha emprendido contra la Iglesia católica de Nicaragua y sus pastores. «La Iglesia siempre ha sufrido persecución y la persecución es señal de miedo y eso indica la importancia de nuestra labor de seguir predicando y actuando», agregó el padre Espino.
El jardín de oración por los presos políticos de Cuba, Nicaragua y Venezuela seguirá visible hasta el Domingo de Resurrección.