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Las tensiones entre de Estados Unidos con Rusia por el conflicto con Ucrania, están en su punto más alto, debido a una posible invasión de Moscú en el territorio exsoviético. No obstante, en medio de esta crisis, Rusia anunció esta semana que reforzará su cooperación estratégica con Cuba, Venezuela y Nicaragua en «todos los ámbitos».
A lectura de expertos, Vladimir Putin está moviendo sus fichas latinoamericanas «sobre un tablero geopolítico internacional«, y el régimen de Daniel Ortega ha ofrecido a Nicaragua para «ser su peón», sin importarle las consecuencias.
El analista político y exembajador nicaragüense, José Dávila Membreño, explicó que «Rusia sigue formando y tratando de consolidar el bloque mundial autoritario en el juego geopolítico internacional para mantener su influencia, y el régimen de Nicaragua se ha prestado como peón o aspirante a peón a ese juego geopolítico y ha encontrado apoyo de Rusia por coincidencias políticas».
¿Por qué Nicaragua entraría en el conflicto?
Dávila sostiene que «los objetivos de Rusia son políticos, su adversario en la geopolítica es Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y la OTAN, ahora en el tema Ucrania, y Nicaragua es hostil a Estados Unidos y a la Unión Europea, por eso quieren fortalecerla».
El economista y exdiputado opositor Enrique Sáenz explicó que «los nicaragüenses y no me refiero a Ortega, nada tenemos que ver nosotros con Ucrania ni Rusia, porque si fuera un país con el que tenemos intereses económicos – pero no es así – yo revisaba que las exportaciones de este año (2021) están siendo de 11 millones de dólares».
A la vez señaló que a diferencia de Estados Unidos que «le exportamos más de mil millones de dólares, cuáles son las inversiones que tienen lo rusos aquí si las plantas de las vacunas fue un fiasco, más allá de los créditos para armas, para tanques que tipo de relaciones, de interés podemos tener con Rusia».
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Sáenz coincidió por separado con Dávila, en que «frente a la posibilidad de este conflicto, evidentemente los rusos pretenden en su confrontación con Estados Unidos tomarnos como peones y esto nosotros lo vivimos en la década de los 80 cuando fuimos peones en el conflicto entre las potencias, mientras EE.UU. y la Unión Soviética en aquel tiempo ponían las armas, los muertos los poníamos los nicaragüenses de lado y lado», recordó.
«Entonces, más allá de la pretensión de los rusos de utilizarnos como piezas en su confrontación con Estados Unidos, la pregunta es a Ortega. Hasta dónde está él (Ortega) dispuesto a llegar, correspondiendo a estos intereses de Rusia. Hasta dónde está dispuesto a poner como carne de cañón a los nicaragüenses en una confrontación que nada tiene que ver con nosotros», cuestionó el exdiputado.
Ortega busca protección, pero no tiene nada que ofrecer
Para el analista político e historiador Óscar René Vargas, Ortega anda buscando como tener un paraguas internacional que le permita protegerse en relación a las sanciones.
«Y ese paraguas lo ha busca tanto en Rusia como en China, inclusive en un paraguas más pequeño sería Irán, pero lo fundamental es Rusia y China. En esa lógica de buscar el paraguas, los rusos saben que Ortega los necesita, es decir, lo que ellos están haciendo con esto es «una chamarra», aquí mañana van a instalar una base militar en Nicaragua», opinó Vargas.
Aunque reconoce que «no tienen la capacidad para hacerlo, y si lo hicieran el mayor peligro de Ortega sería de que los gringos respondieran. Me refiero a que los gringos no van a permitir que instalen una base militar en Nicaragua», expresó.
«Otra cosa es Cuba, porque ya es una cuestión histórica y otra cosa también es Venezuela que ahí si tienen intereses los rusos tanto en el petroleo, como en el oro, igual los chinos». Es decir, «que Nicaragua no tiene nada que ofertar solo poner el lomo, la tierra para que establezcan lo que tienen ellos. Pero no veo yo que los rusos se vayan a meter en esta cosa», dijo Vargas.
Dávila también opina que en lo económico (Nicaragua) no es la prioridad: «No le interesa Nicaragua a Rusia en lo económico, el peso de Nicaragua en lo económico es casi cero, pero en lo político si le interesa su apoyo, voto en la ONU, propaganda internacional, etcétera, como Cuba y Venezuela, dos peones latinoamericanos ya consagrados de los rusos, y más importantes que Nicaragua».
Busca pasar la crisis de DD.HH. a un conflicto internacional
Por otro lado, Sáenz manifestó que Ortega «en su afán desesperado de mantenerse en el poder lo que pretende es internacionalizar hasta ahora este conflicto es de derechos humanos, de autocracia, de dictadura y el pretende escudarse para tener algo, según él que lo resguarde, elevando el nivel de problema nacional que existe a un nivel internacional».
Es decir, «es la falta de escrúpulos que le conocemos a Ortega, y ya los nicaragüenses sabemos como termina esto. Sabemos como empieza y como termina», agregó.
El impacto a los nicaragüenses
Sáenz precisa, que ya sea una pinta (distracción) o sea verdad (la intensión de meter a Nicaragua en dicho conflicto) tiene impacto inmediato en el presente y el futuro de los nicaragüenses.
«En una situación de desempleo, de subempleo, donde los precios de los alimentos tienen un ritmo creciente galopante. Entonces ya sabemos que la única forma de generar empleo, de mejorar ingresos de la población es con inversión nacional y extranjera», es decir, » si ya en estas relaciones de hostilidad con la UE, con EE.UU. lo que ha logrado Ortega es perjudicar el ambiente inversionista, si ya se escala al marco de una confrontación más global quién va a invertir un dolar en un país que está enmarcado en la confrontación global en consecuencia más allá de estos temas políticos y geopolíticos, a la larga y a la corta – pero insisto a la corta – esto tiene una repercusión», advirtó.
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El exdiputado insistió en que «si no hay inversión no hay empleo, no hay salario y esto repercute de manera directa en la población. Esto está relacionado con al política, pero también con lo que come o dejan de comer los nicaragüenses o la viabilidad o no de empresas pequeñas, medianas y microempresas».
Reiteró que «aun sin agudización del conflicto, con solo los amagos, las consecuencias se ven en la condición de las familias, en el agravamiento de las situación económica y social del empleo, del subempleo y por su puesto quien paga los platos rotos al fin y al cabo es el pueblo nicaragüense de una u otra manera».
La lógica del todo o nada de Ortega
Al respecto, Vargas comentó que «a Ortega no le interesa el pueblo, a Ortega lo que le interesa es su permanencia en el poder. Hay que tener bien claro algo, Ortega juega a permanecer en el poder cueste lo que cueste. La estrategia del todo o nada. Entonces él no le importa nada».
Vargas añadió que el único objetivo de Ortega es permanecer en el poder «con la voluntad de crear una dinastía para que sus hijos continúen en el poder, no (Rosario) Murillo, es su hijo Lureano Ortega Murillo».
«Si han visto, Laureano pareciera el ministro de Relaciones Exteriores, él va al aeropuerto, recibe las donaciones de las vacunas, firma proyectos. (Denis) Moncada ya no aparece, no se ve. De hecho actúa como Canciller. Ortega lo está entrenando para ser presidente», dijo Vargas.
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