¿Le asfixian los precios elevados de las gasolinas y el diésel en Nicaragua? Las nuevas perspectivas no son alentadoras

La situación se agrava cuando las petroleras en Nicaragua, con el aval del Gobierno, se embolsan cualquier pequeño respiro que se produzca a nivel internacional. Estas son las nuevas proyecciones

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Nicaragua es un importador neto de todo el combustible que se consume en el mercado local. Por eso, echar una mirada al mercado de petróleo y derivados de Estados Unidos —que es la principal referencia para el país—, puede dar luces de cuánto tiempo aún falta para que los carburantes empiecen a dar respiro al bolsillo y las perspectivas no parecen alentadoras.

La situación se agrava cuando las petroleras en Nicaragua, con el aval del Gobierno, deciden no trasladar a los consumidores cualquier pequeño respiro que se produzca a nivel internacional, como el que se ha observado en las últimas semanas en Estados Unidos, donde la gasolina y el diésel se han alejado de los precios récord en marzo pasado.

En Nicaragua siguen supuestamente subsidiados por el Estado, cuando en Centroamérica ceden, especialmente en los países donde las revisiones se hacen cada semana como ocurre en el mercado nicaragüense, pero que no se ajustan igual.

«Los precios de la gasolina y el diésel ya han disminuido desde sus picos en marzo, cuando el precio promedio de la gasolina en EE. UU. superó los cuatro dólares por galón y el precio promedio del diésel superó los cinco dólares por galón. Esperamos que estos precios continúen cayendo durante todo el verano», señala la última actualización de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), que, sin embargo, advierte que estos seguirán altos si se comparan con los últimos dos veranos.

La expectativa es que las refinerías en Estados Unidos aumenten la producción de gasolinas y destilados, lo que puede incidir en que los precios cedan comparado con los observados en marzo. Es por ello que esperan que los precios de las gasolinas se ubiquen en promedio en julio en 3.75 dólares por barril y para septiembre ya ronden los 3.68 dólares.

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En el caso del diésel, que es el que más ha subido, esperan que caiga a 4.44 dólares el galón en julio y para septiembre será a 4.20 dólares.

Pese a esas posibles bajas en el precio de los combustibles con respecto a lo observado en marzo, estos serán más altos que los promedios registrados en los veranos de 2020 y 2021, cuyos valores serán los más altos desde el 2014.

«Después de ajustar por inflación, el precio promedio nacional pronosticado para este verano marcaría los precios minoristas de gasolina y diésel más altos desde 2014», señala a EIA en su reciente análisis, que explica que aunque esperan que la demanda de combustible aumente en el verano próximo, aún estará por debajo de lo observado en el 2019, es decir antes de la pandemia.

En promedio se espera que los precios minoristas de la gasolina se sitúen en 3.84 dólares por galón entre abril y septiembre, que está por encima de los 3.06 dólares observados en igual periodo del año pasado.

Pero ¿por qué estos precios que se esperan en Estados Unidos serán más altos que en los últimos dos veranos?

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Las tres razones

1. Las autoridades sustentan su proyección en que habrá una mejora en la demanda de combustibles durante la temporada de verano de 2022 en comparación con los últimos dos veranos, pero aún este seguirá por debajo de los promedios de 2019.

2. Otro elemento es el impacto de la invasión de Rusia en Ucrania. «Esperamos precios de combustible más altos este verano como resultado de precios más altos del petróleo crudo. Los precios del crudo han subido en general desde principios de año, en parte como resultado de los acontecimientos geopolíticos, en particular la guerra de Rusia contra Ucrania», precisó.

3. Un tercer factor es que Estados Unidos espera que la actividad económica durante el verano se incremente, «lo que resultará en una mayor demanda de combustibles derivados del petróleo. Una mayor demanda contribuirá a mayores precios del crudo».

«Esperamos que el petróleo crudo Brent promedie 106 dólares por barril este verano, lo que sería 35 dólares por barril más alto que el verano pasado», indica.

Cabe mencionar que el comportamiento del Brent suele impactar en el desempeño del crudo West Texas Intermediate (WTI), que sirve de referencia para Nicaragua a la hora de definir sus precios finales en el mercado.

Es decir, que cualquier alivio que se pueda producir entre abril y septiembre de este año en los precios de los combustibles en Estados Unidos dependerá del gobierno de Daniel Ortega y de las petroleras si deciden trasladarlo al consumidor, pero debe saber que los valores internacionales si bien serán menores que marzo pasado estarán por encima de los últimos dos veranos en EE. UU.

Crudo puede alcanzar otro récord

La guerra en Europa agrega un factor de riesgo para el crudo. El 19 de abril, según el sitio especializado en hidrocarburos oilprice.com, JPMorgan advirtió que en caso de que la Unión Europea decida imponer un embargo total al petróleo de Rusia, los precios de este podrían dispararse hasta un récord de 185 dólares.

En Europa, los líderes siguen discutiendo la posibilidad del embargo petrolero ruso, pero la falta de un acuerdo unánime aún deja en veremos esa posibilidad. Alemania, muy dependiente de las importaciones de energía rusa, se opone a esa posibilidad, aduciendo que eso puede ocasionar que Europa caiga en una profunda recesión.

Precios más altos de la región

Un especialista en hidrocarburos, que prefiere no ser citado por temor a represalias, continúa insistiendo en que Nicaragua tiene margen para seguir bajando sus precios, debido a los sobreprecios que estos tienen y que se han acumulado en los últimos años.

Y es que pese a la política del supuesto subsidio del Gobierno, Nicaragua se mantiene con los precios promedio más altos de la región en el 2022, tanto con impuestos como sin estos. Lo único cierto, dice el especialista, es que desde «que el INE tomó control y el Gobierno subsidió, sobre todo el diésel, los precios han subido menos» con respecto a nivel internacional, pero aún hay margen para llevar mayores alivios.

Además recordó las medidas que se han adoptado en Centroamérica, muy distintas a las de Nicaragua. En El Salvador, por ejemplo, el Gobierno eliminó impuestos fijos e IVA para abril y mayo para bajar los precios, lo que ocasiona que ese país hoy tenga los precios más bajos de la región.

En Guatemala, en relación con los precios de venta (no regulados) el Gobierno aprobó subsidio para la gasolina regular de 0.32 dólares por galón y el diésel 0.65 dólares por galón y el que está vigente por dos meses, desde el 5 de abril de este año.

En el caso de Honduras, hay un subsidio de 0.41 dólares por galón en las gasolinas y de 0.53 dólares para el diésel.

«En Costa Rica los precios de venta (regulados) en 2022 han subido menos que los precios internacionales (tienen los mayores impuestos de Centroamérica y los destina para financiar los “pagos por servicios ambientales» de secuestro de carbono, que le ha permitido recuperar cobertura forestal)», recuerda el especialista.

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