La vicepresidenta designada y primera dama de Nicaragua, Rosario Murillo, por segunda semana consecutiva continuó abanderando sus discursos cargados de descalificativos alusivos al cuarto aniversario de las protestas que estallaron en abril de 2018 contra el gobierno de su esposo, Daniel Ortega. En esta ocasión insistió en llamar a sus simpatizantes a celebrar la próxima semana, el 18 y 19 de abril, «las victorias de paz».
En su alocución de este lunes, Murillo recordó primero que el 19 de abril se celebra el Día del Deportista en Nicaragua y aseguró que en esa misma fecha «honrarán» a los «compañeros del Ministerio de Gobernación (Migob) y los bomberos».
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«¿Cuánto fuego apagaron en aquellos días en que los pérfidos buscaban destrucción, muerte, sufrimiento y dolor?, ¿cuánto contribuyeron a la paz?, ¿cuánto nos dispusimos todos a retomar las sendas de paz? Celebrar a los bomberos en estos días de aniversario de victorias porque se puso a prueba el espíritu nicaragüense de lucha y victoria que a través de los tiempos, de los diferentes tiempos históricos, siempre ha resultado precisamente triunfante porque se trabaja, se camina, se lucha con amor, con esperanza, con buen corazón», dijo Murillo en una clara alusión al estallido de la crisis sociopolítica del país.
Por lo anterior, invitó a su militancia a que «el 18, el 19 (de abril) toda esa semana celebrando las victorias de la paz, las victorias sobre el mal».
«Tiempos duros como esos no volverán»
La primera dama cuestionó a aquellos que según ella «recuerdan esos días con mal corazón» y que «no reconocen el rol que jugaron en la destrucción y maldad».
A ellos les sentenció que «nosotros sabemos que tiempos duros como esos, primero no volverán y segundo pusieron a prueba el corazón bueno, bondadoso de la familia nicaragüense que amamos la paz, que queremos la paz, que vivimos las victorias de la paz».
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Murillo informó que una delegación de Nicaragua, integrada por Francisco Bautista Lara, Yara Pérez, Yahoska Calderón, Carlos Bautista y el embajador del régimen, Orlando Gómez, participan esta semana en la Cumbre Mundial contra el Fascismo celebrada en Venezuela.
«Hermanos de todo el mundo se han reunido para rechazar, para repudiar el fascismo y sus modalidades de guerra. Y también vamos a conmemorar junto a nuestro pueblo, hermano bolivariano y el presidente constitucional Nicolás Maduro, a 20 años de aquel golpe, que no pudieron ni podrán, del 11 al 13, y el 13 representó el ni pudieron ni podrán, la magnífica lección de lealtad de su pueblo», explicó la vicepresidenta designada.
«En abril ni pudieron ni podrán»
La primera dama aprovechó el anuncio para volver a advertir a los que le adversan que el régimen orteguista no va a permitir una nueva rebelión cívica. «Como sabemos, los enemigos de los pueblos se repiten, se repiten y no aprenden, aquí también, por eso decimos en abril también ni pudieron ni podrán», advirtió Murillo.
«En estos tiempos el fascismo nos amenaza a todos y pretende imponer disfrazado sus objetivos de dominio infame, sobre un mundo que no acepta ni colonizadores ni imperio, ni dominio alguno. Así estamos viviendo la alegría, amor y paz, agradecidos a Dios, porque cualquier otra expresión de corazones petrificados no pasarán, no volverán, el pasado no volverá nunca», sentenció.
El próximo 18 de abril se cumplirán cuatro años de la crisis sociopolítica del país que inició con las protestas ciudadanas por las reformas al Seguro Social impuestas por el régimen. El reclamo desembocó en una serie de manifestaciones contra Ortega y Murillo, quienes dieron la orden de contrarrestarlas con la fuerza policial y paramilitar, dejando como resultado la muerte de más de 300 personas, según un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El estallido cívico fue catalogado por el régimen como «un intento de golpe de Estado», una excusa que le ha servido para sostener la represión en el país, manteniendo a unos 170 opositores en la cárcel, eliminando las organizaciones de la sociedad civil y obligando a miles de nicaragüenses a irse al exilio.