El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Brian A. Nichols, manifestó este martes que al Gobierno de Joe Biden le preocupa la salud y la situación infrahumana en la que se encuentran los presos y presas políticas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
En conferencia de prensa telefónica, con periodistas de todo el continente, Nichols también advirtió que su país, junto con otros socios, continuarán trabajando para lograr la liberación de los reos de conciencia nicaragüenses.
Según reportes de organismos de derechos humanos y de familiares de los afectados, hay más de 160 presos políticos en el país. Algunos están en las cárceles desde antes de 2018. Otros llegaron ahí de 2018 en adelante. En tanto, más de 40 de ellos fueron encarcelados en el nuevo chipote y en prisión domiciliar desde finales de mayo de este año a la fecha, en el contexto del malogrado proceso electoral y el recrudecimiento de la represión.
«La situación en Nicaragua es realmente preocupante después de la farsa que fue la elección en Nicaragua. Nuestra preocupación se nota con las medidas que hemos tomado con sanciones en contra de funcionarios de Ortega Murillo, con las tres resoluciones de la OEA (Organización de Estados Americanos) condenando las acciones antidemocráticas e ilegales».
«Nuestro enfoque es la liberación de los presos políticos en Nicaragua. Nosotros estamos preocupado por su salud, por las condiciones infrahumanas que sufren y el bienestar de ellos y sus familias«, expresó Nichols.
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En los últimos días, Nichols se ha pronunciado en su cuenta de Twitter sobre las detenciones arbitrarias de los opositores en Nicaragua y ha condenado las acciones represivas en contra de los opositores.
El lunes, 13 de diciembre, cuestionó el encarcelamiento del gerente general de LA PRENSA, Juan Lorenzo Holmann, y este martes el del exembajador de Nicaragua, Edgard Parrales. También se ha sumado a la campaña por una «Navidad sin Presos Políticos».
Police arrested former Nicaraguan Ambassador to @OAS_official, Edgard Parrales, after he criticized Ortega’s decision to exit the regional body. Open debate should not result in a jail term. #NavidadSinPresosPoliticos pic.twitter.com/UytPkprDfM
— Brian A. Nichols (@WHAAsstSecty) December 14, 2021
«Vamos a trabajar conjuntamente con nuestros socios, estados miembros de la OEA, la comunidad internacional para la liberación de esas personas, para mantener una presión, para que Nicaragua siga el camino hacia una democracia», indicó.

La lucha contra la corrupción
En la teleconferencia de prensa que brindó el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, estuvo acompañado de Todd D. Robinson, subsecretario de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley.
Ambos funcionarios dejaron por sentado el compromiso que tiene Estados Unidos con la lucha contra la corrupción y sus esfuerzos por la democracia en toda la región. Expresaron de manera conjunta su preocupación por los esfuerzos para combatir la corrupción en países como Guatemala y El Salvador, y además de la grave situación que atraviesan los pueblos de Nicaragua y Venezuela, como consecuencia de la persecución y amenaza de las dictaduras de Daniel Ortega y Nicolás Maduro, respectivamente.
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En esa misma línea, el funcionario norteamericano aseveró que «la lucha contra la corrupción fue uno de los temas principales» de la Cumbre por la Democracia, organizada por Biden que se celebró el 9 y 10 de diciembre pasado. De esta Cumbre fueron excluidos los presidentes de Nicaragua y de los tres países que conforman el Triángulo Norte de Centroamérica: Honduras, El Salvador y Guatemala, por considerar que sus gobiernos han llevado a cabo «actividades muy preocupantes», indicó en su momento el asesor para asuntos hemisféricos de la Casa Blanca, Juan González.
«La Cumbre fue una oportunidad para participar, escuchar y hablar honestamente sobre los desafíos que enfrenta la democracia dentro y fuera de Estados Unidos. Trabajar conjuntamente con gobiernos afines, la sociedad civil y el sector privado, establecer nuevos compromisos y así construir una base para la renovación democrática a nivel mundial», manifestó Robinson.
Y por ello añadió que «pedimos a los países participantes que realicen compromisos significativos: que promuevan la democracia, luchen contra la corrupción y promuevan los derechos humanos».