Los viajeros que se dirigen por tierra a Bilwi, Costa Caribe Norte de Nicaragua, ya no cruzarán el río Wawa por barcaza porque próximamente se inaugurará el puente que facilitará el tránsito entre la zona del Pacífico y la región del Caribe.
Luego de 32 años, según contaron lugareños en entrevistas anteriores, los comunitarios dejarán de utilizar la pesada barcaza para transportar los vehículos livianos y pesados a través del río, que cada invierno deja incomunicados a Bilwi y Waspam.
En diciembre de 2021, ambas comunidades quedaron incomunicadas a causa de las intensas lluvias en la zona.
De acuerdo con el medio oficialista El 19 Digital, la obra avanza actualmente en un 87.5 por ciento y está pendiente de construir solo 32 metros lineales. El puente tendrá un ancho de 11.70 metros, menor a lo anunciado preliminarmente, donde cada carril tiene 3.50 metros y 1.30 de andenes a ambos lados.
Lea además: Wawa Boom, crónica del río que se tragó casas, caminos y aisló a Bilwi

El gerente de proyecto de la constructora Meco, Carlos Suárez, señaló al medio oficialista que en septiembre realizarán la unión de las filas uno y dos del puente, y posteriormente las obras de remozamiento. Prevé que la obra concluya en noviembre.
Puente es la solución
El uso de la barcaza en el río Wawa, como sistema de comunicación terrestre con Bilwi, data desde 1990. Antes de instalarse el nuevo lanchón (2020), el anterior llevaba varios años de funcionamiento y había soportado eventos naturales, hasta que los potentes huracanes Eta y Iota lo sacaron de circulación.
La promesa de las autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) es un puente de 240 metros de longitud y 12.40 metros de ancho, pavimentado en concreto hidráulico y sus bases en cimentación profunda sobre pilotes, porque el suelo donde se apoya no es lo suficientemente resistente para hacerlo en cimentación superficial.
Le puede interesar: ¿Qué pasa con el puente que pondría fin al aislamiento de Bilwi y Waspam en cada aguacero?
Por largos años, los comunitarios lidiaron con esta barcaza, puesto que el Caribe Norte es una región donde persisten fuertes lluvias y esto hacía que en cada invierno el caudal del río creciera y se suspendieran las operaciones de la barcaza hasta por una semana, dejando intransitable e incomunicadas las comunidades de Bilwi.
