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La muerte de un niño de 4 años al caer de una unidad de transporte urbano colectivo en mal estado estremeció al pueblo nicaragüense y puso en evidencia la falta de mantenimiento e inspección de las 834 rutas que circulan en Managua (incluidas las de Ciudad Sandino), que desde el 2007 —cuando empezó a ser subsidiado este servicio— hasta el 2020 han recibido 3,316 millones de córdobas, sin incluir el presupuesto de 355.2 millones que les fue asignado este año.
Desde el 2007, cuando Ortega retomó el poder, se le asigna en el Presupuesto General de la República un subsidio al transporte urbano colectivo para mantener una tarifa congelada en los pasajes de 2.50 córdobas. Se estima que este beneficio alcanza a 705 mil pasajeros diarios.
Según los informes de liquidación publicados por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y consultados por LA PRENSA, se observa que el monto asignado a este sector ha venido incrementando. Por ejemplo, en el 2007 era de 133 millones de córdobas y en el 2020 ascendió a 367 millones, es decir 234 millones más hasta el año pasado.
Solo este año el Estado destinó al transporte urbano colectivo 355.2 millones de córdobas y hasta marzo había ejecutado 69.3 millones, un 19.5 por ciento.
Según el informe de gestión de la comuna capitalina del año pasado, el subsidio al TUC se destinó a 26 cooperativas y dos empresas, con 834 unidades que operan en 35 rutas de Managua.
También detalla que en coordinación con la Policía de Tránsito para contribuir con la seguridad ciudadana, la regulación y supervisión del sector se aplicaron 968 multas al TUC y se garantizó la extensión de la ruta 159 hasta la urbanización Villa Jerusalén y la ampliación de la ruta 111, desde la anterior terminal de los Laureles Norte hasta Ciudad Belén.
Sin embargo, el informe no da a conocer cuántas unidades están en mal estado, ni qué tipo de multa se le impone a estas cuando incumplen con los requerimientos básicos para operar.
Responsabilidad compartida
El Concejal de Ciudadanos por la Libertad (CxL) de la Alcaldía de Managua, Sellin Figueroa, señala que se debe garantizar el buen estado mecánico de las unidades y eso es una responsabilidad compartida.
“Este subsidio a la tarifa es para que se mantenga en 2.50 córdobas. A mi juicio el propósito de subsidiar la tarifa es para que haya accesibilidad y además que se ayuden en los costos de operaciones los transportistas, pero también ellos deben de garantizar el buen estado mecánico de las unidades en cumplimiento a la Ley de Tránsito, que establece que todas las unidades y principalmente prestadores de servicios públicos deben tener en buen estado mecánico su vehículo”, sostuvo.
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Para el concejal la tragedia que sucedió esta semana puso en evidencia que no se está cumpliendo con las leyes.
“En principio, el Estado debe garantizar que estas unidades anden operando en buen estado a través de las entidades competentes, que en este caso es el Irtramma (Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua) y Tránsito Nacional, porque en esta tragedia había una responsabilidad compartida, no solamente recae en el conductor ni en el dueño que debe garantizar el buen estado mecánico, también está Tránsito Nacional que ejecuta por ley las inspecciones mecánicas y es el que da el aval para que estas unidades puedan operar, detrás de eso está el Irtramma al recibir el aval de la inspección mecánica donde se aprueba su circulación, entonces estas dos autoridades tienen responsabilidad”, dijo.
De igual forma Marvin Pomares, presidente del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec), coincide con Figueroa al señalar que el Irtramma debe ser beligerante.
“En principio, las responsabilidades son compartidas, tenemos un ente regulador que es el Irtramma y no puede solamente estar multando a las unidades de transporte, esta institución debe estar fiscalizando las unidades de buses, debe estar pidiendo la inspección mecánica, pero a la par deben de velar por eso las cooperativas que están en las terminales, los propietarios y la Policía porque la ley dice que hay que proteger físicamente a los ciudadanos”, expresó Pomares.
“Esto no es ahorita, tiene rato de estar pasando, los señores conductores han botado a embarazadas, porque la persona no se ha bajado cuando arrancan. Pero además hay algo importante, cuando se cambió la flota vehicular se sacaron de circulación 1,200 unidades, entonces solamente repusieron 835 buses, entonces eso hace que haya un déficit en el transporte, por eso es que las unidades van con exceso de pasajeros, por esa razón el piso de las mismas se daña, lógicamente porque hay una sobrecarga, se dañan los frenos, la dirección y eso es lo que debe estar viendo la Policía, el Irtramma, las cooperativas y los dueños de estas unidades”, agregó Pomares.
También hizo ver que en Managua hay 1,155 paradas de autobuses, pero las unidades no se detienen en todas, lo cual ha sido una queja, “yo creo que hay que buscar un control porque hay un desorden bien organizado”.
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Por otra parte Figueroa hizo ver que si se autorizó este tipo de unidades (las traídas de Rusia) se deben garantizar los repuestos. “Por otra parte es importante saber si el Estado y el Irtramma garantizan un stock de repuestos para mantenimiento, tomando en cuenta que los repuestos vienen de otras regiones, porque si el piso está dañado porque no hay repuesto en el país, el problema va más allá”, añadió.
Renovación de la flota
La flota del transporte urbano colectivo de Managua fue renovada entre 2009 y 2013, con buses de fabricación rusa y mexicana. Fue así que salieron de circulación en el municipio de Managua las viejas unidades amarillas del estilo «transporte escolar», la mayoría convertida en chatarra.
Sin embargo, a ocho años vuelven a haber rutas con buses deteriorados por lo que deberían contemplarse otras renovaciones. De hecho, en marzo de este año Ortega anunció la adquisición de 550 buses rusos para continuar con la renovación del transporte público de Nicaragua, de los cuales 250 serían donados y 300 comprados. La tragedia del menor ocurrió en un autobús de fabricación rusa, que son angostos y pequeños.
Otros ingresos
Por otra parte, cabe destacar que además del subsidio las unidades de transporte tienen ingresos por publicidad. Dicha publicidad era manejada por la empresa Difuso Comunicaciones, propiedad de Juan Carlos Ortega Murillo, uno de los hijos de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Por ejemplo en el 2018, el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) adquirió los servicios de Difuso por el alquiler de traseros de buses para instalación de publicidad impresa en vinil adhesivo, por un monto de 460,399.74 córdobas, según se constató en el Sistema de Contrataciones del Estado.
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