Tres años y cuatro meses después de haber finalizado su periodo como alcaldesa de Managua y entregar las riendas a Reyna Rueda, Daysi Torres volvió al escenario público con su nombramiento de presidenta del Consejo Electoral Departamental (CED) de la capital para las elecciones del próximo 7 de noviembre, donde el régimen orteguista ha puesto zancadillas a la oposición y llevado a la cárcel a precandidatos potables.
Desde que salió de la municipalidad, en enero de 2018, Torres mantuvo una vida tranquila y lejos de la política, cumpliendo con lo expresado el día del traspaso de poder. Fuentes internas de la comuna indicaron a LA PRENSA que recibió la oferta de convertirse en asesora de Rueda —quien fue su vicealcaldesa y luego secretaria del Concejo Municipal—, pero dijo que no. Quería tomarse un tiempo de descanso y tranquilidad, siendo a tal punto que hasta vendió la casa que tenía en la colonia El Periodista para no soportar el ruido de los equipos pesados y demás incomodidades provocadas por las obras de ampliación y rehabilitación de la pista Juan Pablo II. Se fue a vivir a una zona residencial ubicada en Carretera Sur.
En el boletín informativo número cuatro de Consejo Supremo Electoral (CSE), donde se oficializa el nuevo cargo de Torres, aparece que las atribuciones de los CED o regionales son: nombrar y dar posesión de sus cargos a los miembros de los Consejos Electorales Municipales de las listas propuestas por los partidos políticos, otorgar credenciales a los fiscales de los Consejos Electorales Municipales de los partidos políticos y alianzas, proporcionar a los mismos Consejos las boletas, formularios de actas y demás materiales requeridos para la jornada electoral, verificar la publicación de la ubicación de los centros de votación, adoptar las medidas para el desarrollo y culminación de las elecciones, denunciar ante las autoridades competentes las violaciones a Ley Electoral y vigilar el funcionamiento de la organización electoral de cada circunscripción.
Asimismo, recibir de los Consejos Electorales Municipales de su circunscripción todos los documentos y materiales utilizados en las votaciones, realizar la revisión de la suma aritmética de las actas de los Consejos Electorales Municipales, verificar el escrutinio de las Juntas Receptoras de Votos donde los resultados hayan sido impugnados, avisar al Consejo Supremo Electoral (CSE) y Policía de cualquier alteración al orden público, admitir, tramitar y resolver los recursos interpuestos ante su autoridad por los representantes debidamente acreditados, adoptar las medidas necesarias dentro de la ley el buen desarrollo y culminación del sufragio y todas las demás que establezca la ley, reglamento o disposiciones del CSE. Todo lo anterior podrá hacerlo Torres.
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La actual presidenta del poder electoral, la magistrada Brenda Isabel Rocha Chacón, antes fue concejal de Managua por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y en la administración anterior fue subordinada de Torres en la Alcaldía.
Fidelidad con el FSLN
Torres es periodista de profesión. Entre 1979 y 1990 estuvo asignada por el Sistema Sandinista de Televisión para brindarle cobertura a Daniel Ortega, en los noventa —tras la derrota electoral de Ortega— fue reportera de Canal 4 y en 2007 —de vuelta al poder— se convirtió en la vocera del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor). Renunció con el fin de convertirse en la fórmula de Alexis Argüello para conquistar la Alcaldía bajo la bandera del FSLN y en unas elecciones catalogadas de fraudulentas.
Argüello falleció el 1 de julio de 2009 en circunstancias que todavía le causan dudas a una Nicaragua que sufrió sus derrotas en el boxeo y celebró sus victorias. Ante su trágica muerte, Torres fue designada por el CSE como alcaldesa y en 2012 corrió como candidata para seguirlo siendo hasta enero de 2018, cuando le entregó las llaves de la ciudad a Reyna Rueda.
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Aunque en sus años como alcaldesa demostró poca paciencia ante la crítica de los medios independientes, personas cercanas a ella aseguran que es conciliadora en situaciones conflictivas y goza de empatía. Por esta cualidad y su fidelidad a la militancia es que el año pasado desempeñó trabajo político. «No fue algo fijo, sino algo que le encomendaron y ya», confirmó una persona cercana a ella.