A mediados de octubre inicia oficialmente la cosecha cafetalera 2022-2023. El sonido del cuerno que avisa a los cortadores el cambio de surcos y anuncia los tiempos de la jornada empezará a sonar, pero no hay certeza de cuántos lo escucharán. Se avizora la escasez de mano de obra.
En algunas zonas bajas ya empezaron el llamado «graniteo», es decir la primera recolección de granos maduros, en otras la actividad empieza con la limpieza, poda y fertilización para luego dar paso al corte o cosecha. Sin embargo, la escasez de mano de obra y el alto costo de los insumos pone en alto riesgo al principal rubro de agroexportación de Nicaragua.
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También, al inicio de la temporada corresponde poner al día toda la infraestructura de los beneficios, ya que después de cosecharlo el grano pasa por un proceso de beneficiado (húmedo y seco), para luego ser comercializado al exterior y al interior del país.

«Ya estamos en la última fertilización para quienes lo han podido hacer, si no ha tocado hacer quemas de suelo y limpieza de los plantíos», indicó un productor quien accedió a exponer el panorama del sector bajo condición de anonimato.
Lo anterior coincide con las previsiones de otras fuentes cafetaleras, que también solicitando el anonimato confirman que el uso de los insumos ha venido a menos por los altos costos, pero además están preocupados por la escasez de mano de obra, una parte primordial en la actividad.
«También estamos arreglando los campamentos (sitios de alojamiento para los cortadores temporales), sin embargo, enfrentamos nuevamente la escasez de mano de obra, que empezó hace unos tres años, pero el año pasado se agravó», indicaron.
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El productor manifestó que una de las características de la mano de obra cafetalera es que es un «personal nómada», por ser difícil concentrarlos en un mismo lugar año con año. «Andan de finca en finca. En muchos casos trabajan una catorcena (dos semanas) y luego se van y toca salirlos a buscar».
Señaló que algunos productores podrían decir que no enfrentan problemas «pero es porque tienen cortadores junto a sus fincas, viviendo en comunidades muy cerca».
Afirmó que esta situación se ha complicado más. «Hemos visto el aumento de la migración, antes se iba el que podía, la gente de la ciudad, ahora se están yendo la gente del campo».
«Tenemos serios problemas para ver cómo logramos tener gente para levantar la cosecha», reiteró.
Miles de nicaragüenses en los últimos meses han salido del país rumbo a Estados Unidos, una oleada que comenzó el año pasado a raíz del aumento de la represión estatal y la dificultad de la economía de generar empleos en masa.
En agosto la patrulla fronteriza detuvo a 11,825 migrantes que cruzaron irregularmente la frontera para entrar a suelo estadounidense. Con esta cifra el número de nicaragüenses detenidos durante el transcurso de 2022 llega a 108,018, según el más reciente reporte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés).
La actividad cafetalera genera en tiempos de cosecha 350 mil empleos, incluyendo beneficios, que sumados al efecto directo en las familias, tiene incidencia en más de un millón de personas, según estimaciones del sector.
En Nicaragua, la producción cafetalera se concentra principalmente en los departamentos de Jinotega, Matagalpa y Nueva Segovia.
¿Cómo están frente a las plagas?
La principal amenaza de los cafetales es la roya, una enfermedad causada por hongos y de rápida diseminación. Actualmente no ha causado estragos de preocupación, señalan los involucrados.
«En cuestión de plagas y enfermedades creo que el clima nos favoreció un poco a que la roya no se disparara, que es nuestro problema principal, y también el productor ha venido cambiando a variedades más resistentes, también hemos buscado alternativas frente a los insumos caros», señaló el productor.
Entre estas alternativas está el uso de insumos biológicos, «estamos haciendo de tripas corazón», aseveró.

El régimen de Daniel Ortega en el Plan Nacional de la Producción, Consumo y Comercio 2022-2023 al respecto señala que pretende promover nuevas tecnologías y potenciar las existentes para incremento de la productividad. Además de impulsar la renovación de los cafetales para incrementar los rendimientos productivos.
«Produciremos 10,000 dosis de insumos biológicos para la producción cafetalera», señala el documento.
En tanto el productor sentencia que «si se disparan las enfermedades, sería el acabose del café».
¿Qué pasa con las cifras de producción?
Según el documento antes mencionado, en 2021 se produjeron 3.35 millones de quintales oro, generando 507.9 millones de dólares y la meta para este año es de 3.50 millones de quintales, con un ingreso esperado de 655.32 millones de dólares.
Sin embargo, las estimaciones del sector apuntan a que la producción de la cosecha anterior fue de unos 2.2 a 2.4 millones de quintales.
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«No hemos podido pasar de un promedio de 12 quintales por manzana, cuando se tiene en producción aproximadamente 185,000 manzanas productivas de café», explicó.
«El Gobierno vuelve a hablar de cuatro millones de quintales de café, pero como sector productivo estimamos que puede andar por 2.4 o 2.5 millones de quintales», indicó.
Insumos se encarecieron el doble
Esta proyección está ligada al alto costo de los insumos agrícolas. «Si no tienen fertilizante ahorita (las plantas), entonces te pasa la factura el café y en el peor de los casos solo da hojas y no frutos».
Agregó que hay muchos productores que no pudieron aplicar el fertilizante que corresponde a las plantas. «Son tres aplicaciones de tres onzas por planta al año, algunos se daban el lujo de aplicar hasta 12 onzas por planta, pero económicamente ahorita desde que todo subió, se tuvieron que amarrar la bolsa».
A manera de ejemplo señaló que el año pasado, entre marzo y mayo, el quintal de fertilizante costaba entre 28 y 31 dólares, actualmente vale entre 55 y 60 dólares.

«Se elevó más del ciento por ciento por quintal, no todo mundo tiene la capacidad económica para mantener la cosecha a como se debe», apuntó.
Por otro lado, el acceso a crédito bancario ha enfrentado dificultades frente al cálculo de costos en la caficultura debido a la variación constante de los precios de los insumos, explicó.
Según datos de la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras la agricultura sigue teniendo problemas para conseguir aprobaciones. Entre marzo 2018 y junio de este año, el sector no ha logrado recuperar 17,468 préstamos agrícolas, lo que indicaría que a pesar que en los últimos 18 meses ha habido aumento en la economía y el sector goza de buenos precios internacionales, el Sistema Financiero aún se muestra restrictivo en este tipo de crédito.
Esto ha afectado la cartera de crédito agrícola bruta. Por ejemplo, a marzo del 2018 la agricultura tenía en préstamos 13,408 millones de córdobas; en el 2020 se recuperó a 13,683 millones de córdobas, pero a junio de este año se ubicaba en 12,690 millones de córdobas.
Por todo lo anterior augura que la siguiente cosecha 2023-2024, «se va a reducir drásticamente».
La cosecha cafetalera arranca en octubre de un año y se extiende hasta septiembre del siguiente año, siendo diciembre y el primer trimestre del año los principales meses de recolección del grano de oro.