Durante más de tres décadas el pintor Javier Sánchez ha trabajado y expuesto sus obras alusivas al cosmo precolombino, proponiendo su propio imaginario y lecturas contemporáneas, ahora se prepara para su sexta exposición personal y abrir una nueva galería de arte.
“Mis obras reflejan ese paraíso perdido indígena, ese mundo fantástico y actual donde nos vemos fortalecidos por nuestra identidad latinoamericana y aún más he incorporado algo de los japoneses, africanos y de otras culturas, pero sin perder lo nuestro. Este es mi cofre de tesoros”, valora el artista.
En sus años de juventud, Sánchez fue un trotamundos, un buscador de “tesoros en el arte, de conocimientos, de técnicas”. Descendiente de masatepinos nace en Managua en 1951, en los años setenta viajó a Nueva York y otras ciudades de Estados Unidos, así de Latinoamérica.
Recibe clases de dibujo en una escuela preparatoria en Barcelona, España, y entre 1976 y 1980 estudia pintura en la Academia Julián de París Francia. Expone por primera vez en 1978, en Centre France Amérique Latine, París. Sus temas eran variados, su estilo una fusión, ecléctico.
Pero fue en París, revela el artista, que sintió la necesidad de contar a los europeos que tenía un rostro latinoamericano, una cultura, un arte que provenía de los ancestros mesoamericanos y que tenía cierta relación con la cultura de otros países.
Retorna a Nicaragua
Las noticias de la revolución en Nicaragua lo hacen regresar al país y en 1982 ingresa a la Escuela de Artes Plásticas Rodrigo Peñalba, graduándose cinco años después. Esto le fue de gran utilidad para desarrollar y profundizar sus búsquedas artísticas, de rescatar lo ancestral, pero desde la modernidad.
Ese “tesoro de la identidad y la creatividad” que andaba buscando lo encuentra en nuestro país. En sus obras comienzan a surgir imágenes de la estatutaria precolombina, las mujeres indígenas en sus faenas de campo, el espíritu heroico de los nativos.
Las festividades folclóricas, las leyendas y tradiciones, así la flora silvestre y animales exóticos que solían verse antes de la llegada de los conquistadores españoles. Este es el “paraíso perdido indígena”, al que se refiere el artista en sus obras.
Premio Rubén Darío en pintura
Participó en la Exposición Nuestras Raíces-1992 y su tríptico Largas Noches de Intervención en Tierras Americanas fue merecedor del Premio Nacional Rubén Darío en Pintura, otorgado por el Instituto Nicaragüense de Cultura.
“Esta obra la pinté para el V Centenario del descubrimiento de América de parte de España”, recordó el artista al hablar de su tríptico que también exhibió en la Exposición Universal, en Sevilla, España.
Otras de sus obras han sido exhibidas en el Museo de las Américas de Washington; Exposición Canción de la Selva Tropical, en Kaohsiung (Taiwán); Palacio Morlanés, de Zaragoza (España); así en Alemania, Estocolmo, Estados Unidos, Guatemala y Bogotá, entre otros países.
En bienales de arte
Sus obras han sido exhibidas en la I Bienal de Artes Plásticas de la República Dominicana; así en las ediciones I, II Y III de la Bienal de Pintura Nicaragüense, Fundación Ortiz Gurdián y se encuentran en el Centro de Arte de la misma institución, en León. Y en otras muestras colectivas en el país.
El artista también destacó sus exposiciones personales en Nicaragua, la primera vez en la 1992 en la Universidad Nacional Autónoma Managua Nicaragua; en 1995 en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica; en 2002 en la Universidad American College, San Marcos, y en 2002 en el Hotel Seminole Plaza, en Managua.

Fundará Galería Inmanti
El pintor Javier Sánchez anunció que a inicios del próximo año fundará la Galería de Arte Contemporáneo Inmanti, en el kilómetro 20.2 Carretera a Masaya, y creará la Sala Carlos Montenegro, en honor al pintor integrante del grupo fallecido en el 2013. Asimismo expondrá en la Casa de los Tres Mundos de Granada su sexta exposición personal de arte.
Sánchez fue presidente de la Unión de Artistas Plásticos, Leonel Venegas, y actualmente es del grupo Inmanti, en la que figuran artistas como Arnoldo Guillén, los escultores Pedro Vargas y Miguel Ángel Abarca, Mario Adolfo García, Aurelio Flores.
Y otros que se han sumado como Constantino Hernández, Nunzia Valenti, Mario Madrigal, María René Pérez, enriqueciendo la oferta artística con obras, realistas, abstractas, geométricas, surrealistas y experimentales.







