La pandemia del Covid-19 ha marcado este 2020 y al mundo. A un año de que se descubriera el brote del virus en la ciudad de Wuhan, China, y a diez meses de que se anunciara el primer caso en Nicaragua, el país se ha destacado —más allá del impacto— por el manejo errático que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo han dado a la crisis sanitaria.
Desde antes que se detectara el primer caso positivo en el país, el 18 marzo, el régimen ya venía asegurando que estaba «preparado» para combatirlo, sin embargo, ocultó su protocolo de «preparación y respuesta» donde exponía sus proyecciones que en seis meses 813 nicaragüenses perderían la vida a causa del Covid-19 y se registrarían 32,500 contagiados.
Pero, pese a estas proyecciones iniciales —en agosto Ortega admitió ante el BID que sin préstamos para enfrentar la pandemia proyectaba más de cinco millones de personas infectadas y más de 23,000 muertes— el régimen no dispuso de una campaña preventiva, no equipó al personal de salud ni fortaleció el sistema sanitario, ni llevó a cabo las recomendaciones de los organismos internacionales de salud.
El Ministerio de Salud (Minsa) del régimen asegura que Nicaragua acumula hasta este 22 de diciembre un total de 5,991 casos y 164 decesos por Covid-19 en diez meses de pandemia.
Estas son las acciones más polémicas realizadas por el régimen orteguista en el contexto de la pandemia y que ha incidido en el impacto de la misma en la salud de los nicaragüenses.
1. Caminata «Amor en tiempos de Covid-19»

El 14 de marzo, Murillo convocó a la caminata «Amor en tiempos de Covid-19«, donde participaron hasta trabajadores de la salud, pese a que en el resto de países cerraban fronteras y prohibían aglomeraciones de personas.
La actividad, lejos de promover y orientar medidas de seguridad, evidenció que los participantes no portaban mascarillas ni practicaron el distanciamiento físico. El 18 de marzo se conocía el primer caso positivo de Covid-19.
2-Estrena parque acuático

El 20 de marzo, dos días después de confirmarse el primer caso de Covid-19, el régimen inauguró el parque infantil Apapuerta de Xinotecatl, en Jinotega. Una vez que abrieron las puertas de ese centro recreativo, el régimen promocionó el lugar, pese a las advertencias y recomendaciones de los organismos de salud de prevenir las aglomeraciones.
De hecho, el mismo día que se inauguró el parque, se anunció el segundo caso de Covid-19 en el país.
3-Festival de música

Para Semana Santa, en abril, el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) promocionó 80 actividades a realizarse en esa fecha, entre ellas el «Summer Music Fest 2020», que se llevó a cabo en diferentes balnearios del país.
Por su parte, la Iglesia católica canceló las celebraciones, como procesiones y misas, como medida de prevención al Covid-19, y llamó a la población a quedarse en casa. Expertos en salud habían aconsejado practicar tempranamente las medidas, como el distanciamiento social, para evitar el aumento de casos.
En mayo el país registró la curva ascendente de la pandemia, como consecuencia de la falta de medidas de seguridad y prevención. Para ese mes, el Minsa llegó a contabilizar en una semana 279 nuevos contagios, cuando reportaba 25 afectados en ese mismo periodo.
4-Despido de médicos
El 1 de junio las asociaciones médicas del país llamaron a una autocuarentena y demandaron a los Ortega-Murillo que tomaran con urgencia medidas contundentes que contuvieran la propagación del virus. Asimismo, médicos del sector público y privado firmaron comunicados bajo esa misma línea.
La respuesta del régimen a ese acto fue realizar despidos masivos de médicos, desde el 9 de junio, de más de 12 especialistas de hospitales públicos. El gremio médico denunció este hecho y a la misma vez advirtió que la salida de los doctores del sistema de salud provocaría una sobrecarga en el personal y afectaría en la saturación de los servicios. Junio fue parte de los meses más álgidos de la pandemia.
5-Carreras de motos
El 12 de julio la Federación Nicaragüense de Motociclismo (Fenimoto) realizó una carrera de motos en las calles de Diriamba y Ciudad Sandino, violando todas las medidas de distanciamiento para evitar el contagio del Covid-19.
El régimen es el principal promotor de las aglomeraciones, puesto que ni aún en los meses más críticos de la pandemia llamó a los nicaragüenses a quedarse en sus casas y más bien anuncia cada viernes las miles de actividades que se realizarán en todo el país.
6-Campeonato de beisbol

Luego de haberse suspendido por un mes el Campeonato de Beisbol de Primera División, en julio se anunció que los estadios volverían a abrir, pero con el 50 por ciento de su capacidad. Sin embargo, los expertos en salud han señalado que lo recomendable es evitar salir de sus casas, puesto que cualquier espacio donde haya más de 50 personas juntas, es un alto riesgo de contagio.
Sin embargo, el 14 de agosto, más de diez mil personas asistieron al Estadio Nacional Dennis Martínez para presenciar la final del torneo de beisbol nacional. Sentados unos al lado de otros, sin mantener la distancia y gritando, aumentaron los riesgos de contagio en el país, desoyendo las recomendaciones de los especialistas.
7- Celebración agostina
Desafiando el Covid-19 unos 400 promesantes de Santo Domingo de Guzmán realizan el tradicional recorrido de Las Sierritas a Managua, algunas personas se van sumando a la romería. @laprensa pic.twitter.com/CPZULkE85s
— Oscar Navarrete (@navax1969) August 1, 2020
En julio la Iglesia católica anunció que se cancelaba la bajada de Santo Domingo para evitar aglomeraciones que atentaran contra la salud de las personas. La pandemia paralizó la tradicional fiesta patronal de los managua, pero los líderes religiosos expresaron que la decisión fue para proteger «la vida por encima de todo».
Sin embargo, el régimen dijo que sí había celebración y anunció, a través del Parque Nacional de Ferias, 16 días donde se realizarían juegos, actividades culturales y ferias. El régimen destacó la celebración de las «vacas culonas» y el reto del palo lucio.
8-Fiestas marianas

El gremio médico mantiene la alerta de que se puede dar un rebrote mayor en el país, y ha señalado que las celebraciones de diciembre, como las marianas, tendrían un impacto para finales de este mes.
En la Gritería del 7 de diciembre se pudo observar cómo una buena parte de la población salió de sus casas sin la mascarilla y no mantuvo el distanciamiento físico.
Al respecto, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) señaló que los contagios ocurridos durante esa celebración saldrían a luz a partir de la semana del 24 de diciembre.
Médicos independientes han manifestado que se están dando brotes en diferentes partes del país debido al relajamiento de las medidas y las actividades que se han desarrollado a lo largo de las últimas semanas.