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Imagen referencial. Archivo/LA PRENSA

Régimen de Ortega aplicará en enero el último recorte al subsidio eléctrico, lo que impactará las facturas domiciliares

En enero la factura eléctrica de los consumen más de 100 kilovatios se verá afectada por el último ajuste que el Gobierno acordó con el BID. Esto implicará más pago mensual y menos subsidio. Estos son los cambios

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A partir de enero del próximo año se espera que entre en vigencia la última etapa de reducción del subsidio eléctrico que el régimen de Daniel Ortega acordó con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hace cuatro años, en el marco de un préstamo, lo que encarecerá aún más la tarifa eléctrica a los consumidores nicaragüenses, quienes se encuentran agobiados por tres años de recesión económica, la crisis sociopolítica y la pandemia de la covid-19.

En detalle, en 2018 el Gobierno aprobó la controversial Ley 971 que reforma varias leyes del sector eléctrico, mediante la cual se acordó una reducción gradual del subsidio eléctrico a consumidores menores de 150 kilovatios al mes, así como a jubilados y consumidores mayores de ese rango.

El ajuste se empezó a aplicar a partir del 2018 y se ha extendido gradualmente hasta el 2022, cuando se espera que el alivio que reciben los que consumen más de 100 kilovatios por mes se haya reducido sustancialmente.

La decisión fue tomada a raíz del Programa para Fortalecer el Sector Eléctrico en Nicaragua, el cual fue beneficiado con un préstamo de 65 millones de dólares que otorgó el BID. Es por este motivo que desde 2018 hasta 2022, cuando termine dicho programa, algunas personas habrán pasado de gozar de un subsidio del 52.8 por ciento a uno de 25 por ciento.

Los nicaragüenses recibirán el 2022 con el último ajuste en la tarifa eléctrica, con el cual se verán afectados los hogares que están dentro de la tarifa social y los pensionados que tienen una tarifa diferenciada. Casi el 80 por ciento de los consumidores están cubiertos por el subsidio estatal.

La factura domiciliar está integrada por varios componentes según el consumo: cobro por comercialización, cargo tarifario, tarifa por alumbrado público e IVA (en algunos casos). En cada uno de estos hay cargos establecidos que antes del 2017 eran subsidiados y que desde entonces se han venido reduciendo.

Principales ajustes en 2022

A partir del próximo mes, el mayor golpe lo van a sentir los usuarios que consumen entre 101 y 125 kilovatios al mes, puesto que habrá otro recorte en el subsidio eléctrico de: 5 por ciento en el cargo tarifario; 10 por ciento por comercialización y 5 por ciento por alumbrado público. Además del dos por ciento por deslizamiento de la moneda, que se aplicará a todos los tramos de consumo.

En 2017 estas personas recibían una reducción del 52.8 por ciento en su facturación, un porcentaje que durante los últimos años ha venido reduciéndose y en 2022 se ubicará en 25 por ciento. En 2021 el subsidio se ubicó en 30 por ciento.

La tarifa por comercialización es el cobro que se efectúa por llevar el servicio hasta su hogar y también se ve reflejado en la factura eléctrica. El subsidio referente a esta categoría desaparecerá en 2022, cuando en 2021 representaba el 10 por ciento y en 2017, el 30.2 por ciento.

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Sobre el cargo que se atribuye al alumbrado público, en 2022 llegará a desaparecer para quienes consumen más de 101 kilovatios al mes, mientras este año el Gobierno subsidia con un 5 por ciento y en 2017 era de 22 por ciento.

Es decir que los consumidores deberán pagar el costo total por alumbrado público y ya no recibirán un soporte estatal, solamente los que consuman menos de 100 kilovatios por mes, el Estado les subsidiará un 25 por ciento, cuando en el 2017 era mayor que eso.

Un especialista en el tema, que prefirió el anonimato por temor a represalias, manifestó que esta medida representa un golpe fuerte para las familias, puesto que la mayoría de los subsidiados están en el rango de consumo de 100 a 150 kilovatios al mes. “La gran mayoría de los consumidores domiciliares son los que se van a ver afectados”, agregó.

