Empleo, instituciones económicas, sector privado y lo que el viento se llevó

Varios analistas han mencionado recientemente que hay algunas inconsistencias entre los datos de crecimiento económico y los de empleo. Estos comentarios son parcialmente válidos, pero requieren aclaraciones. También continúan criticado al sector privado, lo que no es válido.

1. Del 2017 al 2020 la economía (según el Banco Central de Nicaragua, BCN) se desplomó 8.8 por ciento por cortesía de nuestro presidente (aclaro para que no rueden cabezas que el BCN no le atribuye el desplome al presidente), aunque la otra plaga también tuvo un efecto mucho menor.

2. Por su parte, según el Inide en esos años la tasa de desempleo abierto pasó del 3.7 por ciento al 5 por ciento y la tasa de subempleo del 42.9 por ciento al 45.8 por ciento. Esta tendencia es consistente con el desplome de la economía.

3. Lo que sí me sorprende son los datos del empleo formal (afiliados al INSS) de este periodo. Mientras la economía se desplomó 8.8 por ciento el empleo formal se derrumbó mucho más, 22 por ciento. Más aún, a su interior hay varios datos que requieren análisis.

Por ejemplo, mientras el PIB (valor agregado) del agro creció 4.7 por ciento el empleo bajó en 18.8 por ciento. En la minería el VA creció 30.7 por ciento, pero el empleo bajó 10.7 por ciento. En la industria el VA bajó 1.2 por ciento, y el empleo 10.2 por ciento. En el comercio el VA bajó 9.2 por ciento y el empleo 44.1 por ciento. Solo en la construcción, transporte y los bancos hay una relación consistente entre la caída de su VA y el empleo.

4. Por otra parte, los datos disponibles del año pasado son consistentes. La economía se recuperó alrededor del 9 por ciento y el empleo formal 6 por ciento. La tasa de desempleo bajó (al tercer trimestre) del 4.8 por ciento al 4.3 por ciento y la tasa de subempleo del 46.4 al 44.2 por ciento.

5. Por supuesto que un subempleo de 44 por ciento es inaceptable por su impacto en la pobreza y bienestar de los nicaragüenses, pero eso se debe a otros factores muy conocidos.

6. Cierro con cuatro comentarios:
Es necesario que el gobierno y los entendidos analicen la dinámica del empleo formal. ¿Por qué tanta discrepancia entre el comportamiento de la economía entre el 2017-20 y el empleo formal? ¿Cuales son las causas?

Aunque es su deber, hay que reconocer la honestidad de los directivos y profesionales del BCN, INSS, Inide, y otros entes gubernamentales que publican datos que no le favorecen al Gobierno. Cierto que podrían dar más explicaciones, pero eso es harina de otro costal. Al César lo que es del César.

Últimamente se han renovado críticas infundadas al sector privado y al llamado “gran capital”. No sé a quiénes se refieren, pero sí sé que el sector privado, llamase como se llame, es el que ha creado y seguirá creando empleo y bienestar en el país. Lástima que le manden un mensaje equivocado a nuestra juventud.

También un poco de historia para los jóvenes. Este martes entraron en vigor los nuevos salarios mínimos mensuales. El promedio es de 199 dólares; 58 por ciento (a precios actuales) del que teníamos en 1978. El del campo es 132 dólares, 48 por ciento del de 1978. El de la industria 178 dólares, 46 por ciento del de 1978. Y el salario promedio del INSS es de 363 dólares, 44 por ciento del de 1978.
Pareciera que a las promesas del gobierno solidario para el pueblo se las llevó el viento y sus bolsillos.
Los datos que menciono se pueden verificar en los portales oficiales del Gobierno.

El autor es bachiller del Colegio Centro América de Granada.

Opinión Empleo sector privado archivo
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