Para el analista político y exdiputado José Pallais Arana, el acercamiento de Pedro Reyes a los concejales del Partido Liberal Independiente (PLI) es una clara “amenaza” a su condición de funcionarios públicos si no aceptan su autoridad como presidente de ese partido, como una advertencia.
Pallais valoró que no se puede esperar que el interés de Reyes en los concejales solo se trate de una “visita de cortesía”, si tiene el antecedente de haber impulsado la destitución de los 28 diputados del PLI porque estos no aceptaron la sentencia judicial que dejó fuera del proceso electoral a la segunda fuerza política, para que el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no tenga rival en las elecciones del 6 de noviembre.
“(Reyes) no ha podido obtener las directivas completas necesarias del PLI y la opción que ha tomado es a través de amenazas y presión, para tratar de completar el partido con la gente obligada, bajo la amenaza de ser expulsados de sus cargos”, dijo Pallais.
El asesor jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, consideró que tanto la destitución de los diputados, como la amenaza a los concejales es una violación a los derechos políticos de funcionarios legítimamente electos por el pueblo.
Carrión calificó a Reyes como un “agente del FSLN” que responde al proceso del fraude que se espera en estas votaciones. “(Reyes) es extensión de un sistema completamente diezmado, sometido, dominado por el partido principal (FSLN), todos los demás partidos son expresión de lo que les mandan a hacer desde el centro de mando que está en El Carmen”, opinó Carrión en alusión a la sede de la Secretaría del FSLN, que también es casa de gobierno y residencia del presidente inconstitucional Daniel Ortega.