“El proceso de negociación con el BID lo aplicó el Gobierno, pero fue a solicitud del banco para hacer el último desembolso que se dio para el fortalecimiento del sistema eléctrico nacional. Es decir que fue por ambas vías, tanto Gobierno aceptando, pero también fue una solicitud del organismo porque ellos consideraban que el seguir financiando el subsidio ocasionaba una distorsión en los mercados”, explicó.

Al respecto, sostuvo que dicha medida provoca que en los hogares nicaragüenses se desincentive la eficiencia energética, “porque se supone que se hacía un esfuerzo para no pasar de los 150 kilovatios al mes pues teníamos beneficio económico, pero si vas a perder este beneficio se va a desincentivar que la gente tenga eficiencia energética, pese a que nuestro pliego tarifario es bastante complicado, entre más se consume en un hogar más se paga por la energía”, indicó.

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Marvin Pomares, presidente del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec), compartió recientemente a LA PRENSA, que entre enero y octubre la entidad contabilizó 23,308 denuncias en relación al servicio de energía eléctrica.

Esto pasó a pesar de que a inicios de este año se aplicó una reducción en la tarifa eléctrica de hasta el 15 por ciento para los consumidores de igual o menos de 150 kilovatios por mes, beneficio que se ha visto impacto por otro lado por las casi 30 alzas en los combustibles y que ahora se encuentran congelados pese a que a nivel internacional estos han bajado.

Pomares aseguró que las principales denuncias que hicieron los nicaragüenses durante ese período fueron con relación a las alteraciones en las facturas eléctricas. “En segundo lugar están las quejas por la cuestión de servicios nuevos, es decir, que no le llegan a poner el servicio. También hay denuncias sobre la energía sustraída”, detalló.

Más ajustes

En 2022 también se verán afectados los hogares que cada mes consuman entre 126 a 150 kilovatios, pues, aunque el subsidio por consumo de energía se encuentra congelado desde 2020 en 25 por ciento, el subsidio referente a comercialización pasará de 5 por ciento en 2021 va a desaparecer el año que viene. En relación a alumbrado público, las cifras se mantienen en cero desde 2019.

Además el subsidio en los cargos de energía para los nicaragüenses que consuman de 0 a 50 kilovatios se ubicará en 50 por ciento, la misma cifra correspondiente a 2021, pero en los tramos de 51 a 100 kilovatios, pasará de 50 por ciento este año a 45 por ciento en 2022.

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Siguiendo esta línea, el subsidio por comercialización para quienes consumen entre 0 y 100 kilovatios se mantiene congelado en 30.2 por ciento desde 2017, es decir, no sufrió variación.

En relación a alumbrado público, los que consumen de 0 a 100 kilovatios observarán que el subsidio pasará de 22 por ciento en 2021 a 25 por ciento en 2022.

No hay cambios en el IVA

Los nicaragüenses que cada mes consumen entre 151 y 300 kilovatios no sufrirán variaciones en su factura eléctrica puesto que estos desde la puesta en marcha de las reformas se les quitó los beneficios y además se les agregó el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

En 2017, los usuarios que consumían mensualmente entre 151 y 300 kilovatios estaban exentos del IVA, pero desde la implementación de la reforma se estableció que ese grupo pagaría el 7 por ciento del impuesto desde 2018 hasta 2020, y en 2021 y 2022 esta cifra se ubicaría en 15 por ciento.

Lo mismo sucedió con los nicaragüenses que consumían entre 301 y 1,000 kilovatios. En 2017 facturaban un 7 por ciento por este tributo, pero se estableció que desde 2020 a 2022 sería del 15 por ciento.

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Normalmente las pymes poseen este rango de consumo, así como los hogares que no tienen negocios, pero demandan ese nivel de energía por mes, por lo que estos han sido los más afectadas con dichos ajustes.

Cabe destacar que la reforma que se hizo en 2018 solo dejó exento del IVA a los que consumen igual o menos de 150 kilovatios al mes. Es decir este impuesto no se aplicará a la gran mayoría de los consumidores domiciliares.

Jubilados también se verán afectados

En 2017 los jubilados – independientemente de su nivel de consumo – recibían un subsidio adicional equivalente al 50 por ciento, pero a este grupo de consumidores también le ha tocado hacer malabares para poder ahorrar dinero en electricidad.

