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Roberto Ignacio Solís nació en Managua en 1945. LA PRENSA/Internet/Netflix

Roberto Solís, el nicaragüense que inspiró dos capítulos de «Atracos», una serie de Netflix

Por 28 años, Solís, conocido como Pancho Águila, ha estado en la lista de los más buscados por el FBI. Nació en Managua y durante su estancia en una prisión de EE. UU. se convirtió en poeta. "Escribía poesía y recitaba bastante", recuerda su expareja en la serie

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Por 28 años, el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas inglés) ha buscado por todos lados a Roberto Ignacio Solís, un nicaragüense que tiene más de 30 alias, estuvo preso por un crimen, quedó en libertad por ser un destacado poeta dentro de la prisión y luego cometió un robo de más de 3 millones de dólares en Las Vegas, Nevada.

Solís ha inspirado los dos primeros capítulos de la serie documental llamada Atracos (Heist), del gigante del servicio de streaming Netflix. El programa fue estrenado en julio de este año.

El nica, quien es mayormente conocido por su alias de Pancho Águila, publicó cinco libros con este seudónimo. Todos los textos los escribió desde la prisión estatal de Folsom (en California), una de las más antiguas de los Estados Unidos.

De Managua, Nicaragua

No se sabe la fecha exacta de nacimiento de Roberto Ignacio Solís Zelaya, pero el FBI en uno de los volantes de los criminales más buscados, la ubica en septiembre de 1945, actualmente tendría 76 años. Solís nació en Managua, según información de las autoridades estadounidenses.

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Mientras que un reporte de 1993 del periódico Elko Daily Free Press, de Las Vegas, identificaba a Solís como nicaragüense pero que había llegado a Estados Unidos desde que tenía 2 años, según lo declarado por el jefe de la oficina del FBI de Las Vegas, el agente especial Randolph Prillaman.

En una entrevista desde la cárcel en 1980 para la revista The Black Scholar, Solís cuenta que él y su madre dejaron Managua en 1947, ya que su padre fue encarcelado por «sus actividades políticas contra la tiranía» de Anastasio Somoza García.

El FBI todavía tiene en su sitio web a Roberto Solís entre los criminales más buscados. LA PRENSA/FBI

El padre del nica, Ignacio Zelaya Paiz, era un abogado opositor según el artículo titulado «Poeta lucha por salir de prisión».

Solís fue encarcelado en Folsom y condenado a prisión de por vida, luego que en 1969 matara al guarda de seguridad Louis Drake en un asalto a un carro blindado de la empresa Loomis.

Un poeta en prisión

En la cárcel comenzó a escribir poesía y publicó varios libros con el seudónimo de Pancho Águila: Hijacked (1976), 11 Poems (1977), Anti-gravity (1977), Dark smoke: Poems (1977) y Clash (1980). También apareció en seis antologías en Estados Unidos. Se ganó su reputación y en 1980 numerosos escritores y personalidades pedían su libertad.

El 17 de enero de 1980 le fue negada la libertad condicional, incluso aunque Solís había dicho a las autoridades estadounidenses que apenas lo liberaran regresaría a Nicaragua y el país había prometido aceptarlo de regreso.

En la entrevista con The Black Scholar, Roberto Solís dijo que al ser deportado a Nicaragua sus talentos los usaría para «el beneficio de la revolución y ojalá sea en el Ministerio de la Cultura».

Uno de los libros de poemas de Pancho Águila. LA PRENSA/Internet

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Rafael Solís Cerda, en ese entonces embajador de Nicaragua en los Estados Unidos, solicitó formamente al gobierno estadounidense la libertad de Pancho Águila, pero la junta de libertad condicional de California expresó que el nica solo había cumplido 11 años de cárcel y que para volver a solicitar el beneficio, tenía que estar seis años más en prisión.

Fue hasta 1992 que Roberto Ignacio Solís salió de la cárcel bajo libertad condicional. Pasó 23 años en la cárcel de Folsom.

«Atracos»

Para julio de 2021 Netflix estrenó la primera temporada de la serie documental Atracos. Los primeros dos capítulos son dedicados a Heather Tallchief y Roberto Solís, y la historia de cómo la pareja se apoderó de más de 3 millones de dólares y huyó por varios años.

LA PRENSA/Internet

Los episodios fueron llamados «Sexo, magia, dinero y muerte (parte 1&2)». Quien narra cómo se planeó el gran golpe es la estadounidense Heather Tallchief, quien conoció a Solís luego que este saliera de la cárcel, en San Francisco, California.

