Gustavo Petro y la vicepresidenta electa, Francia Márquez. Getty Images

Gustavo Petro, la más reciente figura de izquierda que asume una Presidencia en la región

Petro se convirtió este domingo en el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia

El mandatario saliente Iván Duque le entregó la Presidencia de Colombia a Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda en ese país, este domingo 7 de agosto, día que inició su mandato por un período de cuatro años.

Petro es el más reciente mandatario de izquierda que toma las riendas de un país en América Latina y se une a Xiomara Castro, en Honduras, y a Gabriel Boric, en Chile. Y las proyecciones apuntan que suceda lo mismo en Brasil con Lula da Silva en octubre próximo.

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El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva es el candidato presidencial del Partido de los Trabajadores, tiene 76 años, y gobernó Brasil entre 2003 y 2010. Actualmente, Lula lidera todas las encuestas frente al presidente actual, Jair Bolsonaro. Esta es la sexta ocasión que Lula se postula a la presidencia.

El diario argentino La Nación en una nota periodística aseguró que «los cambios políticos en Chile y Colombia generaron expectativa y ampliaron el grupo de países que hoy integran un nuevo frente de izquierda y progresista en la región», no obstante agrega que «muchos creen que solamente habrá cambios en materia de integración y de volver a instalar la voz de América Latina con fuerza en foros mundiales y multilaterales si la izquierda gana, también, en Brasil».

La izquierda «volverá ser visible» en América Latina

Daniella Campello, profesora de la Fundación Getúlio Vargas (FGV-EBAPE) y residente becaria del Wilson Center, aseguró al medio argentino que la eventual elección de Lula «haría que las estrellas se alinearan de una manera que pocas veces ocurrió. Eso no quiere decir que integrarse será fácil, habrá dificultades y obstáculos, pero sería una oportunidad».

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En su opinión, en declaraciones a La Nación, «sería muy importante que los países de la región estuvieran unidos para capitalizar las disputas entre Estados Unidos y China, para sacar, como región, lo mejor de ambos». No obstante, refiere que «Lula asumiría con una situación interna complicada, política y económica. Pero existe la expectativa de que con Lula en Brasil, América Latina vuelva a ser visible, para hablar de temas como el cambio climático o la crisis alimentaria. Tenemos que volver al mundo con nuestro soft power y el mundo nos está esperando».

Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro y Daniel Ortega, están al frente de los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua. LA PRENSA

Para el costarricense y profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), Carlos Cascante Segura, no se puede generalizar el término de izquierda latinoamericana debido a que «hay diversas versiones», y explica que «está un grupo de países que se denominan de izquierda, pero en realidad no lo son: Cuba, Venezuela y Nicaragua. Efectivamente ellos se dicen de izquierda y tienen un comportamiento completamente distinto a lo que es entendido como izquierda democrática históricamente y contemporáneamente hablando».

Por otra parte, según Cascante, «hay una serie de presidentes que dentro del sistema democrático prefieren tener una visión hacia la izquierda con más participación del Estado, con más regulaciones y programas sociales sin que esto implique un cambio de modelo democrático electoral».

Izquierda colombiana, chilena y brasileña diferentes a las «totalitarias»

Desde esa perspectiva, de acuerdo con Cascante, de ganar Lula «esos gobiernos de izquierda serán gobiernos de esa ideología en lo social como lo fueron bastante tiempo, tendrá una ortodoxia económica. Para el caso centroamericano a mí me parece que gobiernos como el de Gustavo Petro y Gabriel Boric van a tener una posición dura hacia Managua pese a que tienen una visión de izquierda».

Cascante Segura comparte la opinión de Campello al asegurar que este tipo de gobiernos «llegan con una debilidad inicial porque llegan con Congresos muy divididos, países con altas expectativas por lo cual es muy fácil el desencanto con el gobierno».

Asegura que por ello «es muy difícil pensar que estas izquierdas colombianas, brasileñas -si llega Lula-, (…) Gabriel Boric en Chile va a tener tendencias totalitarias como aquellos gobiernos como Venezuela y Nicaragua que surgieron en la primera década de este siglo, y Cuba que ha renovado su autoritarismo a lo largo de este siglo».

Carlos Murillo Zamora, experto en derecho internacional, temas de integración y catedrático de la Universidad de Costa Rica (UCR), secunda la opinión de Cascante Segura al mencionar que «cuando uno se refiere a la izquierda en América Latina sobre todo en el caso de los presidentes hay que hablar de las izquierdas, porque uno no puede comparar a Boric con Lula en Brasil o con Petro en Colombia, incluso Petro puede ser más cercano a Boric aunque son de generaciones completamente diferentes. Boric por su edad tiene una visión muy diferente de la política que la que tiene Petro».

Si le tocase describir o catalogar a Petro, Murillo Zamora asevera que «es un híbrido porque si bien tiene un proyecto de izquierda, modera en algunas cosas e incluso está más cercano a EE. UU. que a China, y a Rusia, que no es de izquierda, es un régimen zarista que no es de izquierda o derecha».

Si Lula llegase a ganar, este experto considera que en Brasil, sin duda, sería «un regreso a una izquierda que ya no tiene el apoyo que tenía en el pasado con Hugo Chávez, que es el que financiaba el proyecto ya inexistente» del socialismo del siglo XXI. «Eso murió con Chávez, porque Nicolás Maduro no tiene la capacidad de un proyecto chavista del socialismo», por ello se atreve a precisar que ante ese panorama de victoria de Lula «lo que hace es engrosar a presidentes de una izquierda que es muy diversa».

Pone de ejemplo el caso de Argentina, gobernado por Alberto Fernández, que a su lectura «no se le puede considerar un régimen de izquierda porque el presidente Fernández es más de centro y prueba de ello es el ministro de economía que tiene, yo no diría que Cristina Fernández es de izquierda ella se dice de izquierda, ella tiene un proyecto propio que se apropió del nombre de su esposo (Néstor Kirchner), pero es más peronismo que izquierda, es más diferente que lo que hubo en el pasado».

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Insiste en asegurar que tanto «Ortega y Maduro no son presidentes de izquierda, si se quiere son más de derecha si se quiere, que utilizan el discurso de izquierda para vender sus proyectos autoritarios, entonces va por ahí, no va a cambiar gran cosa el que Lula gane en Brasil».

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