Este año los jubilados que consumen entre 151 y 300 kilovatios al mes reciben un beneficio del 30 por ciento, pero el próximo año esta cifra disminuirá y se ubicará en 25 por ciento.

Sin embargo, en 2022 los más afectados serán los que consuman más de 300 kilovatios al mes, pues estos verán cómo el subsidio desaparece, cuando este año se contabilizaba en 10 por ciento.

Los que continúen consumiendo menos de 150 kilovatios al mes, mantendrán el subsidio en 50 por ciento.

¿Planta de gas podría influir en tarifa eléctrica?

La reducción del subsidio eléctrico se aplicará en el año en que se espera que entre en operación la planta de gas natural en Puerto Sandino, desarrollada por la estadounidense, New Fortress Energy, pero los especialistas no creen que esto permita que la tarifa se reduzca el próximo a raíz de este proyecto y que podría ayudar a compensar la reducción casi a mitad que la sufrido la subvención estatal desde el 2018.

Sobre si la entrada en vigencia de la planta de gas podría abaratar la tarifa eléctrica en el país, el especialista consultado señaló que no lo ve posible a corto plazo y enfatizó que “cuando entre en operaciones tienen que salir las otras plantas térmicas, principalmente la planta Alba Generación. Mientras estas no salgan del mercado, se va a seguir pagando el pago por potencia”.

Al respecto, precisó que mientras no se termine de pagar ese pago por potencia, los 300 megas que generará la planta no tendrán un impacto directo en la tarifa en Nicaragua, ya afectada por la reducción de los subsidios. “Hasta que ya se cierren completamente esas plantas y entre en operaciones la planta de gas natural, se podría ver un alivio”, sostuvo.

No obstante, recuerda que hay que tener en cuenta el contenido de los contratos, “pero no sabemos cuáles fueron. Se supone que es un contrato más favorable porque el mercado internacional de gas natural es mucho más barato que el mercado internacional de los precios de petróleo y la importación de petróleo para la generación. Debería de ser más barato, pero mientras no salgan de circulación las plantas Alba, no va a tener un impacto directo en la tarifa”, recalcó.

Elementos que influyen en el costo de energía

Por su parte, un economista y consultor externo considera que, con el panorama actual, la probabilidad de que el costo de la energía disminuya “es casi imposible” por una serie de elementos estructurales y compartió que en Nicaragua la energía es cara por las pérdidas que hay de esta en las empresas, además de los contratos existentes con las generadoras eléctricas, “algunos duran hasta 30 años”, añadió.

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“Cuando se hicieron esos contratos el país estaba atravesando por una situación de rentabilidad bien complicada, entonces estos se hicieron en base a esas perspectivas de costos altos en el país”, expresó.

Asimismo, agregó que otro factor a tomar en consideración es el valor petróleo, sin embargo, pese a que este año alcanzó un nivel alto en los mercados internacionales, la tarifa eléctrica en territorio nacional se mantuvo estable e incluso se realizó la reducción mencionada anteriormente, la cual se logró en consecuencia de un ajuste en los contratos con las generadoras eléctricas.

Cabe destacar que el precio promedio internacional del petróleo influye y es parte del cálculo, pero en esa ocasión el mayor peso lo tuvieron los contratos.

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A criterio del economista, otros factores que impedirán una disminución en la tarifa eléctrica son: la falta de eficiencia en la distribución de energía, el robo de energía y los precios de materiales e insumos que se requieren para generarla y transmitirla.

“No todo mundo paga energía, si todo mundo pagara creo que habría mejores inversiones en el sector y además de eso habría alguna política más amigable para poder reducir la energía a nivel general, por el tema de la inversión energética por la vía de los recursos naturales”, compartió.

El economista considera que se necesita estudiar con mayor profundidad, desde el punto de vista técnico y económico, qué es lo que pasará con Nicaragua en las próximas décadas en relación a la energía

“Porque el país va a seguir creciendo, aunque sea a pasos y tasas pequeñas, pero la energía es fundamental. Va creciendo la población y la demanda del uso de energía, ya es una necesidad imperiosa y por lo tanto hay que hacer algo al respecto”, concluyó.

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