Cuando puedo, escribo sobre temas nicaragüenses o que nos afectan, pero ya no sé qué más decir salvo que la represión, la crueldad, la locura, y la irracionalidad de mi estimable presidente y de mi más que estimable primera dama han llegado a extremos que ya nadie entiende.
Ya rebasaron el vaso por lo que ojalá más temprano que tarde les llegara su hora de abordar pacíficamente, con las despedidas del caso, su avión privado en Las Mercedes con rumbo que solo ellos sabrán, pero sin retorno.
Por lo que esta vez me voy a referir más bien a algunas noticias internacionales de este julio del 2022
1) Una muy linda y que nos une a todos los que moramos en este planeta.
Las imágenes maravillosas que nos está mostrando el telescopio James Web y que nos están acercando al origen de lo que creo Dios nuestro Señor y enseñándonos que todos somos parte de su Creación.
2) Una educativa
La caída vergonzosa del señor Boris Johnson como primer ministro de Inglaterra. Un individuo de poca moral a quien le llegó su hora
3) Otra también educativa y de más interés para nosotros los nicaragüenses
Ceilán, conocida actualmente como Sri Lanka, es una isla en el sur de Asia que se independizó de los ingleses en 1948. En los últimos 20 años o más el poder político de Ceilán lo ha ostentado la familia Rajapaksa. Al inicio los Rajapaksa eran muy populares ya que vencieron a los separatistas conocidos como Tigres de Liberación en una guerra civil.
Pero pronto se volvieron corruptos y represivos. Se dividieron el gobierno entre la familia y sus compinches, y manejaron mal la economía; algo que afortunadamente mi estimable presidente no ha hecho.
Ante las dificultades económicas de los últimos años, las arbitrariedades, represión, y el nepotismo del gobierno, los cingaleses se rebelaron e invadieron el Palacio Presidencial, las residencias de otros miembros de la familia Rajapaksa, y la del primer ministro. Por lo que el presidente Rajapaksa tuvo
que abandonar Ceilán el miércoles pasado y ahora se encuentra en Singapur. Como vemos, a los Rajapaksa también les llegó su hora Cuando le llegue su hora a mi estimable presidente, conociéndolo, no creo que se quiera ir tan largo. ¿Quizás estará pensando en algo más cerca como Playa del Carmen o Roatán?
El autor es bachiller del Colegio Centro América de Granada