«Coqueteaba y era muy carismático», dice sobre Solís la actriz que interpreta a Tallchief, ya que esta por seguridad no quiso que su imagen fuera usada en cámara. La estadounidense tenía 21 años cuando se involucró con Roberto Solís.

Tallchief no tardó en enterarse que Solís seguía delinquiendo. «Era un hombre que que quería acumular riqueza, pero no de la manera tradicional… Siempre intentaba tener éxito haciendo algo totalmente extraño», dice la mujer en el programa. «No era un delincuente estúpido», agrega.

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La expareja también cuenta que al nicaragüense le gustaban mucho «el misticismo ecléctico, los pensamientos paganos y la magia sexual», de ahí el nombre de los episodios dedicados a la pareja. «Escribía poesía y recitaba bastante», recuerda Tallchief.

Una de las imágenes usadas por Netflix en la docuserie Atracos. LA PRENSA/Netflix

La pareja se trasladó a Las Vegas, Nevada, y ahí la joven de 21 años solicitó trabajo en la empresa de seguridad Loomis, y fue contratada como conductora de uno de los carros blindados que trasladaban dinero hacia los cajeros automáticos de varios casinos de Las Vegas.

El gran golpe

El 1 de octubre de 1993 todo estaba planeado. Tallchief fue a laborar y cuando sus compañeros bajaron para rellenar unos cajeros automáticos, ella huyó en el vehículo blindado como 3.1 millones de dólares. Luego lo escondió en un almacén que Solís había rentado, cambiaron de carro, mandaron por correo postal varias cajas con el dinero robado hacia Miami, Florida, y tomaron un vuelo privado hacia Denver.

Solís cuidaba cada mínimo detalle para llevar la ventaja al FBI. Hizo que la joven se disfrazara de anciana para tomar el vuelo, luego tomaron un tren hacia San Luis, se dirigieron a Nueva Orleans y por último en bus hasta Miami.

El FBI no creía que una joven de 21 años actuara sola y al encontrar el camión blindado confirmaron su teoría, ya que encontraron las huellas de Roberto Solís. La empresa Loomis ofreció una recompensa de 25 mil dólares más el 10 por ciento del dinero recuperado para quien brindara información de la pareja, pero el FBI nunca pudo hallarlos, incluso las autoridades en algún momento creyeron que Solís y Tallchief se habían escondido en Nicaragua.

Otro de los libros escritos desde la prisión por Solís. LA PRENSA/Internet

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La pareja se escondió en un hotel de Miami por meses, hasta que lograron volar hacia la isla de San Martín, en el Caribe. Luego consiguieron pasaportes falsos y escaparon hacia Holanda, donde Heather descubrió que estaba embarazada de Solís. Ahí se separó del nicaragüense, quien según ella se llevó la mayor parte del dinero y nunca volvió a saber más de él. Tallchief confiesa que ella solo se quedó con 100 mil dólares del dinero robado.

12 años fugitiva

En 1997 ella consiguió un pasaporte falso británico a nombre de Donna Marie Eaton. Se volvió a casar y crió a su hijo «de manera normal». Pero en 2005 el pasaporte iba a expirar, por lo que contactó a un abogado en Estados Unidos para entregarse a la justicia después de 12 años siendo una fugitiva. Tallchief declaró que quería que su hijo obtuviera la nacionalidad estadounidense.

El 15 de septiembre de 2005 Tallchief voló desde el Reino Unido hacia Estados Unidos donde se entregó a las autoridades y contó todo lo relacionado al robo. Cuando Tallchief se entregó la recompensa por información que guiara hacia su captura había subido hasta los 2 millones de dólares.

Heather Tallchief cuando se entregó en 2005. LA PRENSA/Las Vegas Review Journal

Tallchief enfrentaba hasta 40 años de cárcel en una prisión federal, pero su abogado basó su defensa en que la joven fue manipulada por Solís para cometer el robo. En 2006 fue condenada a cinco años de cárcel y a pagar 2.9 millones de dólares a la empresa Loomis. En 2010 fue liberada y pasó cinco años bajo supervisión federal.

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En la docuserie se muestra que Tallchief regresó a vivir en Estados Unidos y que en 2019 su hijo Dylan se graduó de la universidad. Al final del segundo capítulo le preguntan a Tallchief si ella sabe dónde está Roberto Solís pero ella responde que no sabe y si lo supiera no lo diría. «No creo esté vivo», dice.

En la actualidad Solís tendría 76 años, su nombre y fotos siguen estando en la lista de los más buscados por el FBI. El nicaragüense ha evadido la justicia por 28 años.

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